Ayudemos a Aristia.

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"¡Buen día Marqués!, me alegra verlo el día de hoy. Estuve un tanto preocupado al no verle el día de ayer, ¿cómo se encuentran usted y Lady Monique?"

"Gracias por su consideración, pero no de debe preocuparse, mi hija está en perfectas condiciones"

"¿Así es?, entonces supuse mal, pensé que le afectaría toda la situación ocurrida desde la reunión..."

"......"

"Le parece que conversemos en otro lugar, en verdad le tengo mucho aprecio a Lady Monique, por lo que quiero estar seguro de que ella se encuentra bien."

"Oh...entonces su majestad, yo me despido, no quiero interrumpir sus asuntos. Saludos Marqués Monique, mis mejores deseos para su hija."

"Gracias señorita Lilian..."

"Espere un momento señorita Lilian, también usted está invitada a nuestra junta.."

"¿Eh?"

El emperador nos invitó a acompañarlo a su oficina, realmente no tenía ni la más mínima idea de cuál era el motivo, lo único que se me ocurría sería que preguntaría por la condición  física y emocional de su muy estimada Aristia, pero no tendría sentido estar presente, aunque por otro lado, me alegro de que me permitiera acompañarlos puesto que también quería saber de su estado.
Al parecer el marqués no se sentía muy feliz con la idea del emperador puesto que en lo que caminábamos hacia el palacio Central él me observaba de reojo con un aire de desconfianza, obviamente no pude evitar sentirme incomoda, por más apuesto que fuese el marqués... Te congelaba su mirada fría sin expresión alguna.

"por qué me mira así... Acaso olvidó lo que hice por su hija?" - pensaba de camino hasta que finalmente llegamos  a la oficina del emperador, ahí nos hizo pasar, los guardias que custodiaban el lugar me miraban extrañados, lo que me hacía sentir aún más incómoda, esta mañana me sentía en paz y más acostumbrada pero nuevamente la incomodidad estaba viniendo a mí...

"Bueno, por favor tomen asiento los dos"

"Gracias su majestad" - El marqués tomó asiento y yo asentí también.

"Marqués, no debe sentirse incómodo por la presencia de la señorita Lilian, le puedo dar mi palabra de que ella es una persona muy confiable, y pese a las circunstancias en las que apareció y hechos que protagonizó el otro día, ella no es una amenaza para su hija y usted, por el contrario, me he dado cuenta que es alguien que está muy preocupada incluso de la felicidad de Lady Monique, por lo que no tiene que reservarse, por favor marqués, ¿cuál es la condición de su hija?"

¿Estaba mintiendo o qué?, ¿de dónde es que sacó toda esa información para decirle?, ¿acaso lee la mente?. En ningún momento he demostrado un interés en Aristia, obviamente que me preocupa y además quisiera acompañarla en su camino por descubrir su destino, pero él no sabe mis intenciones, ¿entonces de dónde sacó esas afirmaciones?

"Está bien, confiaré en ella también. Aristia no se encuentra bien, obviamente por su carácter trata de no demostrarlo, pero yo que soy su padre puedo ver claramente que aún está intentando entender la situación, más bien lo que le afecta es que no quiere aceptar que ya no deba relacionarse con el príncipe."

"Ya veo, puedo entender sus sentimientos en estos momentos. Por mi parte no tendría ningún problema con que ella siguiera siendo mi nuera, pero Vita nos dio su veredicto y no puedo pasar a llevar su voluntad por más que quiera...¿o no señorita Lilian?"

"...A-así es majestad. Yo...lo siento mucho por Lady Monique, el otro día en la reunión..ya tenía un poco de idea de las repercusiones que provocarían en ella lo que tenía que decir, pero no hay mal que dure para siempre, por lo que confío en lo que Vita tenía preparado para todos, y sé que su hija mejorará más pronto de lo cree..."

Reencarné en la historia que odio (Fanfic Emperatriz Abandonada)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora