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Hoy presentamos;

Misión De "Rescate"

Parte 3 de 4


Nuestros protagonistas, Kirishima, Mina, Jiro, Tetsutetsu y ambos infantes, tras una jornada agotadora marcada por el fuego y el peligro, decidieron pasar la noche refugiados en la copa de un árbol gigantesco. La estructura de las ramas era lo suficientemente sólida y densa como para convertirlos en uno de los lugares más seguros de la isla, lejos del alcance de los depredadores terrestres, siempre y cuando no se toparan con dinosaurios de cuellos interminables o criaturas capaces de trepar. Ahora, bajo la primera luz de una mañana neblinosa, el grupo descansaba profundamente; Katsuma y Mahoro dormían plácidamente abrazados al pelirrojo, quien los rodeaba con sus brazos en un gesto protector incluso en sueños, mientras los demás ocupaban las ramas contiguas en un equilibrio precario pero necesario. Sin que ninguno lo notara, una presencia silenciosa se deslizaba entre el follaje, moviéndose con la agilidad de un primate y la cautela de un reptil.

Ese alguien era Izuku en su forma humana, quien realizaba su habitual paseo matutino por el dosel forestal cuando, por pura casualidad, se topó con el extraño grupo de durmientes. Su naturaleza salvaje y curiosa, que rara vez encontraba estímulos nuevos, lo impulsó a acercarse con movimientos fluidos para inspeccionar a los visitantes.


Izuku: —se detuvo sobre una rama superior, observándolos con pupilas que se dilataban por la intriga—. (Hace mucho tiempo que no veía a otros humanos como ellos... huelen a sal y a miedo acumulado) —pensó mientras descendía un poco más para olfatear el cabello de Mina—. (Parece ser una chica... el aroma es dulce, diferente al de las flores).


El peliverde continuó su inspección durante varios minutos, moviéndose sin hacer ruido hasta llegar a Tetsutetsu, a quien olfateó brevemente antes de fijar su atención en Jiro. La chica de los audífonos dormía con la cabeza ladeada, dejando expuestos los Jacks que colgaban de sus orejas, un rasgo anatómico que Izuku nunca antes había visto en ninguna criatura de la isla.


Izuku: (¿Qué son estos apéndices tan extraños? No parecen orejas normales...) —se preguntó mentalmente, extendiendo un dedo con suma delicadeza para tocar ligeramente la punta de uno de los Jacks de Jiro—. (Es una textura muy rara, fría y lisa).

Jiro: Uhmm... —se quejó entre sueños, moviendo ligeramente la cabeza al sentir el contacto, aunque sin llegar a despertar del todo—.

Izuku: —se quedó estático un segundo, pero su curiosidad fue más fuerte que su precaución—. (¿A qué sabrá esto? ¿Será algún tipo de fruto o carne de metal?) —pensó mientras, llevado por su instinto más básico, acercaba lentamente su boca al Jack de la oreja izquierda de la chica—.


El peliverde, con una inocencia casi animal, comenzó a lamer con curiosidad el objeto metálico, provocando que Jiro soltara un pequeño gemido involuntario debido a la extraña sensación. El sonido asustó un poco a Izuku, pues era una frecuencia que no lograba clasificar, pero convencido de que no representaba un peligro, volvió a acercar su boca. Esta vez, muerde ligeramente el Jack, explorando la dureza del material, lo que causó la misma reacción sonora en la joven. Ignorando el estremecimiento que recorría la espalda de la dormida peli-morada, Izuku procedió a meter el Jack por completo en su boca, succionando un poco para descubrir su composición.


Izuku: (Sabe a metal puro... como las barras de las jaulas que me trajeron a este lugar hace tanto tiempo) —pensó, concentrado totalmente en el sabor y la textura de la "extensión" de la chica—.

Izuku JurassicoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora