SCARLETT .
Me quedé un rato más con Shane. Era un chico muy callado, al igual que yo. Miles de chicas me miraban como si fuera algo malo. Estaban celosas de que yo estaba con Shane Gallagher, uno de los Tres Imposibles. Nos fuimos a sentar a una mesa que estaba enfrente. Ha decir verdad, me sorprende que no se haya ido con uno de sus amigos los Imposibles.
Shane y yo ya no hablabamos, nos manteníamos en silencio; no era un silencio incómodo, todo lo contrario, las palabras ya no eran necesarias. Él era un chico de pocas palabras, y yo respetaba eso, porque yo era exactamente igual a él. A veces me gusta mas estar callada que hablar con alguien. Y al parecer, a él también le gusta.
Veo que algo se mueve a mi izquierda. Volteo y era una planta, pero que yo sepa, las plantas no tienen el cabello rubio. Era Andrew. Es una pendeja, me ha estado espiando desde que comencé a hablar con Shane. No puedo creer que me haya estado espiando, ella sabe lo mucho que me molesta que haga eso. Me levante de la mesa molesta. A Shane no pareció importarle y no dijo nada. Camine hasta la planta, sin que Andrew me viera. Estaba atrás de ella y le doy un empujón. Ella cae, golpeándose la cabeza con la maseta de la planta.
—¿Espiandome?- le pregunte. Ella se levanto y tenía toda la cara completamente roja.
—¿Qué? Claro que no, solo...Solo estaba viendo la planta.—sonrió.
—Eres alérgica a esta planta, Andrew—dije observando la planta. Margaritas. Ella se alejó de inmediato.
—Puede que... Me haya ¿Curado?
—Eres una perra—dije. Me fui, dejándola completamente sola.
Me molestaba que ella hiciera eso, pensaba que podía meterse en mi vida cuando ella quisiera. Pero no, no era asi. Si yo quería estar con Shane porque me parecía agradable, ¿Por qué no iba a pasar tiempo con el? Ella misma lo dijo antes de venir a Canada, tenia que hacer más amigos, y cuando por fin consigo uno, ella tiene que estar espiandome porque le gusto mi nuevo amigo. Sera puta.
Camine por los pasillos y pase cerca de una máquina dispensadora, un chico con cabello castaño estaba comprando algo. Decidí ignorarlo y seguir caminando. Oigo unas pisadas atras de mí, así que me volteo, pero cuando lo hago tropiezo con un chico, botandole sus gomitas. Era el chico de la máquina dispensadora. El chico me miro, tenia unos ojos turquesa impresionante, jamás había visto unos ojos asi. Los ojos del chico comenzaron a cristalizarse a ver sus gomitas en el piso. Se notaba que iba a llorar. Por Dios, ¿Cuántos años tenia? ¿Cinco?
—¡Has botado mis gomitas!—dijo haciendo un gran escándalo.
—Te compraré otras, ya deja de ser tan infantil. — de cierta manera, me recordaba a Andrew. Jode de la misma manera que ella.
—¡Ya no hay otras, eran las últimas!—siguió llorando.
Un profesor se acerco a nosotros. Miro que el chico a la par mía estaba llorando, y fruncio el ceño. Luego me miro a mi con desaprobacion.
—Evan, ¿Qué ha pasado aqui?—pregunto mirando al que parecer se llamaba Evan con preocupación.
—¡Ella boto mis gomitas!—dijo limpiandose las lágrimas con la manga de su sueter.
—Él me ha golpeado— me defendí. Talves mentir no fuera la manera adecuada de resolver esto, pero ¿Qué podia hacer? No quería que me castigaran, no en mi primer día aquí.
—No creo que eso sea posible, señorita...— reviso una lista que llevaba consigo.- ¿Carrigton?-—yo asenti.—Evan es el chico más dulce de aquí, no se atreve ni siquiera a matar una...
—Mosca—terminé la frase por él. Ya me estaba comenzando a fastidiar esa frase—Pero si, al parecer no es tan inofensivo como todos creen.—Evan me miro enojado.— Aquí esta, me ha pegado y me ha hecho un moretón.— me levante la manga de la blusa.
—Un moretón no se puede formar en un segundo, señorita Carrigton.
—Ya tenía el moreton—dije recordando como Andrew me pego aquella vez cuando dije que nunca se parecería a Peg.- Pero, me ha pegado él dije señalando a Evan— y ahora ya no puedo mover el brazo— fingí que me moria del dolor.
—Lo siento, Evan— dijo el profesor— los dos, castigados, después de clases.— Sonreí, al parecer Andrew había hecho algo bueno al hacerme este moretón.
A N D R E W
Scarlett se fue molesta. Tenía razón de estarlo, la he molestado mucho este día. Pero al vera con ese chico me puso algo mal. Si lo admito, y eso que ni siquiera se su nombre. Este día no puede ser más mierda. Me teñi el pelo de azul, me han llamado rubia tonta, y no me dejaron audicionar para entrar al equipo.
Me fui a mi habitación, saque de mi bolsillo mi llave y abrí la puerta. Scarlett ya estaba ahí sentada en la cama. En un rincón estaban mis posters de Peg+Gato. Grite emocionada y los agarre. Los iba a pegar, cuando la voz de Scarlett me hizo detenerme.
—Necesito un favor— al escucharla me sorprendió. Pensé que estaba enojada conmigo—Si lo haces, te perdonaré.
—Esta bien— me sente a la par de ella— ¿De qué se trata?
—Necesito que te castiguen, para que puedas ir al castigo conmigo. No quiero estar sola—me levante de golpe.
—¡Pero nunca me han castigado!— dije histérica.
-Por favor, Andrew. Eres mi mejor amiga- Suspire rendida.
—Esta bien.— mire el reloj— ¡Se me hace tarde para matematicas!— tome mis libros y sali corriendo.
Era mi primer día, y estaba llegando tarde a clases. Entre, y por suerte el profesor aun no habia llegado, pero todos los alumnos si. El único asiento que habia, era a la par de mi súper hiper mega mejor amigo (Notese mi sarcasmo) Matty Matty. Rode los ojos, ¡Por qué me haces esto, Dios! Camine hasta el pupitre.
Matthew estaba hablando con unos chicos -que supongo son del equipo de fútbol pero un chico me vio, sonrió y llamo a los demás chicos. De un segundo a otro, los cinco tenían la mirada fija en mi. Tire mi libro y cuaderno en el pupitre de mala gana. Señor, matame. Mire al otro lado y ahi estaba otra chica. Era castaña, ojos verdes. Me sonrio.
—Hola, ¿Andrew, no?— yo asenti—Me llamo Sky, soy nueva, al igual que tu, pero mi vuelo se retraso unas horas.
—Mucho gusto, Sky.— en eso entro el profesor.
—Chicos, tengan muy buenos días.— nos saludo- Temo informarles que hay chicos que van muy mal en mi materia, y tienen que hacer una tarea de diez páginas para mañana, día Martes si quieren pasar. Si no lo hacen las siguientes personas, tengan por seguro que ya reprobaron. Andrew y...Sky, ustedes tiene que hacerla para ganar nota ya que vienen a mitad del curso.—yo asenti.
Sentia la mirada de Matthew, parece que tenemos un acosador.
—Matthew Barnett, tendras que hacer la tarea, al igual que Evan, Michael, James y Ryan. Les doy cinco minutos para que, en parejas hagan una presentación acerca del tema que pondré en la pizarra.
—Hey, Andrew—me llamaron. Voltee, Era mi super mejor amigo, al cuál odio con todo mi ser, Matty Matty.—¿No quieres hacer mi tarea?— los demas chicos rieron. Sabía porque me lo pedia, porque las que venían de intercambio eran inteligentes y por eso hacian intercambio para aplicar en una esuela mejor.
Iba a decir que no, que se jodiera, pero recorde que si no la hacía bien, iba a reprobar matematicas. Sonreí perversamente. Talves podría ayudarle. Le Sonreí y tome las páginas en cuales tenía la tarea.
—Si, Matthew. Ten por seguro que sacaras un diez—Pero sin el uno.
—Gracias, linda.
Como lo odiaba. Recorde que Scarlett dijo que tenían que castigarme, y esta era la última hora antes de que las clases acabaran. Me levante de mi asiento y con mucha fuerza, golpee a Matthew en el ojo, y luego le di una cachetada.
—¡Andrew Perkins, castigada!—grito el profesor.
—Muchas gracias— dije antes de sentarme de nuevo.
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Los Tres Imposibles
Teen FictionScarlett Carrington y Andrew Perkins son dos chicas nuevas en el internado, ellas vivían en Estados Unidos, pero hubo un intercambio, y ahora ellas estudiaran en Canadá. Nueva escuela, nuevos chicos. Matthew Barnett, el chico más egocéntrico de todo...
