No sabía que decir o qué hacer.
Evan me sonrió, y creo que me he sonrojado. Supongo que este es el momento incómodo en el cual ya no sabes que decir. Me puse a observar el paisaje, los miles de adolescentes bailando y disfrutando de la.fiesta de Evan. Pero de un momento a otro, sentí como la mano de Evan se entrelazó con la.mía. él me había tomado de la mano. Le.Sonreí a Evan, para que no se sintiera tan incómodo. Y luego, comenzamos a caminar.
Luego de unos minutos, Evan soltó mi mano y se dirigió hasta el escenario sonriendo. Le.pidió a uno de los.chicos encargados de la música un micrófono y luego hablo.
-Hola.- Saludo a los invitados.- Gracias a todos por venir hoy, la fiesta aún no se ha acabado, pero necesito decir algo muy muy importante.- Evan me miro. -¡Scarlett es mi novia!- grito lo más rápido que pudo, y luego se fue corriendo.
Lo único que se escuchaba eran los gritos de victoria de Andrew. Ella saltaba y gritaba, y hasta creo que tiene un cartel con los nombres de Evan y mío. Como no sabia que hacer, y la gran mayoría de miradas estaban puestas en mi, decidí que lo mejor era ir con Andrew.
Pero antes de que pudiera moverme o caminar hacia donde estaba Andrew. Kian se puso en frente de mi, impidiéndome pasar. Él me sonrió y me miro directamente a los ojos. Estaba tan acostumbrada a los ojos azules de Los Tres Imposibles, que ver sus ojos café oscuro me asombro. Eran de un café tan intenso, que parecían negros.
-¿Estás saliendo con el chico infantil?- pregunto riendo.
-¿Te importa? - pregunte molesta. Kian se encogió de hombros.
-No, para nada. Pero quiero que vayas a una cita conmigo.
-No, gracias.
-Eres alguien difícil Scarlett. Pero no aceptare un no como respuesta. Y no te dejaré de molestar hasta que me digas un sí.
-¿Si te digo que si me dejaras de molestar por lo que resta de mi vida?- Kian asintió. - Esta bien. Como eres un acosador, supongo que ya tendrás mi número, así que dime cuando.
Kian sólo asintió y se fue. Sólo quiero que él deje de molestarme, porque todo el me desagrada, estar cerca de él me hace querer pegarle e incluso matarle.
Ahora, podria ir con Andrew. Ella estaba cerca de una estatua de Peg+Gato, y cuando me vio sólo me abrazo. Su cara estaba roja, pero sus mejillas más, y estaba llorando.
-¿Qué paso, Andrew?- le pregunte preocupada.
-Me duele la garganta.- señalo su garganta. Su voz apenas se oía. Lleve mi mano hasta su mejilla.
-Creo que tienes fiebre, Andrew. Será mejor que te lleve a la habitación.
-Pero quiero quedarme.
-No hables, si sigues así te quedaras sin voz. Eso te pasa por gritar tanto.
Andrew apenas tenía fuerzas para caminar, o mantenerse en pie. Sola no podría cargarla o ayudarla a caminar hasta la habitación. Necesitaba ayuda de Shane, pero no sé adonde se ha metido.
Ya estábamos en la puerta de salida de el gimnasio, pero necesitaba ayuda, y más si había que subir algunas gradas. Saqué mi teléfono y busque el número de Shane. Pero antes de que pudiera marcarle, alguien me abrazo por detrás.
-¿Quién es?- pregunte enfadada, no tenía tiempo para bromas.
-Tu hermano favorito.- dijo. Me di la vuelta y ahí estaba Dylan. Andrew al verlo sólo lo abrazo con todas sus fuerzas, bueno, las únicas que le quedaban.- ¿Qué tienes, Andrew? ¿Por qué estas tan roja?- Dylan llevo una mano a su mejilla.- tienes fiebre. Te acompañaré a tu habitación, sólo dime dónde queda.
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Los Tres Imposibles
Teen FictionScarlett Carrington y Andrew Perkins son dos chicas nuevas en el internado, ellas vivían en Estados Unidos, pero hubo un intercambio, y ahora ellas estudiaran en Canadá. Nueva escuela, nuevos chicos. Matthew Barnett, el chico más egocéntrico de todo...
