SCARLETT
Salí de mi habitación para poder llevarle algo de comida a Andrew. Si preguntan, si, todavía la tengo atada a esa silla. Pero en mi defensa, esa niña infantil no sabe cuando tranquilizarse y callarse. Todo el día ha estado preguntando por Evan, y es realmente insoportable.
Dylan se fue ayer, después de nuestra visita al doctor. Dijo que tenia que ir a su departamento y que no soportaría ver a Adam ni un minuto más. Al parecer, Andrew y Adam si se parecen, los dos son igual de insoportables. No entiendo como Dylan pudo salir con alguien como Adam.
Cuando llegué a la cafetería, hice la fila para poder comprarle el té a Andrew. Pagué por su té y cuando ya me iba, alguien me toma del brazo y me saca de la cafetería.
-¿Shane?- pregunte al ver su rostro.- ¿Sabes que sólo pudiste decirme que querías hablar? No tuviste que jalarme. - dije molesta.
-Lo que sea.- dijo molesto. - ¿Cómo esta Andrew?
-Extraño los días en los que no metías a Andrew en cada oración. - bromeé. - Tiene Amigdalitis, la llevaré al doctor después.
-Espero que se recupere.- Shane se quedo mirando al suelo por un buen momento, pero después sus ojos azules me miraron.- ¿Crees que estará bien para el diez de Octubre?
-No lo sé, depende. ¿Qué pasa el diez de Octubre?
-Somos mejores amigos y no lo sabes.- rió Shane.- Es mi cumpleaños.- dijo.- Matthew hará otra fiesta, y necesito llevar pareja, Matthew me esta obligando. Quiero saber si Andrew quiere ir conmigo.
-¿Te está obligando? ¿No será que sólo necesidad una excusa para salir con ella?- Shane fruncio el ceño y negó con la cabeza. - Después te digo. Adiós, Shane.
-Adiós, Scarlett. Mandale saludos a Andrew.
Tonto enamorado. ¿Por qué no sólo llega a nuestra habitación y visita a Andrew si tanto quiere saber de ella?
Sigo caminando con el té de Andrew en mis manos, pero de repente, alguien se interpone en mi camino. Levanto la mirada y ahí esta Kian. Sonriendome. Tengo que controlarme para no tirarle el té en su cabeza. Ni siquiera he hablado con él aún, pero las ganas de darle una bofetada no faltan.
-Hola, linda.- coqueteo Kian. Él tomó mi mano, pero yo rápidamente la quite.
-Hola. - salude cortantemente. -¿Qué quieres? Tengo que entregarle este té a Andrew, y se está enfriando.
-¿Recuerdas nuestra cita?
-Nunca he aceptado una cita contigo.- Kian comenzó a reír.
-Claro que si, no lo niegues. Te espero hoy en el gimnasio a las tres. Iremos en mi auto.
-¿Y cómo estás tan seguro de que llegaré?
-Porque de lo contrario, iré a buscarte.- Kian me sonrió y luego se fue.
Estúpido Kian y estúpido Shane. Justo cuando quiero terminar mi nuevo libro, tengo que salir con Kian. ¡Genial! ¿No? Camino de vuelta a mi habitación. Ahora a soportar otra vez a Andrew y sus insoportables berrinches. Pero al final, algo bueno tiene salir con Kian. Librarme de Andrew por unas horas.
Abrí la puerta de mi habitación, Andrew seguía en esa silla. Pero ahora, ella estaba dormida. Sentí lástima por dejarla así estando enferma. Dejé su té en la mesa y me acerque a ella. Le quite las sogas y la cinta de su boca. Al verme, Andrew trató de levantarse, pero se cayó. Toqué su frente y su mejilla y estaba muy caliente, tenía fiebre. Sus mejillas estaban rojas. Con cuidado la levanté y la llevé a su cama.
-Scarlett...- llamó Andrew.- Me siento mal.- susurró.
-No te preocupes, aquí tengo tu té.
Le entregué el té, ella se lo tomó lentamente, ya que ella detesta la comida o bebidas calientes. Una vez se lo terminó, se quedo dormida.
Saqué mi teléfono de mi bolsillo y le llame a Sky.
-Hey Sky.- salude.
-Scarlett. ¿Necesitas algo?
-Si, necesito que cuides a Andrew por mí. Hoy tengo que salir.
-Muy bien, no hay problema. Estaré ahí en unos minutos.
-Gracias Sky.
EVAN
Me levante de mi cama con mi teléfono en mis manos. Scarlett no me ha llamado, ¿¡Cómo quiere que nuestra relación funcione!? Aunque no le he pedido que lo sea, ya lo anuncie a todo el internado, asi que si, ella es mi novia ahora.
Coloque el teléfono en la mesa de noche, y lo mire fijamente. Quería que ella me llamara, necesitaba que ella que me llamara. ¿Por qué no me habla?
La puerta de mi habitación se abrió ruidosamente, haciendo que me sobresaltara por el susto. Ahí estaba Shane, parado en frente de mi. Me miraba fijamente y luego entro.
-Tengo que decirte algo, Evan, pero prometeme que no te molestarás. - Yo asentí. - Kian saldrá con Scarlett.
-¿¡Me lo estás diciendo en serio!? No claro que no. ¡Scarlett es mi novia, Shane, ella no me haría eso!- grite. - Ahora veo porque sacamos a Kian, ¡Ladrón! ¡Roba Scarletts!
-No te hubiera dicho nada.- dijo Shane molesto.
-Pero lo hiciste. Y ahora me ayudarás.
-¿Ayudarte en qué?
-En arruinar su cita.
(***)
Con Shane seguimos a Scarlett a todos lados. Primero, ella y Kian fueron por unos helado, mi plan fue sencillo. Que Kian le derramara el helado a Scarlett en su blusa, pero al final, el helado de Scarlett se termino cayendo, y pues Kian le compró otro.
Y ahora ellos se encuentran caminando hasta el nuevo restaurante de comida rápida. Haré que Scarlett tenga la peor cita de su vida, porque ella no tendría que estar saliendo Kian. Ella está conmigo y me considero alguien muy celoso. Así que, tenemos que decirle adiós a Kian.
Ellos se sentaron en unas de las mesas que estaban hasta el final. Asi que Shane y yo entramos a la cocina sin ser vistos. Ahí habían unos gorros de chef y nos los pusimos. Comenzamos a caminar por toda la cocina.
Tome una de las hamburguesas, y con salsa de tomate, le escribe: Te odio, eres fea F. Kian.
Le dije al mesero que entregara esa hamburguesa a la mesa en dónde se encontraban Scarlett y Kian. Pero por accidente, el mesero le entrego la hamburguesa a Kian y no a Scarlett. Los dos comenzaron a reír.
Se notaba que estaban teniendo un gran tiempo juntos. Y si, estoy celoso de Kian porque tal vez Scarlett no quiera a un chico que actúe de manera infantil todo el tiempo, tal vez ella quiere algo como Kian, algo normal, algo que todas las demás chicas quieren. Me sentí mal conmigo mismo de inmediato. ¿Por qué las chicas no quieren a alguien infantil como yo? ¿Qué les he hecho?
Shane puso una de sus manos en mi hombro. Yo la quite de inmediato. Estaba enojado. Debería dejar a Scarlett en paz.
Luego de veinte minutos de tortura, de ver como Scarlett se divertía con Kian, ellos al fin salieron del restaurante, y Shane y yo los seguimos.
-Me divertí, Kian.- le dijo Scarlett sonriendo.
-Yo también. Deberíamos repetirlo.
-Me parece bien.
Scarlett se veía feliz con Kian. Tal vez ella nunca fue para mi. Debo dejarla ir.
ESTÁS LEYENDO
Los Tres Imposibles
Teen FictionScarlett Carrington y Andrew Perkins son dos chicas nuevas en el internado, ellas vivían en Estados Unidos, pero hubo un intercambio, y ahora ellas estudiaran en Canadá. Nueva escuela, nuevos chicos. Matthew Barnett, el chico más egocéntrico de todo...
