Capítulo 12

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Moría de curiosidad, necesito saber que chica tengo que matar para el día de mañana. Kian me miraba fijamente, esperando mi respuesta, mientras que Evan seguía por algún lado, esperandome para irnos.

-¿Y cómo se que esa información es cierta? - pregunte. -Disculpame Kian, pero no creo que esta rubia tonta necesite tu ayuda, muchas gracias.

Kian me miro sorprendido. Fui donde estaba Evan, había traído su peluche de Gato y estaba jugando con el. Justo como yo lo hacia con Peg. Le toque el hombro queriendo llamar su atención, él volteo y sus ojos azules me miraron.

-Andrew, ven vamos a la habitación. - él tomó mi mano y subimos por el elevador.

Él saco sus llaves y abrió la puerta, me invitó a pasar solo por unos minutos, ya que era de noche y Scarlett se asustaría si no llegaba a la habitación. La habitación de Evan es realmente hermosa, y no lo digo por todos los posters de Peg+Gato, sino porque tiene muchos colores. Su habitación no era como la nuestra, era mucho más grande, tenia sala, cocina, baño y una piscina de pelotitas.

En la sala habían unos sofás blancos y la pared tenía todos los colores, en todos sus tonos en orden, se miraba original. Y también había una ventana. Mientras que su cocina era algo realmente increíble, era toda de color verde neón, tenia millones de gabinetes. ¿Él sabia cocinar? Supongo que si. Su habitación es en donde tenia millones de posters, y es de un color azul y verde neón. Se nota que le gustaban esos colores.

Pero mi parte favorita de su habitación es la piscina de pelotitas, es como ver una piscina pequeña, para niños, pero estaba completamente llena de pelotitas llenas de todos los colores posibles. Me encanta la habitación de Evan, creo que vendre aquí más seguido.

-¿Te gusta mi habitación? - pregunto.

-¡Me encanta! - grite. Quería una habitación como esta, pero lastimosamente soy pobre, y no tengo con que pagarla. Estúpida pobreza.-Quiero una de estas.

-Puedes venir cuando quieras, a veces me siento muy solo, y lo único que quiero es hablar con alguien, pero Shane y Matt siempre están ocupados, así que nunca vienen.

Me pregunto como serán las habitaciones de los otros Dos Imposibles. Me imagino que la de Matthew esta llena de espejos, y se ve en ellos en cada ángulo posible. Mientras que la de Shane me la imagino totalmente oscura, como el, me imagino que ni siquiera hay una ventana, o algo de color. Los góticos y el negro. ¡Como Scarlett!

-Hay una habitación de invitados, está cerca de la mía, puedes quedarte aquí cuando quieras, espera...- fue corriendo a su habitación, y escuche que estaba moviendo muchas cosas, creo que hasta rompió algo, pero no estoy segura. Luego de unos minutos, él volvió con algo en su mano, me mostró lo que había en su mano, una llave con todos los colores del arco iris.

-Ten, hice esta llave por si se pierde la mía, ven cuando quieras, serás bienvenida. - sonrió.

-Gracias, Evan- le di un abrazo.

-Momento, ¿Y la venganza, Andrew? ¿Qué harás? - pregunto preocupado.

-No se me ocurre nada.- dije molesta.

-Solo piensa, Andrew. ¿Qué cosa te enojaría mas que nada en este mundo?- pregunto.

-Que me robaran a Peg.- respondi segura.

-¡Hay que ir a robarle un peluche, es obvio!

Luego de una hora, ahí estábamos Evan y yo, con trajes negros y unas máscaras para ocultar nuestra identidad, Evan sabia adónde se encontraba la habitación de Tiffany, la cual la compartía con su prima Beth, pero ellas dos salían a conseguir citas o algo así y no pasaban en su habitación, llegaban hasta las doce, y apenas eran las nueve.

Los Tres  Imposibles Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora