Estábamos en el suelo tumbados, uno al lado del otro, mirando las nubes pasar, las hojas caer y los pájaros cantar. De vez en cuando ambos girábamos nuestra cabeza para observar al otro e inmediatamente sonreíamos. Hay que decir que su manera de sonreír es peculiar, sonríe con dulzura y picardía a la vez. Pasa de un extremo a otro de inmediato, es curioso que no tenga punto medio, pero realmente me parece demasiado interesante de su parte.
-Oiga Elisabeth-le pego un capón al escuchar que me llama por mi nombre completo- Vale vale, discúlpame Lisa.
-No hace falta que me trates de usted... no sé cómo llamarte la verdad.
-Te diré como puedes llamarme siempre y cuando me prometas que no intentarás investigar más acerca de mi.
-No sé... es que entiéndeme no me gusta que no sea recíproco. Sabes la mayoría de cosas de mi vida. Dios, sabes hasta de mi tatuaje y yo en cambio sé muy pocas cosas, solo cosas que todo el mundo sabría.
-Puedes preguntarme lo que sea, siempre y cuando no sea nada acerca de mi nombre ni de estatus social.
-Tú estatus social no me importa en absoluto, tu nombre en cambio si.
-No seas impaciente heftig, algún día te lo diré y entenderás el porqué se mi misterio. Hasta entonces puedes llamarme James, es mi segundo nombre, te vale con eso?
-Me vale bastante con eso, gracias por confiar en mi. Por lo que he podido ver eres bastante reservado y demasiado desconfiado. O sea que gracias, James.
Mi voz al pronunciar su segundo nombre sonó más dulce de lo que esperaba, solo esperaba que el no lo notara.
-Tengo una idea-le digo
-Cuéntame pequeña saltamontes.
-¿Pequeña saltamontes? Tu sacas los motes de donde no hay.-le digo entre carcajadas.
-Estás en lo cierto, pero así es más divertido. Pero no te enrolles heftig. ¿Qué idea tienes?
-Preguntarnos cosas, simplemente eso.
-Me parece bien, la única condición es que nada acerca de mi nombre...
-Ni de mi estatus social-termino por él.
-Veo que me prestas atención.-responde rápidamente con una sonrisa pícara. No puedo evitar sonrojarme levemente de inmediato- Te sonrojas fácilmente, es muy tierno de tu parte.
Y otra vez tenemos a James pasando de un extremo al otro, me confunde. ¿Por qué no puede tener punto medio? Sería más fácil de llevar.
-Cállate y dispara una pregunta.
-Pero que maleducada heftig. ¿Tienes hermanos?
-No, hija única.
-Que suerte, Abigail no para de alborotar todo a su paso, es bastante histérica cuando se lo propone.
-Parece una buena chica.
-Lo es, no digo lo contrario, solo que a veces es un tanto intensa.
-Me caería bien.
-Lo más seguro Lisa. Puede que algún día la conozcas. Te toca preguntar, recuerda las condiciones.
-Que si pesado, que si me acuerdo- le digo rodando los ojos-¿Como se llama tu madre?
-No te lo puedo decir, si no facilitaría tu trabajo como investigadora.
-En ese caso ya me lo has facilitado, me has dicho el nombre de tu hermana y su edad.
-Touché. Pero supongo que no investigarás, no? Lo prometiste.
-Claro que si, yo no soy un patan que no cumple su palabra como tú.
-Directa a mi ego heftig.-me dice dirigiendo su mano hacia su pecho en imitando el gesto de ofensa.
-Ni que te hubiese dolido egocentrico.
Nos empezamos a reír a carcajadas, su risa son música para mis oídos, se le achinan un tanto los ojos escondiendo el hermoso color que hay en ellos.
-Se llama Eleonora.
-Es un buen nombre. Te toca.
-¿Como se llamaba tú madre?
-Marie, la señora Mcbay. Mi madre vivió en un entorno muy humilde. Conoció a mi padre, Gregory, y conoció todo tipo de lujos. Mi padre siempre ha sido de buena familia, no tanto como un rey, pero su estatus social siempre fue alto. Eso siempre chocó entre mi madre y él pero jamas detuvieron su amor hasta que la terminal enfermedad de mi madre los separó. -hice una breve pausa al ver que había hablado más de la cuenta- Perdón, he hablado de más, no era esa la pregunta.
-Descuida heftig, me encanta escucharte, aunque no me encanta tanto ver esa sonrisa triste de tu bello rostro.
Gira al completo su cuerpo y queda demasiado cerca de mi. Su mano posa sobre mi rostro y lo acaricia con dulzura, con suavidad. Se siente bien, me siento querida después de tanto tiempo sintiéndome tan mal conmigo misma.
-Estás más hermosa cuando sonríes, adoro tu sonrisa. Porfavor, no la escondas.
________________________________
¿Qué os parece ahora que conocéis un poco más a nuestro señor misterioso?
Gracias por seguir leyendo, te lo agradezco muchísimo.
No se olviden de votar :) <3
ESTÁS LEYENDO
Mis últimas nubes
RomanceRecién empiezo esta historia, o sea que pido paciencia. Iré actualizando casi cada día, lo prometo. "Los capítulos son de extensión corta." ________________________________________ Lisa Mcblay, una adolescente reluciente y con las ideas muy claras. ...
