Matteo.
Sentí como unos labios me besaban, no desperté, pero sentí como una aura calida me recorría, el cuerpo mientras seguía durmiendo.
No sé cuántas horas pasaron o que hora, era en realidad, pero la luz del sol inundaba mi habitación.
-Buenos días- La silueta de un hombre, parado frente a la ventana me saludaba. -Veo que nunca despertaras temprano- Su cuerpo camuflajeado por el sol, se comenzó a acercar a mí, dejando en claro, que se trataba de Simón.
-Mi cama y yo, somos el uno para el otro, a veces nos cuesta separarnos- Solté una pequeña carcajada, y el también lo hizo, para después acostarse a mi lado.
-¿Por qué te fuiste anoche?- Susurro.
-¿Están en casa?- Pregunté asustado.
-No, solo que es algo íntimo- Llevaba puesto ropa deportiva, una sudadera y un pans, algo ajustado. La cuál transmitían calor, por el sol que habían absorbido.
-Los escuché subir, después de que terminamos de eso, pensé que lo mejor sería dormir en mi habitación, para que no pudieran saberlo- Me acerqué a el y recosté mi cabeza sobre su pecho. -¿Te molesto que me fuera?- Giré un poco mi cabeza, para verlo directo a los ojos.
-No, en realidad si no te hubieras ido mi madre nos podría haber descubierto- Soltó una pequeña sonrisa.
-¿Esta todo bien?- Le pregunte preocupado. No sabia que hora era, pero se notaba que el llevaba, bastantes mas horas despierto.
-Ella me pregunto si había alguien, quería decir que si, que eras tu, pero no podía hacerlo, así que solo le dije que fue el encuentro de una noche- Dejó de hablar, no sabía que decir, es una de las consecuencias de esta extraña nueva relación. -Matteo, ¿Somos un encuentro de una noche?- Soltó su pregunta.
-No lo se, ¿Lo somos?- La habitación se quedo en silencio, no sabia que decir, pero cuando se levanto de la cama, sabia que tenía que decir algo. -Si bien esta claro que, lo de anoche fue increíble, esto es algo duro, pero ya lo habíamos hablado, lo nuestro, es precisamente eso, nuestro y lo aceptaste, lo aceptamos, ¿Qué es lo que paso?, ¿Por qué ahora esta pregunta?- Mi mano sujetando su muñeca, fue la que me permitió decirle todo esto, pero sus ojos mirando hacia la puerta no me aseguraban su atención.
-¿De verdad hay algo entre nosotros?- Volvió a soltar, otra pregunta difícil.
-Simón, yo...- No sabia que decir, ¿De verdad siento algo mas que pasión por el?.
-Con eso respondes todo, supongo que tal vez si somos algo de una noche, espero lo hayas pasado bien, yo lo disfrute, así como también te creí- Se soltó de mi agarre y con prisa salió de mi habitación.
Intente salir, detenerlo, pero su puerta ya estaba cerrada y aunque estuve tocando a la puerta, no abrió.
-Siento cosas por ti, pero quiero estar seguro de ellas, no te mentí, quiero estar contigo, no solo sexo- Mi mano estaba sobre su puerta, mientras que le decía todo esto. Esperando que el haya escuchado todo lo que le dije.
Baje a la cocina, pensaba en desayunar, pero vi como salía, desde la ventana de su habitación, pensé en darle su tiempo, pero el recuerdo de lo que me conto, volvió a mi, no quería que se hiciera daño, temí por su vida.
Sali con rapidez del lugar, con los pies descalzos, esperando que no se vaya.
-¿Simplemente te iras?- Le pregunte, con la suficiente fuerza, para que me escuchara, pero sin que pareciera un grito.
ESTÁS LEYENDO
Me Niego.
FanfictionNo quiero ser tu hermanastro, no puedo verte de esa manera, no después de haber probado el sabor de piel y saber que eres lo que necesito.
