Unova
No quiero pelear, en verdad—dijo Jake. La aguanieve golpeaba fuertemente su rostro, pero no parecía importarle.
—¿Ah, sí? Y yo no quiero partirte la cara—respondió Gold molesto.
—Si fuera cierto, no hubieras enviado ese pokémon a congelar todo—añadió Y molesta.
—Tienen suerte de que Carmine no haya venido como tenía planeado—continuó Jake, pareciendo totalmente ajeno al caos que estaba creando el pokémon de hielo—. No quiero matarlos, así que me harían un enorme favor al quitarse del camino y dejarme hacer mi trabajo.
Gold soltó una carcajada, pero Jake no se inmutó.
—Lo siento, pero tengo cosas que hacer—sin decir más, el de Terranova montó nuevamente su Dragonite y se adentró a la ciudad.
—¿¡Piensa que somos estatuas o qué?! —gruñó molesto Pearl mientras lo veía alejarse.
—Vamos—dijo de pronto Gold, sacando a su togekiss y tomando a Crys de la mano para que ambos lo montaran.
—¿En serio planeas luchar con él? —preguntó Crys mientras emprendían vuelo.
—Planeo matarlo—corrigió Gold.
La chica se mordió el labio, prefiriendo no decir nada. Mientras más se adentraban a la ciudad, más gélido era el ambiente, hasta el punto de convertir la lluvia en granizo.
Debajo de ellos, Pearl se encontraba montado en su luxray y había prestado su tauros para que Y y Moon lo siguieran.
Mientras Gold y Crystal iban tras Jake, ellos tratarían de detener al pokémon de hielo.
Togetaro voló rápidamente tras el dragonite, pero por las fuertes ventiscas no le era tan fácil maniobrar en el aire como al pokémon dragón. Gold entrecerraba los ojos, apenas pudiendo ver lo que tenía frente a él gracias al granizo.
Subieron más y más, hasta el punto de dejar la neblina por debajo de ellos. Las nubes grises parecieron convertirse en el piso, ocasionalmente iluminándose debido a los relámpagos y siendo atravesado únicamente por las puntas de los rascacielos. Parecía una ciudad completamente distinta situada en las alturas.
Jake se dirigió al edificio más alto de Castelia, aterrizando sin problemas y siendo seguido de cerca por Gold y Crys.
—¡Jake! —gritó la chica, pero él ni siquiera se dignó a voltear.
El de Terranova sacó de su bolsillo un objeto dorado con un diamante azul en el medio. Lo colocó en medio de la torre para después quedar apacible.
—¿Qué haces? —demandó saber Gold.
—Esperar—dijo.
—¿¡Por qué haces esto?! —preguntó Crys en un grito que fue casi silenciado por un fuerte trueno.
—Mi hermana y yo nunca tuvimos malas intenciones a pesar de que nos envenenaron los oídos con historias de los Holders... pero ahora entiendo que Thaddeus tenía razón. Jenna murió gracias a ustedes.
—¿Gracias a nosotros? —bufó Gold.
—Ustedes destruyeron nuestra base.
—¿De qué hablas? Fueron ustedes—respondió Gold, finalmente teniendo la atención total del chico desde que llegó—. Tus compañeros tuvieron la brillante idea de volar el lugar en mil pedazos con sus electrodes.
Jake dio un respingo, acercándose un par de pasos hacia Gold. Su dragonite gruñó, pero Togetaro respondió de manera todavía más intimidante.
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Pokespe: Last Stand
FanfictionHistoria basada en el manga de Pokémon Special. Un viaje inesperado puede significar todo, especialmente si se trata de un viaje a un futuro distópico. Ahora que Yellow ha visto el destino que le espera a ella, sus amigos y al mundo entero, los Dex...
