Una segunda oportunidad

707 29 21
                                        

Una semana después...

Blue miraba una película desde la camilla del hospital. Tenía la pierna entera cubierta con vendas al igual que el cuello, pero al menos estaba cómoda.

En la película, cuatro niños caminaban por encima de los rieles de un tren. Era antigua, aunque muy entretenida. Sin embargo, tuvo que dejar de prestarle atención cuando alguien abrió la puerta de su habitación.

Se trataba de Green y Silver. La chica sonrió de oreja a oreja al verlos. Silver le dio un beso en la frente, mientras que Green se limitó a verla desde una distancia muy alejada para el gusto de Blue...aunque era entendible. Después de todo, Silver no tenía ni la mínima idea de lo que había sucedido una noche antes de dejar Sinnoh. 

—¿Cómo te sientes? —preguntó su hermano.

—Desde un principio me dolió más el orgullo que la pierna—bromeó, a lo que el pelirrojo mostró una pequeña sonrisa—. Pero debo admitir que los hospitales de Kalos son mucho mejor que los de Kanto. Aquí las almohadas son muy cómodas, la comida parece de restaurante y tratan a tus pokémon como reyes. Podría quedarme un largo rato aquí.

Green chasqueó la lengua.

—Tal vez tengas que hacerlo. Todavía no te dan de alta—le recordó Silver y Blue suspiró.

—Por cierto, ¿cómo siguen las cosas allá? —preguntó ella con un tono más serio.

—Si te dijera que mejor, estaría mintiendo—dijo el menor—. La gran mayoría ya regresó a sus regiones. Prometimos mantener el contacto, pero será difícil tomando en cuenta que tuvimos una despedida muy agria.

—Puedo imaginarlo.

—X y Y dijeron que vendrían esta tarde a verte—comentó Green a lo que Blue agradeció con una sonrisa.

—En cuanto te recuperes regresaré a Johto para ayudar a reconstruir la ciudad.

—Puedes irte cuando desees, ya me encuentro bien—le dijo divertida, para después voltear a ver a Green de manera pícara—. Eso también va para ti.

—Yellow todavía no despierta y sigue en la mansión Berlitz. Red se quedó con ella. Así que te iba a proponer que regresemos a Sinnoh juntos cuando te sientas mejor.

—Oh...

Silver miró a su hermana, después a Green y nuevamente a Blue. Carraspeó incómodo.

—Como sea, iré por café.

Silver salió de la habitación, no sin antes darle una última mirada confundida a Green.

—Creo que esta es la primera vez que estamos solos desde que desperté—dijo Blue, estirándose un poco pero deteniéndose súbitamente al sentir un dolor punzante en la pierna.

—¿Necesitas algo? ¿Llamo a la enfermera? —preguntó el chico.

—Necesito pensar muchas cosas—dijo, pasándose la mano por la venda del cuello—. No quiero ser pesimista, pero no creo que esto haya terminado.

Green se acercó, sentándose en la silla al lado de Blue.

—Espero que te equivoques. Fue un golpe más duro de lo que cualquiera hubiera esperado.

—Lo sé. Me siento tan mal por White—dijo con voz apagada—. No alcanzamos a ser muy cercanas, pero podía notarse que era una chica muy amable...y Black, la última vez lo vi en Sinnoh...

—Mejor así. Recuérdalo sonriente...fue igual de doloroso verlo en ese estado.

—Pobre chico—dijo Blue con un suspiro.

Pokespe: Last StandDonde viven las historias. Descúbrelo ahora