Seguimos nuestro camino rumbo a la aldea Soo, la verdad me sorprende que no nos encontráramos con ningún demonio anoche, el lugar era muy amplio para una emboscada.
En fin, Michiru y Riroku caminaban juntos cantando una canción, llegamos a un río así que Riroku cargo a Michiru y se pusieron a jugar, me senté cerca de un árbol y solo los observaba divertirse, bebieron un poco de agua y después de un rato Michiru se durmió, no la culpo ha dormido muy pocas horas y ha estado muy nerviosa en todo el viaje.
Riroku se sienta a mi lado.
-¿Porque no nos acompañaste te estábamos llamando? - me pregunta
-No tenía ganas - tengo mis ojos cerrados.
-¿Quieres comer? –
-No tengo apetito, comí hace rato – siento su mirada en mí, ignoro su presencia y me dedico a escuchar el viento, realmente me preocupa que no viéramos a ningún demonio, ¿Por qué?...
-Toma un poco de agua, te sentirás mejor – acepto y me tomo la bebida, siento mi cuerpo relajarse, pero no se va la ansiedad.
Después de un rato decido que es hora de seguir nuestro viaje, me incomoda que Riruko me siga viendo, él se adelanta a despertar a Michiru, giro sobre mis talones observando por el camino que recorrimos, conociendo a Douma no se rendirá tan fácil debe tramar algo.
-Oye... - Miro a Riroku – ¿Por qué las están buscando los demonios, acaso es el tipo con el que andabas? – Me mira fijamente, trata de leer mis expresiones pero soy muy buena fingiendo, después de un rato en silencio decide volver a preguntar - ¿También eres un demonio? –
- No sé porque te interesa tanto mi vida, pero si fuera un demonio ya los habría devorado, no vuelvas a preguntarme eso es molesto y te agradecería si dejaras de observarme cada 5 minutos, te agradezco que nos guíes pero... – lo digo con una gran sonrisa mientras tomo sus manos – Nos separaremos al llegar a la aldea Soo, así que no es necesario que seamos amigos, – suelto sus manos y camino en frente irritada.
Miro de reojo a Riroku y tiene una gran sonrisa, un escalofrió recorre mi espalda, me detengo, me acerco a él y le arrebato la mano de Michiru, hago que se suba al caballo.
-Te molestaría ir adelante, después de todo eres el guía – Me niega con la cabeza mientras sonríe y hace lo que le digo, yo camino junto al caballo.
-¿Sucede algo señorita Shinobu? – me pregunta al ver que pongo distancia entre él y nosotras.
-¿Qué piensas de Riroku? – me ladea la cabeza confundida.
-Es una gran persona nos está ayudando a pesar de que sabe que corre peligro su vida, también es divertido y gracioso me enseño nuevas canciones, jugamos mucho en el río y me comparte de su comida –
-No confíes plenamente en él Michiru, siento que nos está ocultando algo aun no sé qué es pero si vez algo sospechoso o te dice cosas raras me avisas de inmediato –
-No creo que sea el caso, es muy amable – Michiru lo está defendiendo no me creé, tendré que estar más al pendiente, ahora no solo me cuidare de los demonios sino también de él.
-Vaya están muy lejos, no me dejen sólito, ¡ya sé! porque no descansamos un rato – comenta mientras se acerca a nosotras.
-Debemos seguir, tenemos que llegar antes de que parta el tren de la aldea Soo – contra digo, o al menos hasta que me topé con un cazador de demonios y me puedan dar una espada, ya tengo mis venenos listos, solo me falta el arma.
-Pero no nos topamos con ningún demonio anoche seguro ya estamos lo suficientemente lejos, aparte dijiste que ellos no salen de día así que dudo que nos ataquen ahorita – suelto un suspiro.
ESTÁS LEYENDO
Solo Mía
Fiksi PenggemarAl momento de enfrentarse los cazadores de demonio a Muzan Kibutsuji, logran herirlo lo suficiente para que en unos minutos perdiera la habilidad de controlar a las Lunas Crecientes, liberándose de cu control. Cosa que Douma no desaprovecha esta opo...
