Capítulo 1.

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Deniz.

Mi tía me miró.

—Deberias hacerte la prueba cariño—.

—No tía, no estoy embarazada, eso es imposible—.

—¿Por qué estás tan segura? ¿Eh?—.

Sentí como se sentó a mí lado.

—Cariño, no está mal estar embarazada—.

—Lo se, solo que no estoy segura ¿Si?—.

—¿Segura de que?—.

—De tenerlo, siento que no seré una buena madre para el o ella—.

Puso su mano en mí hombro e hizo que la mire a los ojos.

—¿Tu crees que todas las mujeres están preparadas para ser madres?, No lo están, pero ellas siguen adelante, luchan por sus hijos.

—Ire por una prueba, regreso en unos minutos—.

Ella solo asintió.

[...]

—¿Que dice?—.

No habian pasado ni 3 minutos desde que me hize la prueba, mí tía estaba muy emocionada con el hecho de que estaba embarazada, suspiré sonriendo levemente.

—Tia tenemos que esperar 10 minutos, y solo han pasado 3—.

Ella sonrió.

—Bueno, iré a hacer un poco de te ¿Si?, ¡Hay seré tía!—.

Se fue bailando feliz hasta la cocina.

El timbre sonó, me levanté del sofa camino a la puerta, al abrir vi a Matt con una sonrisa.

—¿Matt?—.

—¿Puedo pasar?—.

—Si claro—.

Me hize a un lado para que pudiera pasar, y luego cerré la puerta.

—¿A qué se debe tu visita?—.

Traía consigo muchas bolsas.

—¿Que es eso?—.

Apunte mientras me sentaba en el sofá.

—Me enteré que estabas en embarazada y traje regalos para el bebe—.

Negué, mí tía ya le había dicho a Matt.

—Aun no se si estoy embarazada ¿Si?—.

—Por lo que me dijo tu tia si lo estás, ¿Puedo ser el padrino del bebé?—.

Giré los ojos.

—Bueno ya, Déjame ver lo que compraste—.

El abrió las bolsas, allí habían vestidos y cosas de bebé.

—¿Solo compraste cosas de niña?—.

—En el auto están las de niño—.

—Matt no es ne....—.

—¡ESTAS EMBARAZADA!—.

Ambos nos miramos y luego volteamos a ver a mí tía, tenía la prueba en sus manos, marcando que si, efectivamente estaba embarazada.

Ella y Matt gritaron felices mientras se abrazaban, mí corazón se acelero, seré mamá, estaba feliz, pero a la vez triste, mí hij@ no tendría padre.

—Eso es una excelente noticia—.

Sonreí feliz, ahora mí objetivo sería mí bebé.

—Ya mismo cera hora de cenar, ¿Quieres pasta cariño?—.

Asenti.

—Yo la acompañare señora, deniz tu quedate aquí—.

—Si cuídala mí tía es un poco terca—.

Me despedi de ellos con la mano, no pasaron ni 10 minutos cuando la puerta volvió a sonar, pense que sería mí tía así que fui.

Pero me lleve una gran sorpresa al ver quién estaba allí.

—¿Micky? ¿Que haces aquí?—.

—Vengo por mí mujer y mí hijo—.

Su voz era neutra y su rostro estaba serio.

¡Eh vuelto!.

𝙎𝙞 𝙣𝙤𝙨 𝙙𝙚𝙟𝙖𝙣-𝙇𝙪𝙞𝙨 𝙈𝙞𝙜𝙪𝙚𝙡 ✓Donde viven las historias. Descúbrelo ahora