Capítulo 10

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Estaba perdiendo la capacidad de escuchar.

Mi mente estaba perdida, lo único en que podía divagar era la noticia que me había dicho el doctor el otro día, sabía que esto podría suceder algún día, que mi situación empeoraría, porque es degenerativa, pero jamás imaginé que sería tan pronto, soy joven, me falta poco para los 17, ni siquiera he dado todo de mi, a veces parezco una señora que ha recorrido mucho, pero en el fondo aún soy una niña asustadiza que tiene miedo de salir allá afuera sin el respaldo de sus padres.

Si los tuviera a mi lado quizás todo sería más fácil, ellos me apoyarían, harían lo posible por animarme.

Lo sé, no estoy sola, Nala siempre ha estado a mi lado, Andy lo está también ahora, pero... pero a veces solo quisiera haber tenido a mis padres y en momentos como estos cuando las emociones me embargan, es que todo se me revuelve en algo desastroso dentro, las ganas de llorar, de quedarme en la cama tirada sin hacer nada. Yo...

—Sam, todo va a estar bien, porque tú siempre has salido adelante.

Nala, ella siempre tiene algo bueno para decir, soy de lo peor o solo una niña pensando en ella misma, le sonrió y asiento, de reojo veo a Andy que no sabe que decir o en realidad solo me da mi espacio, porque esto es algo que debo procesar.

Así que cuando llegamos a casa y les digo que quiero descansar y estar sola, ellos no me molestan, pero el chico que no puede estar solo mucho tiempo, llega a la hora después en total silencio y se acuesta al lado mío sin decir una sola palabra.

Lo agradezco, a veces uno solo necesita de la compañía y un poco de silencio, hasta que todo se sienta en tu cabeza y puedas pararte de nuevo para volver a comenzar.

Es verdad, jamás me he detenido por mi discapacidad auditiva, no me impide hacer las cosas, siempre fue un ruido débil, pero ahora me iré quedando sorda de un oído las cosas serán más difíciles, pero no imposibles de hacer, sé que tendré complicaciones para todo, porque en este mundo siempre te discriminan de una u otra forma y alguien sin todos sus sentidos buenos, puede ser un impedimento para otros, yo no quiero ser eso, por eso voy a seguir todo lo que me digan los doctores.

La próxima semana tendré hora de nuevo para ver a otro doctor que me observará y hará el audífono especial para mejorar la audición, estoy deprimida, pero motivada a no dejarme decaer.

Todos debemos vivir un luto en nuestras vidas, para cada situación que lo amerite.

Suspiro y boto todo el aire en mis pulmones, llevo mis manos a la cabeza y arreglo el moño de mi cabeza, luego me veo en el espejo qué hay en los cambiadores de ropa y veo que este presentable.

Tengo que seguir trabajando, seguir avanzando y luchando.

Como mucho de mis días en la cafetería, este termina tranquilo, solo con una noticia que no esperábamos yo y mis compañeros, nuestra jefa ha hecho una sociedad con otra mujer, Miriam, dice que necesitaba nuevos cambios, inversores y creatividad, por lo que ella trae todo eso que la puede beneficiar, pues tiene razón, en este mercado aunque sea alimenticio y la gente siempre coma, hay mucha competencia, debes innovar y hacer estrategias para que los consumidores sigan prefiriéndonos ante los demás, por lo que a mi me pareció bien.

Becca fue la única que dijo algo de no parecerle mucho, porque tampoco queria cambios, la entiendo, a veces los cambios pueden ser bruscos y no gustar a todos, pero debemos adaptarnos al cambio, ¿no?

En fin, me parece algo grandioso y mientras ella sea alguien cercana, que no nos mire en menos o trate como simples empleados, esta todo bien.

—Bueno, ya me voy. —aviso, miró a Miriam y le sonríe, ella devuelve el gesto—, espero nos llevemos bien y esto sea para crecer más. —agregó.

Puedo Verte AndyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora