Mis tíos y Sana me llevaron a un restaurante de comida deliciosa, quedé tan lleno que ya no daba para el postre, así que Sana terminó comiéndoselo por mí. Llegamos al departamento y coloque mis maletas en la habitación de Sana.
Mis tíos eran personas humildes, el departamento en el que vivían era muy pequeño, demasiado pequeño, se suponía que en un principio yo compartiría habitación con Sana pero no quería causar molestias, por lo que decidí quedarme solo unos cuantos días mientras buscaba un lugar.
También debía buscarme un trabajo de medio tiempo, pues Seúl era realmente caro y no me iba alcanzar el dinero para quedarme mucho tiempo.
-Hijo ¿llegaste bien? -preguntó mamá desde la otra línea, parecía que había estado llorando.
-Si madre todo está bien, ya estoy con mis tíos, ¿Por qué tu voz suena llorosa?
-¡Porque te extraño mucho! -decía mientras se sonaba la nariz.
-Hermano, ya me mudé a tu cuarto -se escuchó una voz aguda que parecía ser de mi hermana menor. -Ya no vuelvas.
-¡Cállate Mina, no le digas eso a tu hermano!
-Como se nota que querías que me fuera -le dije molesto y ella solo carcajeaba.
-Espero que todo te vaya bien por allá hijo, no olvides llamarme si llega a suceder algo o si te quedas sin dinero, haré lo posible para ayudarte.
-Gracias mamá, lo tendré en cuenta -colgué la llamada para después sacar la ropa y tomar una ducha.
''No te vendría mal un corte de cabello''.
No sé porque recordé las palabras de aquel chico rebelde. Me miré al espejo mientras me cepillaba y me di cuenta que el flequillo cubría mis ojos. ¿Por qué nunca había optado por cortarme el cabello?, tal vez debería hacer un cambio ahora que estoy en una nueva ciudad.
-Sana, ¿no tienes tijeras para el cabello? -le pregunté a mi prima que estaba acostada en su cama viendo videos de los coreanos que tanto le gustaban.
-Si, mamá debe tenerlas ¿para que las necesitas primo?, no me digas que quieres cortarte el cabello tú mismo.
-Bueno... si -dije mientras rascaba mi cabeza. -Solo el flequillo, es que no veo.
-¡No! - Sana gritó, se levantó y me sentó en la silla que tenía en su escritorio. -¡Lo que necesitas no es solo un corte de flequillo, si no un corte entero y yo sé bien qué tipo de cabello te queda! -salió de la habitación, trajo las tijeras y una cortadora.
-¡Espera Sana! -dije nervioso -¡No quiero que cortes mi cabello, solo quería un cambio de flequillo!
-Pues ahora te aguantas, si vas a estudiar diseño de modas tienes que lucir mejor tu apariencia y con ese casco nadie va a querer juntarse contigo.
-Oye, mi cabello ha sido parte importante de mi vida -le dije ofendido. -Iré mejor con una estilista -Sana carcajeó.
-Primo, no te lo había dicho, pero por las tardes, trabajo en una peluquería y mi especialidad es cortar el cabello -me sorprendí bastante al escuchar aquello y mis ojos se volvieron como platos.
-Wow, ¿de verdad?, no tenía idea.
-Si, así que confía en mí, tu tranquilo. -después de escuchar a Sana decir eso me sentí más aliviado, pues si, tenía miedo de que me trasquilará, además no creí que me mentiría por lo que solo acepte y fue cuando ella me colocó una capa para cubrir mi ropa. -Tendrás un ''Glow up'' asegurado, créeme.
Me sentía nervioso, así que solo cerré mis ojos y dejé que Sana pasara las tijeras sobre mi cabeza. Pues no quería ver como destrozaban mi hermoso cabello lacio, pero sabía que era para bien. Sana tenía razón, tenía que dar una buena impresión y el cabello era base importante para ello.
ESTÁS LEYENDO
Egoist ✈Kookmin
Hayran KurguJimin es un chico con apariencia no tan agradable que sueña convertirse en un gran diseñador de modas. Jungkook es un chico rebelde que sueña con volver a formar una banda de rock con sus viejos amigos. Los dos deciden ir a Seúl para cumplir sus sue...
