A la pareja solo le quedaban horas juntos. Durante toda la noche estuvieron entretenidos en ciertas actividades de las cuales terminaron totalmente agotados. No querían que la hora de irse llegara.
James estaba recostado en la cama de Emma con ella acurrucada en su pecho. El calor que su cuerpo irradiaba lo mantenía tranquilo, quería que toda la eternidad fuera así, solo ellos dos en la cama, contemplando de su presencia.
Emma despertó al sentir que ya había dormido bastante. Su cuerpo dolia y se sentía demolida. Pero no le importaba, sus ojos estaban siendo deleitados de la imagen frente a ella. El sargento descansando plácidamente en su cama. Sonrió y se acercó a sus labios para dejar un beso en su comisura, pero accidentalmente lo despertó.
-hola preciosa- saludo acunando su rostro.
-buenos días sargento- acarició su mano y se acercó para unir sus labios con los de el.
Al separarse ella se puso de pie cubriendo su cuerpo con las sabanas blancas de la cama y caminó dirección al baño. James se acomodó para tener una mejor vista, colocó sus brazos tras su cabeza y la amplia sonrisa que de sus labios escapó hizo un estrago en el interior de la pelinegra.
-Si me sigue viendo así, hará que quiera no levantarme de cama nunca-. Confesó con una socarrona sonrisa.
-Ese era el propósito-. Se burló.
Emma rodo los ojos divertida y caminó hasta el baño para cambiarse. Al salir ya vestia su clásico vestido negro y tenia el cabello recogido. No quería tener que trabajar, pero estuvo ausente dos días, debía regresar.
James ya estaba vestido y la observaba con una coqueta sonrisa. Ella se acercó a él y dejo un casto beso en la mejilla de el.
-Tengo que trabajar-. Comentó la pelinegra.
-Lo sé-. Besó su frente.
-¿Qué harás hoy?-. Cuestionó colocando sus manos alrededor de su cuello.
-Visitaré a mi hermana y madre-. Informó sosteniendo su cintura.
-De acuerdo, sargento-. Se separó de el y caminaron juntos a la sala principal. -¿Quieres que te lleve?-. Cuestionó Emma tomando su bolso.
-No, descuida-. Ambos se acercaron a la puerta listos para marcharse. -Te quiero-. Se despidió James cuando ambos estaban fuera del departamento.
-Cuidate, te veo en la estación-. Le dio un último beso antes de desaparecer siendo escoltada por sus guardias.
James se encaminó hasta las zonas más locales de Brooklyn. Durante el camino no dejó de pensar en como su vida había tomado un giro de 360 grados.
Desde que conoció a Emma, su manera de ver la vida fue diferente. Ella era de las personas de las cuales les gustaba disfrutar el momento, el más mínimo detalle para ella era una maravilla. Estaba siendo hechizado por su belleza y también por su inteligencia, durante el viaje el nunca se aburrió, ella lo cautivaba con cada palabra que de su boca saliera. Era una chica interesante, y apesar de que solo la había conocido por casi una semana, se podía decir que empezaba a creer estar enamorado de ella. Se sentía estúpido de solo pensar en que se había enamorado de una chica en cinco días.
Su mente estuvo tan ocupada debatiendo si era estúpido o no, que cuando salio de su trance ya estaba frente a frente de la puerta de su madre. Dos golpes a la puerta y posteriormente su madre salio a recibirlo. Una mujer de cabellos castaños, ojos azules y sonrisa encantadora.
James se adentro al domicilio siendo tecleado por su hermana, quien se lanzo a sus brazos sin previo aviso. Una niña de unos trece años, cabellera larga y castaña, ojos azules más oscuros que los de James y muy tierna. El sargento estaba feliz de volver a estar en casa.
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vidas pasadas
Fanfiction"𝕰𝖗𝖆𝖓 𝖆𝖒𝖆𝖓𝖙𝖊𝖘 𝖊𝖙𝖊𝖗𝖓𝖔𝖘, 𝖇𝖚𝖘𝖈𝖆𝖗𝖘𝖊 𝖞 𝖊𝖓𝖈𝖔𝖓𝖙𝖗𝖆𝖗𝖘𝖊 𝖚𝖓𝖆 𝖞 𝖔𝖙𝖗𝖆 𝖛𝖊𝖟 𝖊𝖗𝖆 𝖘𝖚 𝖐𝖆𝖗𝖒𝖆" Finalizada (1/2) [EDITANDO Y CORRIGIENDO] 1⁰ #tfatws [1/12/2021] 1° #Bucky [21/01/2022] 1° #wintersoldier [21/01/20...
