I ALWAYS FEEL LIKE THEY ARE WATCHING ME

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Luego de un mes de su última visita, James Buchanan Barnes estaba de regreso en Brooklyn.
Estaba de regreso con su chica. Esta vez, Steve había sido considerado y le había permitido dos días más que su última visita, Emma estaba feliz de tenerlo cerca y le pedía a los dioses que los días pasaran lentos.

Era un viernes por la mañana y el primer día del sargento corría. La pelinegra se había levantado antes que James para hacer el desayuno y dejarlo dormir ya que sabia que en la guerra no dormía para nada. El día de Emma estaría algo ocupado ya que quería que los cuatro días junto a Bucky fueran tranquilos.

-Buenos días- dijo la pelinegra cuando escucho los pasos del sargento salir de su habitación.

-Buenos días, linda- se acercó a ella y rodeo su cintura con sus brazos, ocultando su rostro en el cuello de la chica.

-¿Cómo descansaste?- cuestionó Emma, sirviendo el café en ambas tazas.

-Mejor que de costumbre, pero cierta mujer me dejo solo en ese gran colchón- acuso besando su cuello.

-Lo siento, pero debemos desayunar. Además tengo que salir a inspeccionar unas cosas del club- informo tirando su cabeza hacia atrás dándole más espacio por recorrer al castaño.

-¿Qué haré sin ti?- indago en forma de berrinche, tal cual niño.

-Visitar a tu madre y hermana- respondió soltando una risa burlona.

-¿Regresaras tarde?- pregunto haciendo que la pelinegra se volteara para encararla.

-No, solo me iré por corto tiempo- confeso besando la comisura del labio de James.

-De acuerdo- dijo sonriente, enseñando su blanca dentadura.

-¿Comemos?- este asintió y la ayudo a llevar los platillos a la mesa.

El desayuno fue tranquilo, Emma le contaba sobre lo bien que el bar estaba luciendo con las nuevas decoraciones que ella le añadió y el aumento de personas que había cada fin de semana, lo que hacía un gran incremento de ganancias. Bucky la escuchaba atento, a pesar de no entender tanto de lo que hablaba trataba de hacerle saber qué tenia toda su atención, cosa que Emma agradecía.

Cuando ambos terminaron, se dieron una ducha para luego cada quien dirigirse a su destino. Emma camino sola hasta el bar ya que no quería qué James caminara demás, al principio él se negó pero ella le hizo saber que podía defenderse. Su destino estaba a solo ya unas cuatro cuadras de ahí, caminaba a prisa ya que quería acabar cuanto antes, el rebote que hacían sus tacones hacia eco por todo su radar auditivo.

Comenzó a oír un segundo taconazo por lo que miro hacia atrás y no diviso a nadie. No era un sonido normal, conocía el tipo de zapatillas que lo causaba por lo que se mantenía alerta. Un tercer taconazo se escucho pero esta vez acelerando su paso, Emma cerró los ojos y desacelero para permitir que el posible atacante llegara a ella.

Una mano se poso en su hombre acompañado de una voz que reconoció al instante y detuvo su instinto atacante.

-¿Emma?- hablo peggy carter, la amiga de Steve Rogers.

-Hola, señorita carter- saludo la pelinegra.

-Que gusto volver a verte- dijo con una encantadora sonrisa.

-El gusto es mio, ¿descansó usted también?- inquirió la pelinegra.

-Si, el capitán Rogers insistio- explicó.

Emma asintió y giro bruscamente su cabeza al oír por segunda vez aquel taconazo. La agente Carter miró donde ella lo hacia encontrándose con absolutamente nada, noto su inquietud lo que hizo que ella se preocupara.

-¿Todo en orden, señorita Coleman?- cuestiono la agente.

-No, alguien ha estado siguiéndome- confeso.

Peggy cautelosamente, saco su arma de su saco y se puso delante de Emma para protegerla. Ambas se pusieron en guardia y esperaron a lo que fuera a pasar. La zona en la que se encontraban estaba desierta por las mañanas pero habitada por las tardes, por lo que ambas mujeres estaban aparentemente solas.

Un hombre salió de su escondite y camino donde ellas, era alto, incluso más alto que Steve o Bucky. Vestía una gabardina larga y un sombrero que cubría su rostro.

-deténgase- ordeno carter pero este hizo caso omiso. -Deténgase- volvió a pedir.

El hombre saco un arma de su saco y apunto a ambas.

-Yo solo vengo por Coleman- apunto el arma a la castaña.

Carter apunto al hombre de igual manera. Emma se sentía en desventaja ya que no tenia un arma y no podía usar su magia.

-No puede llevársela- respondió Peggy.

-¿Por qué no?- cuestiono apuntando con firmeza.

Ambos se miraban a matar, por lo que no vieron el momento en que Emma corrió al hombre y  le quito el arma apuntándole a el. Fue una maniobra tan impecable que ninguno lo vio venir

-¿Dime quien te mando o disparare?- pregunto Emma apuntando a su entrecejo.

-Shadow killer- fue lo último que dijo antes de recibir un disparo que ninguna de las dos mujeres hizo.

Emma tomo a peggy y corrió con ella hasta llegar a su club. Carter estaba atónita, no vio venir el disparo ni mucho menos lo que Emma había hecho.

-¿cómo?, ¿shadow killer, te conoce?- pregunto algo asustada.

-No- mintió.

-Él dijo su nombre, debe estar tras de ti- dedujo la agente.

Emma suspiro pesado y se sentó en una de las sillas cercanas. Shadow killer no estaba detrás de ella, ella era la mismísima asesina letal de la que todos temían, el hombre no se refería a que aquel asesino la buscaba, el hombre revelo su identidad y eso le traería problemas.

-debemos hacer algo, es un asesino entrenado, letal y muy sigiloso, casi un fantasma- aseguro Carter acercándose a ella, para tranquilizarla pero ella no lo necesitaba.

-No, él debe querer algo de mi, si hubiera querido matarme lo hubiera hecho- informo cambiando la información de la agente.

-tienes razón, pero eso no quita que luego de sacarte lo que quiere, intente matarte- añadió un punto más a su pequeña investigación.

-no estoy segura de eso- explico confundiendo a Carter.

-¿Por que?- Inquirió.

-No se, creo que es intuición- se encogio de hombros con la mirada perdida.

-¿Tienes un teléfono?, llamare a la policía- Emma asintió y le señalo el lugar donde estaba.

Emma no temía por su vida, simples balas no la matarían, pero temía por James y su familia. ¿Qué querían de ella?, Leviathan y el cuarto rojo la protegían, eran los únicos que sabían su identidad, pero sin embargo no sabían su ubicación. La persona que envió al tipo, no quería matarla, quería algo de ella. Pero mandaron a un hombre a hacer el trabajo de una mujer.

Era obvio.

Alguien quería traer de regreso a Shadow killer, aunque no se sabia el porque.

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Holaaa bonito martes.

Espero les este gustando la historia, agradezco su apoyo y su amor por ella.

No olviden comentar y votar, me encanta leer sus comentario y saber que les gusta la historia.

¿Quien creen que haya mandado al hombre?

¿Quien creen que quiera de regreso a Shadow killer?

Los leo♡

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