dónde Robin es increíblemente torpe como para pensar en si mismo y en sus sentimientos.
o dónde Kid Flash es increíblemente torpe como para poder ser amigo de Robin.
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Apretó con su mano el colchón, soltando un gemido de placer. Su mirada estaba perdida y su mente estaba en blanco debido a las sensaciones indescriptibles que sentía, sensaciones que nunca había sentido antes. Sintió un nudo en su estómago, soltó un jadeo hundiendo su rostro en la almohada.
—¿Ves, Robin?—Escuchó a Kid Flash hablarle de forma lasciva—te dije que nos divertiríamos.
No pudo evitar soltar otro gemido, más sonoro que el anterior, era como si el placer lo estuviera abrazando por completo y no planeaba soltarlo hasta que se pusiera a gritar del gusto.
—S-Se siente t-tan bien...
—Vamos, no tienes porqué callarte—Con algo de dificultad, miró a Kid Flash, el velocista le sonrió—Déjalo salir.
Se mordió el labio inferior.
—A-ahh...¡Ahhh! ¡Ahh~!.
—Oh, joven Robin—Robin se sobresaltó y giró a ver por sobre el hombro a la chica rubia que lo atendía—No haga tanto ruido por favor, hay otros clientes aquí y podría despertarlos de sus siestas.
—Oh, perdón—Robin se sonrojó de la vergüenza, luego miró de nuevo a Kid Flash y le dió un manotazo en el brazo.
—¡JAJAJA!.
—¡Me querías meter en problemas—Le susurró enojado.
—¿Qué pasa, Robin? ¿Es tu primera vez en un spa?—Kid Flash sonrió tranquilamente mientras otro masajeador le presionaba los lados de su cuello—¡Uff! ¡Mejoraste mucho, Jimmy!.
—Estuve practicando en casa—Le respondió el jovencito masajeador de nombre Jimmy, quién era un morenazo de cabello afro y había sido muy amables con ellos, invitándoles una limonada gratis.
—¿Porqué huele a almendras?—Robin olfateo extrañado.
—Es crema, joven Robin. De almendras, sirve para relajar sus músculos—La masajeadora rubia, de nombre Jakeline, frotó sus manos en la espalda del Chico Maravilla.
—¡Ahhh!—Gimió—¡Esto es lo máximo!.
—¡Te dije que nos íbamos a divertir! siempre puedes confiar en mí si quieres pasarla bien—El pelinaranja le sonrió cálidamente, luego miró a Jimmy—Oye, Jimmy, ¿cómo está tu esposa?.