Sólo dos dosis

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Hoy daban de alta a Mew y tenía una sorpresa para él, obviamente mi querida Sammy me había ayudado en todo, desde la habitación de hotel que había reservado, hasta la cena y la decoración escogida.

-Supe que llamó tu padre, dijo mi prima entrando a mi cuarto - ¿Estás bien?

-Es un caso perdido Sammy, dije encogiéndome de hombros y suspirando -Me recordó que no debía hacer nada que lo avergonzará, que tuviera cuidado y no hiciera imbecilidades y que no se me ocurriera perder la cabeza por Mew.

- ¿Cómo supo de Mew?, dijo abriendo sus ojos con asombro y preocupación - ¿Fue mi madre?

-Claro que fue ella, le contó a mi madre y ella corrió a contarle a mi padre, dije sintiéndome desanimado, al recordar la fría y cortante llamada de mi padre, cada vez que creía que el podía cambiar, la realidad golpeaba con fuerza en mi cara, demostrándome que hay personas que no cambian jamás -Pero no te preocupes, yo decidí no darle importancia, el no me echará a perder el día.

-Esa es la actitud primito, dijo ella dándome un abrazo -Hoy es tú día feliz y no debes dejar que nadie te entristezca, por cierto, te traje un neceser para la noche.

-Te dije que no estaba buscando tener sexo con él, dije avergonzado cuando vi los condones y el lubricante -Sólo será una cena y regaloneo.

-Nunca sabemos cuando ese regaloneo, se puede transformar en pasión desbordante y siempre hay que estar listo, dijo dando brincos al lado mío, pareciera ser ella, quien iba a intimar con su pareja.

- ¿Cómo fue tu primera vez?, dije sabiendo que mi prima ya no era virgen, hace unos meses se había entregado a su novio Yoon Gi.

-Siendo honesta, la previa fue fabulosa, la primera relación sexual extraña, incómoda y dolorosa, sangré un poco y eso nos asustó a ambos, dijo sin cortarse en detalles -Pero la segunda vez que lo hicimos, eso fue de otro mundo Gulf, te juro que es indescriptible.

Entendiendo la magnitud de sus palabras asentí, no había planeado entregarme a Mew, es decir, sería un mentiroso si no dijera que lo había imaginado sobre mí, desnudo y listo para poseerme, pero no quería apresurar las cosas, además de que había algunas cosas que debíamos hablar antes, principalmente lo referente a mi condición particular.

Tenía tanto miedo a ser rechazado, durante años me habían enseñado a fuerza de agresiones, que ser como yo, era vergonzoso, algo que debía mantenerse en secreto y bajo la alfombra, que no era fácil hoy en día, contar este hecho, del cual tantas veces me escondí, menos con una pareja a la que venía conociendo hace tan poco tiempo.

Sabía que Mew era fabuloso, pero los temores que mi familia había instaurado profundamente en mí, me detenían de contarle todo, esperaba que, si nuestra relación avanzaba bien, fuera receptivo a aceptarme, con todo lo que traía encima.

-Te estoy hablando Gulf, despierta, vuelve al planeta tierra, dijo mi prima, golpeando las manos frente a mí.

-Perdón Sammy, ¿Qué decías?, dije viendo como sonreía y se burlaba de mí.

- ¿Qué te pondrás esta noche?, dijo abriendo mi ropero y mirando entre mis cosas, de forma animada sacó una camisa celeste con rayas blancas y un pantalón blanco muy estrecho -Esto combina muy bien.

Mirando lo escogido por mi prima, no pude mas que estar de acuerdo con ella, así que me metí a la ducha y decidí atender mi cuerpo con todo el tiempo del mundo, llené la tina y después de echar aceites y espumas me relajé, con música de fondo y una toalla blandita en mi cuello.

A pesar de todoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora