Capítulo 10.

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Siento un brazo sobre mi cadera y una respiración en mi cuello y abro los ojos. Veo a Jake y recuerdo lo que pasó ayer. Me muevo y el se despierta y abre sus ojos azules.

-Buenos días.- Le digo y le sonrío.
-Buenos días.- Me contesta con voz adormilada. La verdad es que esta adorable con el pelo revuelto y con esa cara de dormido que tiene.- ¿Como has dormido?.- Pregunta.
-Bien, gracias por quedarte conmigo.- Digo y sonrío.
-No paras quieta dormida ¿sabías?.- Dice y recuerdo que Ian me dijo lo mismo el día de la fiesta. Me río y me levanto con cuidado aunque el pie me duele mucho menos.

Cojo el móvil y veo que son las 11:15 de la mañana. Joder si que hemos dormido. Me giro y veo que Jake se ha dormido otra vez. Decido gastarle una broma. Bajo a la cocina y cojo la nata montada, subo y cojo un bolígrafo de cuando era pequeña con plumas. Con cuidado echo nata en la mano de Jake y le hago cosquillas en la cara con la pluma. El se despierta sin abrir los ojos y se estampa la nata en la cara. Empiezo a reír descontroladamente y parezco una foca pariendo, pero no puedo parar. El se quita la nata y coge el bote, se acerca hacia mi.

-No por favor no...- Digo sin poder parar de reír.

Se tira encima mío y empieza a hecharme nata por la cara.

-¡Jake para!.- Grito mientras me río.
-¡Has empezado tu!.- Me grita y se ríe.

Se acaba la nata y me levanto, me miro al espejo y tengo nata por toda la cara y en la camiseta, y Jake esta igual.

-Kendall, me tengo que ir ya, menos mal que hoy no había clase que si no estaríamos llegando tardísimo.- Dice y coge su ropa.- Voy al baño, enseguida vuelvo.

Sale de la habitación. Yo me voy al otro baño y me doy una ducha rápida, luego me lavaré el pelo. Voy corriendo a la pata coja, gracias a mi pie hacia mi cuarto y me visto, una sudadera negra con letras en blanco y unos pantalones largos vaqueros, ya esta llegando el otoño. Jake toca la puerta.

-¡Adelante!.- Le digo. El entra y deja la ropa de mi hermano en la mesa.
-Me voy ya, mañana te veo.- Dice y me sonríe.
-Te acompaño a la puerta.- Digo y bajo con cuidado las escaleras.

Una vez abajo abro la puerta y dudo en si darle a Jake un abrazo o un beso en la mejilla. Se me adelanta y me da un beso, pero no en la mejilla, sino en la comisura del labio, me asusto, el se da cuenta, sonríe y se va dejandome con una cara épica.

•A la tarde

Estoy en la puerta del instituto, esperando a Ian. No quiero enfadar a Jake así que no se lo diré pero necesito hablar con el. Urgentemente.

Lo veo llegar en su moto, cuando se quita el casco veo que tiene unas ojeras enormes, como si no hubiera dormido nada en toda la noche. ¿El porqué? No tengo ni idea. Parece nervioso, asustado y me choca mucho verlo sin su típica actitud de chico orgulloso y borde.

-Hola Kendall, ¿podemos ir a otro sitio para hablar más tranquilos?.- Me pregunta, evitando mirarme a los ojos.
-Claro... Vamos.- Digo y me levanto con las muletas.

Esto es muy incómodo, no nos atrevemos a decir nada.

-Y bueno... ¿que te dijeron del pie?.- Pregunta.
-Tengo el tobillo roto y tendré que llevar muletas durante un par de meses y luego rehabilitación.- Digo y suspiro.
-Lo siento.- Me sorprende, porque a demás de que el no tiene la culpa no parece el típico chico que se preocupa por ti y pide perdón.
-No es tu culpa.- Digo.

Caminamos un poco mas sin dirigirnos la palabra. Sigo a Ian por un camino entre árboles, parece que hemos entrado en un bosque. Hay un río y unas piedras y nos sentamos en ellas.

-Quiero hablar contigo, porque no entiendo esto.- Dice y me deja descolocada, no le entiendo.
-No te entiendo.- Digo.
-No se como decírtelo, solo he querido a una persona en esta vida, a ella, pero supongo que ya te habrán contado la historia.- Dice y asiento.- Pues quiero saber como sabiéndolo no huiste de mi.

Le miro a los ojos, y él me mira con miedo a mi reacción.

-No...no se...- Estoy sin palabras.
-Kendall... Yo... Hacia mucho que no sentía nada por nadie, desde que ella murió he sido un desgraciado, solo bebía y me acostaba con chicas, pero desde que tu llegastes no soy el mismo.-Dice mirando al suelo.

Estoy en shock... Acaso esta insinuando que... ¿Le gusto?, ¿me quiere?.

-Sigue por favor.- Digo asustada.
-Se que es una locura, se que no sientes nada por mi, pero me gustaría que me dieras una oportunidad, Kendall me has cambiado, me has hecho ver la vida de otra forma, y creo... Que me estoy enamorando de ti. ¿Me darías una oportunidad para ganarme tu corazón?.- Dice finalmente.

Por primera vez en mi vida tengo una indecisión increíble, no se que hacer. Él creo que lo nota y me coge la mano y la acaricia.

-Si necesitas tiempo para pensarlo no pasa nada, pero te pido por favor que no se lo digas a nadie ¿vale?.- Dice mirándome a los ojos. Asiento. El sonríe y me da un beso en la mejilla que me hace estremecerme.

Y veo como se aleja, dejándome con la cabeza echa un lío y en puro estado de shock.

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EN MULTIMEDIA LA HABITACIÓN DE KENDALL.

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Un abrazoo♥

CD~.

No te tengo miedo.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora