capitulo 13

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TOKIO DE CRISTAL.

En los pasillos de un imponente castillo se oye el sonar de unas zapatillas al correr, la bella silueta de una joven que aparenta unos 16 años es vista pasar con urgencia, sus suaves cabellos rosados en un peinado singular son movidos al ritmo de su correr, pasa varios pasillos hasta llegar a una gran puerta de color aperlado, sin duda alguna y sin tomar importancia a los guardias que la vigilan ella abre y entra a esa recámara observando a una mujer hermosa de cabello platinado con el mismo peinado que ella. La gran Neo Reina está observando atraves del ventanal hacia el jardín principal y no se inmuta al escucharla entrar.
Sin demora la joven princesa trata de calmar su respiración para así poder hablar con su madre.

– ¡ Madre ! – exclama la pequeña Dama. – ¡ Madre !!!!  ¿ Lo has sentido?-

– Pequeña Dama – contesta la Neo Reina – ¿ Cuántas veces te hemos dicho que no corras por los pasillos del palacio ? Puedes tropezar y lastimarte. Además ¿ que dirá la servidumbre de ver tan caprichosa princesa? –

La princesa se ha quedado helada al escuchar tan absurda respuesta, pero ella no está dispuesta a ser ignorada como otras veces y vuelve a retomar el tema que no solo afecta a su madre sino también a ella.

–  ¡ Madre no es momento de pensar en pequeñeces !!! Te pregunte si has sentido el pulsar de ese poder que ha traspasado el espacio-tiempo. – hablo fuerte esta vez. – creo que ha llegado el momento para hacer las cosas diferentes, no solo para ti madre. – esto lo dijo más como una afirmación que como pregunta.

Y sin dar tiempo a responder a la Neo Reina varias jóvenes guardianas entraron igual que su princesa, agitadas y haciendo una pequeña reverencia hacia su soberana. Todas con la misma interrogante e incertidumbre de saber que acontecerá.

– Neo Reina Serenity - dijo la líder de las inners - hemos sentido ese pulsar que tanto nos pidio esperar y aquí estamos para apoyarla en lo que usted decida –

– Gracias Sailor Venus – respondió la Neo Reina .

– Reina mía – una arrepentida Sailor Uranus hablo – Como usted ya lo sabe, he pasado todo esté tiempo en completa soledad y sobre todo he visto el dolor que mi obstinación le causó, he pedido su clemencia y perdón el cual me  fue otorgado no solo a mi sino a mis compañeras también – hablo con tanta reverencia y humildad – le pido me permita poder ser de ayuda en la decisión que tome en estos momentos y estar a su lado.-

¿ Cuánto tiempo espero esa hermosa Reina por oírle decir esas palabras ? Pero el tiempo había transcurrido sin dar tregua al afligido corazón de esa dulce mujer haciéndola perder poco a poco la alegría de vivir, sino fuera por su hija no hubiera tenido una razón para pelear en esa dura batalla que casi le cuesta la vida y su reino.

– Estamos con usted majestad – fue lo que las outers respondieron al mismo tiempo.

– Neo Reina Serenity – dijo el Rey Endymion que había entrado y visto como las outers rendían lealtad a su esposa.

– ¡¿ Endymion?! – respondió la Neo Reina con un poco de duda en su voz.

– Tranquila Serena – ¿ hace cuánto no le llamaba asi? – estoy aquí para ofrecer mis disculpas nuevamente y sobre todo ser el apoyo que nunca fui-

– ¿ Darien ? – resbalaba una lágrima traicionera al pronunciar ese nombre que hace tantos pero tantos años no decía .

Todos en un mismo sentir se encontraban en esa habitación hasta que un hombre apuesto entro para interrumpir ese ambiente de arrepentimiento y lealtad. La pequeña princesa mejor conocida como la pequeña Dama al verlo corrió a sus brazos para sentirse respaldada por alguien que consideraba el mejor hombre que ella conocía.

– ¡ Seiya ! – grito al momento de estar en sus brazos – por favor habla con mi madre no la dejes que se case por favor. No es justo para nosotros dos – decía casi al borde de las lágrimas.

– Tranquila mi Bombón Rosa – decía limpiando sus lágrimas y dándole esa sonrisa que la calmaba en momentos difíciles -  tu madre sabrá que hacer no te preocupes -

La Neo Reina Serenity observaba con mucha atención y gran dolor esa escena entre su hija y ese hombre al que una vez juro amor eterno, entonces fue ahí donde supo realmente que hacer.

Con paso veloz salió de esa habitación, todos la miraban con lágrimas en los ojos y sabían lo que habían hecho en el pasado y se arrepentían, unas por oponerse y otras por no encontrar una solución.

Pero así fue el destino de cruel con ellas, pero estaban seguras que no se volvería a repetir.

Seiya al verla irse de prisa corrió detrás de ella para poder abrazarla por la espalda y susurrarle que nunca la dejaría de amar.

El decreto de la princesaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora