capítulo dieciocho

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   Los días pasaron y para entonces, _____ ya estaba bien acomodada en su nuevo hogar. Su tía Isabelle era increíble, ella era como la madre que nunca tuvo, era atenta y amable, así que podría acostumbrarse muy rápido a vivir a su lado. Lo malo era que ella estaba fuera gran parte del día, y, lo bueno, era que dejaba que Richie y los demás perdedores la visitaran.

   El timbre suena y de inmediato sabe que se trataba de Richie por la manera tan insistente de tocar.

— Hola gafotas, ya puedes dejar de joder con el timbre. Gracias —lo saluda con un beso en los labios.

— Hola chiquita —dice el con un tono de voz "coqueto"— ¡Ah mira! Traje los cómics que te dije —levanta su mochila.

— ¡Genial! Entra.

   Los dos suben de inmediato al ático de la casa, ya que ahí era su nueva guarida. Había un montón de cajas y demás cosas que no servían pero, ____ se encargó de darle una buena limpieza y agregarle una que otra cosa de decorado. Tenían asientos y un sofá, también tenían su consola y cientos de cómics.

  Rich toma asiento.

— Traje tooooda mi colección, la que me pediste —dice Rich sacando todos los cómics que había traído.

— ¿Cómo haces para tener tantos? Dios, son muchos —ella se sienta en su regazo y empieza a leer los títulos de todos— Nunca creí conocer a alguien tan fanático como tú.

— Ni tan guapo —presume.

— Si tienes razón —ella besa su mejilla— Oye tonto, ¿cómo está tu mano desde la cortada?.

— Mejor, aún no se ve podrida ni infectada —responde él encogiéndose de hombros y toma la mano de la muchacha.

— Ya está cicatrizando —dice ___ refiriéndose a su mano, entonces deja que los dedos del chico acaricien los suyos— ¿Cómo estás después del golpe que te dió el maldito?.

— Mi espalda está morada y me duele mucho todavía, supongo que ya pasará. Pero Eddie me dió una crema para eso.

— Bueno, ¿que haríamos sin el pequeño Edds? —rie.

— Oye... ¿Y tu espalda? ¿Está mejor? —le pregunta temeroso.

— Si, mucho mejor por suerte —rie— Sube mi camiseta y verás.

— D-Deja de bromear —Richie rueda los ojos.

— Yo no bromeo —rie—

   Richie se levanta y toma con delicadeza el extremo de su camiseta, subiendola un poco, dejando al descubierto su piel aún herida. Aunque, desde la primera vez, se veía mucho mejor. El pasa su mano por su espalda y sonríe.

— Ya está casi curada —dice y baja su camiseta— Bonita espalda por cierto.

— Si ya sé, no entrenaba duro por nada —dice ____ riendo— ¿Que dijeron los chicos? ¿Iremos a la cantera esta tarde?.

— Si, quedan exactamente... —mira su reloj— Treinta minutos para vernos allí. ¿Tienes tus cosas listas?.

— Aún no, literalmente acabas de avisarme idiota —rueda los ojos— De todas formas no pienso quitarme la camiseta hoy, no quiero que los chicos vean mi espalda toda lastimada.

— Entiendo —Rich hace una mueca— Lástima, quería verte las tetas.

— ¡Richie! —le pega con una almohada que estaba sobre el sofá— Quisiera decir lo mismo de tu pene pero la tienes pequeña y ni se te nota.

— ¡Para tu información, es lo suficientemente grande! —dice él cruzándose de brazos fingiendo estar "ofendido".

   ____ simplemente ríe y baja a su cuarto para preparar un par de cosas en su mochila. Guardó una toalla, le tes y protector solar, esa vez quería ir más o menos bien preparada, ya que jamás llevaba nada. En menos de diez minutos se reúne con Richie en la entrada y ambos suben a la bicicleta del muchacho para partir directo a la cantera.

— ¡Por fin llegan! —dice Eddie rodando los ojos— ¿Por qué tardaron tanto?.

— La señorita no se apuraba en guardar sus cosas —dice Rich señalando a _____.

— ¿Disculpa? —ella levanta una ceja— Eres tu quien no se apresuraba.

— ¿Ya llegan peleando? —pregunta Beverly divertida.

— Hola rojita —saluda la chica abrazando a Bev con su brazo— ¿Me echaste de menos?.

— Como no tienes idea, casi muero sin tu presencia —dramatiza la pelirroja.

— B-Bueno, y-ya es hora de meternos al agua —dice Bill acercándose a la orilla— ¿Q-Quien va primero?.

— Tú —dice ____ empujando al chico y tirandolo al agua— Luego la reina de los perdedores —de un salto se tira al agua—

    Así van uno por uno tirándose desde lo más alto de la cantera como les era costumbre. Incluso Mike Hanlon estaba ahí, había logrado librarse del duro trabajo que su abuelo lo obligaba a hacer. Solo querían disfrutar como lo merecían, pues aún eran unos niños.

— Oye ____ ¿que tienes ahí? —pregunta Rich acercándose a ella y mirando confundido a ____.

— ¿Que? ¿Que tengo? —intenta mirar su cabeza—

— Aquí —pone su mano en la cabeza de la chica y la hunde— ¡Ja, ja! Caíste, tonta —luego de unos segundos la suelta—

— ¡Eres un idiota! —ella suelta un par de risas mientras le salpicaba agua a Rich— Vas a pagar gafotas.

   Los demás perdedores miraban divertidos la escena, era raro verlos peleando y coqueteando a la vez, normalmente solo los veían discutiendo.

  La bonita conexión entre ambos podía notarse muy fácilmente, no solo en la forma en la que se llevaban, sino que también en como se miraban. Sus personalidad congeniaban muy bien, ambos amaban molestar a todos pero en un buen sentido, les gustaba hacer chistes todo el tiempo e incluso la actitud pasivo-agresiva de ella era algo que a Richie le encantaba.

— ¿Que es lo que miran? —pregunta ____ acercándose a Richie, Bill y Ben que miraban atentos debajo del agua.

— Una tortuga —responde Ben.

— Ustedes siempre molestan con la maldita tortuga —bufa, abrazando a Rich por la espalda.

— E-Es que s-siempre está por aquí —Bill ríe.

— ¿No la ves? —dice Rich sonrojado por la cercanía de _____, mirándola por el rabillo del ojo— Yo puedo distinguirla muy bien desde aquí.

— Alguien está sonrojado —dice Stan a sus espaldas.

   En ese momento, Rich se pone aún más rojo por la vergüenza. No le gustaba admitir que aún se ponía muy nervioso por la chica.

— Cállate judío —Rich lo mira mal.





Perdón la inactividad, estuve de viaje :'(

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