Se apareció...
— Me gustas —.
...un terrorista.
— ¿Qué? — casi se atraganta con la calada que había dado, la nube de humo saliendo de su boca.
Era sábado en la mañana y Jungkook se encontraba acompañado de Park Jimin, el hermano menor de su ex esposa.
No se pudo resistir a las súplicas por una pronta salida en su compañía, literal, en algún café y conversar, pero mira que se arrepentía de haber accedido a tal encuentro.
Era normal encontrarse el lugar ocupado, atolondrado de personas riendo, conversando y pasando un agradable fin de semana en compañía o sin ella, pero de la mano de una bebida, tostadas con mantequillas y una cuña de pay de cerezo, especialidad de la casa.
La mañana era invernal y con ella arrastrando un gris opaco y descolorido, pero la atmósfera dentro del café no dejaba intervenir en medio los individuos y sus respectivas burbujas... mientras él solo quería desaparecer como el humo que expulsaban sus labios.
— Es el destino — bajó la cabeza el rubio.
Y ahí vamos con lo mismo.
Tomando aire, se dedicó a pensar en los sucesos de años atrás, los que aún martirizaban al chico y por los que en tantos problemas se había metido.
*Flashback*
Debía llegar rápido a la reunión, o le esperaría el peor sermón que alguna vez se pudo haber llevado, vamos, que era súper importante llegar a tiempo o su cabeza tendría precio.
Más no esperó tropezarse con la estupidez de un par maleantes que al parecer, planeaban asaltar a un chico.
— ¿Por qué nos miras así?... Sólo tienes que sacar todo lo que tengas, vamos — escuchó, notando mientras se acercaba como empujaban al de pequeña estatura contra un muro.
— No tengo dinero para darle a idiotas — con un gesto de desagrado escupió cerca de los tipos y alzó la voz — ¡Además, ya nadie pide dinero en la calle, no está de moda, qué tontería! — les observó amenazante.
— ¡¿Qué dijiste?! — el de mayor compostura cogió del cuello de la camisa al menor, levantándolo sobre sus pies.
Jeon atrapó su brazo en el aire, justo cuando se estamparía contra el de rellenas mejillas, que como acto reflejo, cerró sus ojos y giró su cara esperando el golpe... golpe que jamás llegó porqué no dejaría que nadie le tocara un pelo a un niño frente a él
— ¡¿Q...qué tienes, idiota?! — preguntó el ladrón, girándose para verlo.
— ¿Qué hacen con el niño? — lo zarandeó, soltando bruscamente el brazo.
— ¿Ah?.. ¡No es tu problema! ¡Piérdete! — escupió con rabia el otro maleante.
— Quizás no sea mi problema... — tomó su móvil —...pero el levantar la voz en pleno día y en vía pública, en sí, es un delito — marcó algunos dígitos — ¿Es la policía? — observó al chico, quien parecía que sus ojos querían salirse y si continuaba así, la baba le caería — Estoy siendo testigo de robo a un menor —.
— ¡Vámonos! — el vándalo se zafó del agarre y prendió a correr junto a su compañero
— ¡No te hagas el bueno, idiota! — gritó antes de verlos perderse por una curva.
— Ah, ya escaparon, así que está bien. Gracias — colgó y se enfocó en el chico frente a él, parecía muy joven, cerca de los trece o catorce años, no estaría seguro.
ESTÁS LEYENDO
Terrorista ||Kookmin||
FanfictionJeon Jungkook está por cumplir los 30 años, es profesor de Literatura en la Universidad Sekang. Es a menudo juguetón, aunque su verdadero carácter es mucho más grave debido a acontecimientos de su pasado. Jimin Park, 17 años, joven estudiante de pre...
