Era un día soleado, con la refrescante brisa de la tarde en la que Jimin se encontraba intentado hacer algo de comida diferente para Jungkook.
En la mañana había asistido al colegio, participó en algunas clases y tuvo tiempo para charlar con sus mejores amigos, Jackson y Chanyeol.
Entre vueltas y vueltas en la cocina, había podido pensar con calma acerca de la relación que tenían el y Jungkook.
Unos días después de aquel viaje a la cuidad donde estaba la tumba del mayor de Jungkook, Yoongi, donde se habían entregado en cuerpo y alma el uno al otro, el rubio lo había amenazado con dejarlo, y ahora, que prácticamente estaban saliendo, pero pensaba que la mitad de la diversión de salir, era ver que los mismos platos mejoraban cada día más.
Jimin quería saber que era lo que pensaba Jungkook en realidad, pues no paraba de mencionar la diferencia de edades, y siempre le ofrecía romper con él.... se preguntaba si tal vez, esos eran sus verdaderos sentimientos.
— Lo olvidé, ¿cómo se cocina esto? — se preguntó en un susurro, dejando caer el cuchillo en el medio del fregadero
— Primero cortaré las frutas — se animó, sacando algunos vegetales y frutas de una bolsa a un lado de la isla.
Refunfuñó por lo bajó al escuchar la puerta ser tocada, dejó las cosas a medio hacer, y lavarse las manos, caminando en dirección a la salida.
A paso decidido y con rapidez se dedicó a abrirla y gritarle a Jeon lo primero que viniera a su cabeza.
— ¡Para la próx...! — calló abruptamente, encontrándose a quien menos esperó.
— Oh.. Hola, Jiminnie — le saludó un poco sorprendida Jenny — ¿Qué estás haciendo aquí? — dudó, con el ceño fruncido, señalando el interior del departamento..
— ¿Eh?... yo, esto... — rió nervioso.
¿De todas las personas que habían en el mundo, tenía que ser Jenny a quien primero tendría que contarle sobre su relación con Jungkook?.
— En realidad, ¿qué estás haciendo tú aquí, hermana? — cambió, invitando a la trigueña a pasar adentro.
— Vine a regresar alguna cosas — respondió con simpleza la mayor — ¿Kookie está en casa? — preguntó — Voy a pasar — y como Pedro por su casa se adentró por completo en el comedor.
Jimin no supo que hacer en ese momento, su hermana tenía más confianza que el dentro de aquel lugar, incluso ahora que tenía algo parecido a una relación amorosa con Jungkook, y aunque no hubiera querido, se sintió doloroso, como si algo ahí, muy dentro, le estuviera recordando constantemente que aún quedaba un gran camino por recorrer junto a Jungkook.
¿Sigue manteniendo contacto con ella?.
— ¿Entonces sabes cocinar? — observó la cantidad de comida sabrosa que había hecho su hermana, sin ayuda de nada, sólo unos cuantos movimientos y todo perfecto.
— No me subestimes — rió la chica, tomando un poco de agua de un vaso entre sus manos, apoyada contra la isla — Me encanta cocinar, deberías saberlo — hizo una mueca graciosa, que por supuesto, al rubio le molestó mucho.
— ¿Me puedes pasar la sal, Minnie? — pidió Jenny, soltando el vaso de antes y remover con un cucharón el caldo que aún estaba al fuego.
Park abrió una de las pequeñas estanterías en lo alto y obtuvo el pote que indicaba la sal, alcanzándoselo a su hermana y posicionarse enfrente del enorme fogón.
— ¿Jimin? — llamó y el rubio gimió es espera de que continuara — ¿Sabes si Kookie está saliendo con alguien? — se miraron.
Jimin quitó rápidamente la vista y sintió ruborizarse en cuestiones de segundos, tragó fuerte y bajó la cabeza para que su hermana no notara su actitud tan extraña.
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Terrorista ||Kookmin||
FanfictionJeon Jungkook está por cumplir los 30 años, es profesor de Literatura en la Universidad Sekang. Es a menudo juguetón, aunque su verdadero carácter es mucho más grave debido a acontecimientos de su pasado. Jimin Park, 17 años, joven estudiante de pre...
