Peter wyman
Hoy es mi primer día de trabajo y aunque no pude dormir bien, voy con toda la energía y las ganas de ganar dinero.
—Buenos días —le digo a Erick al cruzarnos para tomar el ascensor.
—Buenos días —responde —. ¿Dormiste bien?
—No —contesto con una sonrisa.
—¿Entonces por qué tan feliz? —cuestiona —. ¿Estas emocionado por ver a mi amigo?
La sonrisa desaparece de mi rostro y le muestro el dedo del medio.
Las puertas del ascensor se abren y nos adentramos.
—Mi amigo también besa bien —suelta cuando se cierran las puertas.
—Cállate de una vez —exijo y lo ignoro el tiempo faltante para llegar al primer piso.
Cuando llegamos a la recepción nos encontramos con Andrew y frunzo el ceño.
—Se te borro la sonrisa —me susurra Erick y le doy un codazo.
—¿Durmieron juntos? —inquiere Andrew.
—NO —niego rotundamente.
Ambos sonríen y en lo único que puedo pensar es que si no fueran tan egocéntricos y seguros de si mismo ya me los hubiera besado. Aunque a uno ya lo besé.
Caminamos hasta la salida del hotel y ya ahí, un taxi nos recoge y nos lleva a el centro comercial.
Saludo a Sam antes de bajar y ella me responde con una acogedora sonrisa.
Erick se separa de nosotros y dice que va a practicar, pero lo veo acercarse a un par de chicas en ropa de pole dance.
—Giselle te explicará lo mas importante —informa —. Pregunta todo lo que quieras, hasta de mi si gustas.
—No seas idiota —respondo.
Se gira para alejarse, pero recuerdo una pregunta importante.
—Andrew —lo llamo.
—¿Qué paso? ¿ya me extrañas?
—No aun —respondo sarcásticamente —. Tengo una pregunta importante.
—Con gusto te la respondo —dice —. Pero dime Andy, todos lo hacen.
Quito el cabello de mi rostro y le sonrío.
—Yo no soy como los demás —expreso —. Piensa en que es mi forma única para dirigirme a ti, algo intimo entre nosotros.
Él cruza los brazos y sonríe.
—Te la compro —responde —. ¿Cuál es tu pregunta?
—¿Cuándo me pagas?
Se cubre el rostro y se acerca a mí.
—De verdad eres único —declara.
Me mantengo en silencio para que responda la pregunta y lo hace.
—Dame tu numero —pide —. Es para enviarte la información.
Me acerco a el y extiendo mi mano para que me entregue su celular.
—Te la compro —digo, anotando mi número.
Se marcha y me adentro a la habitación de vestuarios.
—Perdón la tardanza —le digo a Giselle.
—Tranquilo te perdono por hoy —contesta —. Me pidieron que te explique lo mas importante y eso haré.
Toma mi brazo y me lleva a el sofá que ahora tiene una mesita con comida delante de él.
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Dark Mafia
Teen FictionDespués de recibir una oferta de trabajo, Peter se muda a su ciudad de nacimiento y empieza su vida desde cero. En el camino tiene que enfrentar grandes dificultades y su trabajo no era lo que imaginaba, pero su amor por el dinero lo hace aceptar el...
