Quince

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Habían pasado 5 años desde que Felix, juntó a Bangchan y Momo se habían mudado a Estados Unidos. Felix se había convertido en un empresario multimillonario, Bangchan en uno de los mejores abogados, Momo en profesora de baile y modelo. Felix había criado a su cachorro juntó a su actual pareja, Seo Changbin, tenían una linda relación. Felix se había vuelto un maldito narcisista, se creía superior a los demás, se arreglaba, tenía dinero, era lindo, mucho más que antes.

Felix se encontraba durmiendo al cachorro, Seo Min-Joon, El pequeño Joon estaba durmiendo sé ya que al día siguiente empezaba sus clases. Cuándo por fin el pequeño se durmió, Felix bajo las escaleras encontrándose ahí con Changbin.

—Amor, Que bueno que llegaste, No te escuché llegar. —Dijo Felix acercándose a Changbin para dejar su suave e inocente beso en los labios de el contrario.

—Acabo de llegar, Mi amor. —Dijo Changbin mientras correspondía el beso de Felix, este se dejo caer en el sofa.

—¿Como te fue hoy, mi amor? —Felix se sentó a su lado poniendo su cabeza sobre el pecho de el contrario.

—De eso quiero hablar, mi amor....— Murmuró Changbin dejando salir un suspiro—.

—¿Mmm? Claro, bebé. Si quieres vamos a la habitación.—Dijo Felix levantándose del sofá.

—Esta bien, vamos.

Ambos se levantaron y fueron a la habitación. Felix se quitó la bata que tenía puesta y se acostó en la cama mientras Changbin comenzaba a desvertirse para acostarse. Changbin terminó de desvertirse, se puso su pijama para luego acostarse al lado de Felix.

—Ahora si, dime, ¿De que quieres hablar?...—Dijo Felix acomodándose en el pecho de Changbin.

—Es que, Hoy hablé con mi jefe y... nos tenemos que mudar a Corea... —Dijo Changbin en un tono de voz bajo.

—¿Eh? ¿Como así? ¿Mudarnos ya a Corea? —Dijo Felix con preocupación, mientras se abandonando el pecho de Felix.

—Si, me trasladaron hacía las enpresas de allá, bebé. No, no tiene que ser ahora, me dieron una semana para mudarnos.

—Pero... Yo no quiero volver a Corea, sabes que yo tengo todas mis empresas aquí, Changbin, No nos podemos ir.

—Lo se, mi amor. Yo tampoco quiero, pero es mi trabajo y sabes lo importante que es, Tampoco me quiero separar de ustedes, Son mi tesoro.

—Binnie, Yo... no quiero... no quiero alejarme de tí tampoco. —Felix se volvió a recostar sobre el pecho de Changbin mientras lo abrazaba.

—Amor, podemos vender las empresas, comenzar de nuevo en otro país. Yo no me quiero separar de ustedes. —Changbin acariciaba la cabellera rubia de Felix. —Menos ahora que tendremos otro hijo, mi amor. —Con su otra mano acariciaba el vientre de el menor.

—Lo se, bebé, pero yo no quiero volver a Corea, ahora no. Sabes que vendí todas las propiedades que tenía allá, no tenemos dónde ir, tampoco quiero dejar a Momo y BangChan aquí. Ellos son como mis hermanos y no los quiero dejar.... —Dijo Felix mirando a los ojos de Changbin.

—Ellos pueden venir con nosotros, además la empresa me esta dando vivir, nos darán una casa con todas las comodidades, pagarán nuestros gastos y las cosas de nuestro hijo. —Changbin apagó la lámpara que estaba al lado de la cama solo dejando la luz que entraba por el gran ventanal de la habitación.

—¿Al menos puedes pensar lo?...—Preguntó Felix haciendo un pequeño puchero.

—Claro que puedo pensarlo, pero tengo que dar una respuesta pronto.

Dulce Venganza | HyunlixDonde viven las historias. Descúbrelo ahora