Título: Me devolviste la vida, Parte III. Con: Yelena Belova.
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Han pasado algunas semanas después de mi encuentro con Yelena en la mansión, realmente fue fantástico y debo confesar que me agrada su compañía, es de esas pocas personas con las que puedes hablar de todo y ser tu mismo porque no te juzgará, incluso si sueles comportarte como niña a veces, tampoco lo hará, porque ella también te acompaña en tus locuras.
Después de ese día tan mágico para mí, Yelena me ha visitado en el hospital y nos hemos visto una que otra vez en casa porque he estado muy liada de trabajo, hemos hecho maratones de películas, volvimos a bailar pero esta vez bajo la lluvia y al ritmo de su canción favorita American Pie de Don MacLean. Sigue enviándome flores, chocolates, es tan cursi y eso me gusta, me regaló una botella de mi Whiskey favorito, es muy especial, conociéndola tan poco, ha sido más especial que mis anteriores parejas.
Ha insistido en que vaya a la torre vengadores para presentarme a su hermana, a sus amigos y por supuesto a sus hijos, en especial a Billy quien también quiere conocerme, y bueno aquí estoy en el auto llegando al gran edificio.
Está afuera esperándome con un hombre mayor y de barba candado, lo que me hace sonreír, puede parecer ruda pero realmente es demasiado atenta y tierna, se preocupa mucho por los suyos.
Aparco frente a ellos y al bajarme lo primero que hago es saludar al hombre a su lado, me presento igual él, se llama Happy, que nombre extraño.
Luego le doy un abrazo a la rubia.
— Hola — saludo y ambas conectamos miradas al separarnos, es tan hermosa — Yo… estoy aquí — digo nerviosa y ella sonríe ante eso, me doy un palmazo mental.
— Creo que no me había dado cuenta — dice sarcástica, por supuesto que estoy aquí qué tonta soy, los nervios siempre me juegan mal — Happy, podrías llevar su auto al estacionamiento — le dice amablemente pero un poco seria y este asiente llevándose las llaves y también el auto.
— Entremos, hay alguien que está desesperado por conocerte — me guía hacia el interior de la torre.
— Ya me lo imagino, espero que a Wanda no le incomode — sonrío — este lugar es muy parecido a mi hospital en Londres — digo viendo alrededor bajo la mirada de la rubia.
— Bueno, este lugar es inmenso, Tony no estima en gastos y… — hace una pausa — no te preocupes por Wanda, no creo que haya problema con ella — la miro confundida.
— ¿No crees?
— Señorita Belova — una voz artificial nos interrumpe y me hace soltar un pequeño saltito del susto, no me lo esperaba — todos se encuentran en la sala esperándolas, el pequeño Billy no deja de preguntar si ya llegó la señorita Middleston — sonrío aún asustada.