CAP 5

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5 DE ABRIL 2018

Estoy en el mismo supermercado de siempre, ya que me entro un antojo de doritos con nutella y ademas para aprovechar y hacer la compra que me falta para llenar mi pequeña despensa  que cada vez se va quedando vacía más rápido que de costumbre gracias a mis antojos.

Estoy en el pasillo de las chucherías, cuando veo los botes de nutella y comienzo a acercarme cuando soy detenida del antebrazo, volteo con el se lo fruncido y con ganas de decirle alguna cosa a quien sea que allá interrumpido mi encuentro con la hermosura que tengo a un centímetro me refiero a la nutella volteo y me entra la curiosidad por saber, que hace la chica con la que choque hace unas semanas en este supermercado agarrando y mirándome como si quisiera decirme algo.

-Disculpa -digo mirandola fijamente -Me puedes soltar

-He...si, solo quiero platicar contigo un momento -dice nerviosa

-A ver, a ver que derecho tienes tu, una desconocida que por cierto he visto solo una vez en mi vida, a exigirme que platiquemos -intenta decirme algo pero la interrumpo -desaparece de mi vista -digo con desagrado y me dispongo a seguir mi camino

-María José -dice en tono fuerte y solo eso hace que me detenga en seco

-Como sabes mi nombre? -digo volteando lentamente para después darle una mirada de pocos amigos

-Quizás si me dieras la oportunidad de hablar contigo te explicaría -dice casi a ruego, me quedo callada mirando sin fijarme de ella -¿y bien? -pregunta con evidente desesperación

-Bien -digo finalmente -Pero me tocas un pelo y te mato y debes esperar a que termine de comprar -demandó y solo asiente en silencio. Cuando estamos en la caja comienzo a sentirme un poco incómoda ya que ella no me quita la mirada de mi vientre.

-Y bien ¿a donde iremos? -digo una vez afuera del supermercado

-Que tal si vamos a la cafetería de la esquina -dice mirando, yo solo asiento y comenzamos a caminar, cuando entramos suena la campanita de esas típicas que ponen en la entrada de casi todas las cafeterías, avanzamos y tomamos una mesa un poco alejada de las demás personas

-Podemos hacer esto rápido? -digo impaciente -Tengo cosas que hacer

-Me llamo Daniela Calle -dice mirándome fijamente

-Aja -digo sin darle importancia

-Y soy la mujer con la que te acostaste hace casi 3 meses y soy intersexual -dice seria y esta vez dejándome estupefacta

-¡Que! -digo casi en un grito mirandola atónita

-si -dice con determinación -Se que lo hice mal al irme ese día sin esperar a que despertaras, pero ¿que iba a saber yo que quedarías embarazada?-me le quede mirando anonadada

-¿y que haces aquí? -pregunto cruzandome de brazos

-Pues para llevar... -pero antes de que pueda terminar la interrumpo

-Pero y tu quien te crees que eres para venir a decirme si me voy contigo o no -digo un poco enojada

-Pues estoy en todo el derecho a llevarte donde quiera que vaya, ya que es mi derecho como madre de ese bebé que llevas en tu vientre cuidar de ustedes -dice mirándome fijamente

-Ja, oigan a esta, dandoselas de madre protectora cuando nisiquiera sabemos su nombre -digo entrecerrando los ojos

-¡pero si te lo acabo de decir hace un momento mujer! -dice exasperada

-Bueno pues eso no justifica el caso de que no te conozca -digo fulminandola  con la mirada

-Pero podemos conocernos -dice ahora con una sonrisa

-No -digo fría

-¿como que no? Dice un poco alterada-yo tengo derecho,yo soy la madre

-No, no tienes ningún derecho -digo sintiendo la furia crecer dentro de mi- ademas que sabes tu si me acosté con otro hombre después de ti

-Si tengo el derecho -dice y se que trata de olvidar lo otro que dije

-Que no

-Que si

-Que si

-Que no

Me sigue el juego y no pude aguantar una inmensa carcajada que brota de mi boca, no puedo creer lo infantil que es esta mujer a quien apenas acabo de conocer. La verdad es que la situación es muy cómica, ya que la cafetería esta toda llena de gente y todas las personas que pasan al lado se nos queda mirando raro y mas por nuestra actitud infantil.

-Mira la verdad es que ya se está haciendo un poco tarde y tengo que volver a casa -digo mirando la hora en el pequeño reloj de mano que llevo

-Bien, yo te puedo llevar -dice parandose

-Será mejor que no -digo de vuelta con mi tono frío

-Esta bien, ¿pero por lo menos nos veremos nuevamente? -dice con voz de suplica

-No lo sé -digo empezando a caminar a la salida de la cafetería sin mirar atrás

MI PEQUEÑO SECRETO 👶Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora