Katsuki se preguntaba qué habría sido de esa persona que lo había vencido en la plaza, pues el peliverde que ahora combatía a su lado, era mucho más fácil de derribar y mucho más torpe.
Admitía que no había peleado con todo su potencial en aquella pelea... pero, incluso así, era difícil que alguien pudiera derribarlo.
Lo único que parecía permanecer igual a ese combate, era la terquedad y la fiereza en los orbes esmeraldas que le devolvían la mirada sin importar que estuviera en el suelo, derrotado y con la punta de su espada en el cuello.
— Es suficiente por hoy — decretó luego de derribar una vez más al pecoso y ver que éste ya no se levantaba.
Izuku, al escuchar la voz del chico, saltó rápidamente del suelo. Lo cierto es que, no se había dado cuenta de que se había quedado en el suelo por tanto tiempo. Perdió la cuenta de las veces que Katsuki lo derribó. Es más, estaba seguro de que pasó más tiempo en el suelo que de pie.
Realmente nunca tuvo una excelente condición física, pero tampoco había considerado que fuera mala hasta ese día. Y es que, iban "entrenando" casi dos horas, y no entendía por qué Katsuki parecía verse tan fresco como una lechuga. mientras él estaba ya jadeante y anhelando un vaso de agua.
— Espera...Todavía no — musitó, poniéndose nuevamente en guardia a duras penas, tratando de detener al rubio antes que se fuera — Aún, puedo seguir — dijo un poco más alto al ver que el rubio ya había caminado un par de metros lejos de él.
Después de todo, aunque le hubiera dado una paliza en el combate, lo cierto es que había logrado ver muchos movimientos, que, con un poco más de práctica, podría usar para derribar al cenizo. Además, tenía que admitir que los pocos consejos que le había dado, le habían servido bastante. Al menos después de ellos, ya no se había caído luego de cada uno de sus intentos de ataque.
Y precisamente por eso que quería seguir.
— ¿Ah, sí? — inquirió Katsuki alzando una ceja — Lo dudo mucho — dijo devolviéndose sobre sus pasos y acercándose lentamente al pecoso.
Izuku contuvo la respiración cuando sintió demasiado cerca al chico, pero no bajó la mirada.
— Dime ¿realmente crees que puede detener un último ataque? — preguntó el príncipe, y el pecoso al no encontrar su voz, solo asintió — Inténtalo entonces — comandó alejándose nuevamente y poniéndose en guardia.
Ante lo último dicho por el cenizo, el peliverde se preparó mentalmente. Sabía que si caía y la espada del rubio terminaba en su cuello, la práctica terminaría.
Así que, miró la postura del contrario, analizó cómo tomaba la espada y trató de predecir cómo lo atacaría para poder defenderse.
¿Izquierda o derecha...?
También recordó lo mucho que el rubio le había corregido su postura, así que trató de agarrar mejor la espada para que no saliera volando.
Katsuki por su lado, también estaba analizando al pecoso.
Veía que al menos ya agarraba la espada perfectamente, pero aún le faltaban muchas cosas. Su guardia estaba muy alta, si se decidía por un ataque bajo le sería difícil pararlo.
También en caso de que decidiera ir por la izquierda, la postura que traía el pecoso en ese momento, le facilitaría el desestabilizarlo. O si diera un golpe fuerte a la derecha, obligara al pecoso a girar la espada para parar el golpe, rompiéndola en el proceso.
Tantas formas de atacarlo...
Sin embargo, había un error aún más básico que el peliverde había cometido, así que se decidió por él y comenzó su ataque de frente.
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Target: Destiny
FantasiIzuku es un joven mago en un reino que prohibe la magia. Pero su corazón de oro y su necesidad de ayudar a los demás pone su secreto en peligro constantemente, sobretodo en una aldea tan pequeña. Por ello viajará lejos de su tierra natal para tratar...
