No te alejes

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Cuando Aoyama lo mandó a llamar, lo que menos se esperaba Izuku era que fuera para restablecer sus funciones de escudero.

— ¿Me escuchaste Izuku? —  le preguntó Aoyama con impaciencia. Aunque le era obvio  que el peliverde no había escuchado nada después de la primera oración.

 Izuku le dio una sonrisa de disculpa y se obligó a dejar de pensar en el porqué de su cambio y decidió centrarse en lo que el chico le estaba diciendo.

— Lo siento, no me volveré a distraer. Lo prometo.

Aoyama asintió mientras suspiraba dramáticamente. 

 — Como te decía, el príncipe retomará sus labores como líder de los caballeros de Camelot, así que serás restaurado como su escudero — explicó entregándole una llave — Esto es del almacén del campo de entrenamiento. Deberás alistar todo lo necesario para las prácticas y para las pruebas. No te olvides de guardas todas las armas al finalizar y volver a cerrar con llave.

Izuku asintió, mientras recibía el objeto.

— No la vayas a perder. Ahora vete — recomendó Aoyama, mientras lo empujaba suavemente hacia la puerta — Debes descansar querido. Empiezas mañana después de cumplir tus labores regulares.

— Claro, Gracias Aoyama.

Izuku se encaminó a su habitación con el estómago revuelto. El solo hecho de pensar que se tendría que pasar nuevamente el día junto a Kacchan, le quitaba el sueño.

No sabía que le diría. Normalmente solo le dejaba el desayuno y no intercambiaban más que saludos. ¿Cambiaría algo ahora? Es decir, Kacchan seguro estará entrenando a los nuevos y  él solo acomodará las armas y ya... Pero lo cierto es que durante el torneo había habido tiempo suficiente para conversar, así que probablemente ahora sería igual. ¿Seguiría la misma complicidad entre ellos? ¿Podrían hablar con normalidad?

El pensar que las cosas pudieran ser diferentes ahora, le dolía. Habían avanzado mucho como para que su secreto les hiciera eso.  

También... había algo que no le terminaba de cerrar. ¿Por qué ahora Kacchan lo solicitaba ahora? ¿Por qué no antes?  Le parecía algo extraño y se preguntaba si talvez Kacchan había tratado de darle espacio esos días para que medite acerca de su última conversación y ahora quería un enfrentamiento directo.

¿Lo iría a delatar?  No, si fuera el caso, ya lo había hecho

¿Lo chantejearía? No, era poco probable

¿Talvez me extraña...? No eso es imposible

Un minuto ¿Me solicitó? ¿O me pusieron en el puesto porque la situación lo amerita? 

Ante su último pensamiento, su cerebro se quedó en blanco. 

No estaba seguro y tampoco podía recordar si Aoyama le había dicho algo al respecto. Ahora se arrepentía de no haber prestado más atención. 

Ay no, talvez ni siquiera me solicitó y no sabe que me asignaron al puesto.

Dio vueltas en la cama, desordenando las sábanas, mientras trataba de obligar a su cerebro a recordar, pero fue en vano. 

Sabiendo que no iba a poder pegar ojo, se levantó y salió a tomar aire.

Realmente quería seguir practicando su magia, pero no podía. Para hacerlo, tendría que bajar hacia las catacumbas con All Might, y siendo sincero, tenía miedo de que le pasara lo mismo que la vez pasada y se quedara dormido, así que se limitó a caminar sin rumbo.

Target: DestinyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora