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El tiempo en la habitación en donde estaba era largo, parecía que ya tenía horas ahí.
No tenía algún reloj o celular para ver la hora estaba solo entre sus cobijas escondido y llorando por aquellas palabras de su hermano que aún seguían en su mente.

Por qué quiere alejarme de mis amigos?
Penso yami, la conversación reciente había sido muy rara no entendía aquella posesión que gogo traía hacía el.

Tienes que soltarme...

Ahora mismo tenía miedo y sabía que el dolor de estómago no tardaría en llegar cada que siente algun presentimiento su estomago empezaba a doler y su vista se tornaba borrosa por las lagrimas que salían de sus ojos.

Abrazaba sus rodillas y miraba a la puerta por si gogo entraba y lo regañara, eso esperaba.

El esta enojado conmigo chillo de nuevo bajando su rostro y tratando de no hacer mucho ruido.

Aún seguía pensando en las palabras que le había dicho al rubio hasta que un ruido de puerta cerrándose lo saco de sus pensamientos, al instante que escucho aquello se saco sus sabanas y fue directo a la ventana.

Vio como gogo subía a su coche y tenía su mano con el celular en su oreja cómo si estuviera hablando con alguien apresuradamente y dando indicaciones de algo que claramente no podía ser escuchado por yami

La cabellera rubia entró al coche sin mirar ni un momento a las ventanas como usualmente lo hacía, el sonido del coche emcendido yendo hacía su destino.
Yami guardaba silencio y se escondía entre las cortinas de la grande ventana para no ser descubierto.

No sabía, claro que no sabía a donde se dirigía su hermano pero tenía que esperarlo y no salir de nuevo si no esta vez gogo no le tendría alguna paciencia y perdería el control como aquella vez.

Un escalofrío recorrio por su espalda al recordar aquellas paredes frias que tocaban su cuerpo, el miedo que tenía y lo tanto que deseaba ir con shoto ese dia a la biblioteca.
Dejo de lado sus pensamientos su hermano ya se había ido así que iría por algo de la comida de ayer y por su conejo color blanco antes de que gogo llegará.

Bajo de su habitación directo al sofá que estaba hace unos minutos, pero su conejito no estaba ahí.

me alegra saber que conseguiste rapido la información, no pasaron ni 20 minutos.

-hago todo lo posible joven gogo

-te contactare en unas horas para un trabajo de la empresa, no me llames para nada hasta que yo lo haga.

Recibió un "esta bien" y colgó aquella llamada, tomando mas atención al volante pensaba en yami, tenía que moverse rapido y tomar la iniciativa, si yami no lo hacía entonces quien mas podría hacerlo.

El semáforo se torno color rojo haciendo parar su coche, dio un reojo al asiento de a lado viendo cómo el conejo estaba durmiendo placidamente, el conejo que ya le tenía harto aunque apenas tenía unas semanas ahí le estaba robando la atención de yami, odiaba eso.

Quito la mirada, y miro de nuevo al frente pensando donde tiraría ese animal.

De seguro ya se dio cuenta. Pensó y
Sonrió a la idea.

Te quitaré todo lo que tengas hasta que te quedes a mi lado y te des cuenta que soy lo unico que no puedes alejar, porqué claro yami tendras la culpa de todo.

. . .

La puerta de madera se encontraba frente a el, fuera de una pequeña casa que no le costó tanto tiempo encontrarla despues de todo era un todoroki era facil saber de ellos en ese barrio donde todo era rechazado.

Los niños pasaban aun lado de el jugando con sus bicicletas y sonriendo como niños que lo unico que hacían era divertirse en su niñez, le recordaba a yami cuando gogo siempre jugaba con el y iban en bicicleta cada mañana al parqué de su zona, el trabajo fue el que los distanció y asi fue como yami dejo de hablar mucho con el rubio, temeroso y tímido pero la conexión de obediencia seguía ahi porqué eran las reglas de gogo.

Salió de sus pensamientos y toco la puerta.

¡voy!

Los pasos de una persona se oían detras de la puerta.

Una mujer de aspecto amable se asomo por la puerta despues de abrirla, su pelo blanco resaltaba entre aquel lugar luciendo con una sonrisa agradable.
La mujer quedo algo sorprendida, un chico rubio había aparecido en su casa con un traje que se veía de buena marca y rostro serio, todo en el parecía haber hecho planeado desde el principio.

si..? ¿Que necesita joven?Preguntó confundida y tartamudeaba al hablar, era raro ver a alguien asi vestido por esa zona donde vivían.

Madre de shoto ¿estoy en lo correcto?

La mujer al escuchar el nombre de su hijo levanto la mirada, estaba confundida y mas porque a ese chico no lo conocía.

necesito hablar con usted y su marido

Lo siento, tenemos cosas que hacer

Penso en echar al rubio rapido, no sentía algo bueno en el.
Lo mejor era no relacionarse con personas así el quería algo, algo que le beneficiaba.

Trato de cerrar la puerta pero la mano palida y grande de gogo la detuvo antes de tiempo.

quiero que su hijo se separe de mi hermano, le dare el dinero suficiente para convencerlo, de lo contrario hare que su hijo viva una vida en el infierno junto a ustedes no parecía mentir, no parecía algun arrepentimiento en su mirada, su mirada se veía fria y con odio cómo si odiaba mencionar a su hijo, shoto.


NO TE ALEJESDonde viven las historias. Descúbrelo ahora