La destrucción
Incesante a mi vera se agita el Demonio; Flota alrededor mío como un aire impalpable; Lo aspiro y lo siento que quema mis pulmones Y los llena de un deseo eterno y culpable.
A veces toma, sabiendo mi gran amor al Arte, La forma de la más seductora de las mujeres, Y, bajo especiosos pretextos de tedio, Habitúa mis labios a filtros infames.
Me conduce así, lejos de la mirada de Dios, Jadeante y destrozado por la fatiga, en medio De las llanuras del Hastío, profundas y desiertas,
Y despliega ante mis ojos llenos de confusión Vestimentas mancilladas, heridas abiertas, ¡Y el aparejo sangriento de la Destrucción!
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Las Flores del mal
ŞiirLas Flores del mal (título original en francés: Les Fleurs du mal) es una colección de poemas de Charles Baudelaire. Considerada la obra máxima de su autor, abarca casi la totalidad de su producción poética desde 1840 hasta la fecha de su primera pu...
