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Había pasado una semana desde ese malestar que tuvo Felix durante el festival. El pecoso repetía la historia una y otra vez en su cabeza, en verdad tenía curiosidad del por qué se sintió mal y extrañamente familiarizado, no encontraba ninguna explicación y eso le frustraba. Decidió dejarlo pasar, le echó la culpa al fuerte calor que transmitía el sol.

— Déjame ayudarte, Lix, la caja se ve pesada.
—Seungmin le retiró la caja de las manos apesar de él tener otras dos pequeñas cajas.

El castaño parecía niñera tras el pecoso, desde ese día tenía la angustia de que su amigo se sintiera mal otra vez, porque sí, el sol estaba a tope a las horas en las que trabajaban. Eran acciones que le hacían ternura a Felix.

— Estoy bien, Seung. Si me siento mal te lo diré, deja cargo la caja. —El pecoso hizo ademán de cargarla nuevamente, pero Seungmin se movió.

— No, mientras yo esté contigo no harás esfuerzo. Debo cuidarte.

— Dije que estoy bien, me siento inútil sin hacer algo.

— Tu bienestar es más importante.

— Y repito, estoy bien. Dame eso. —Esta vez el castaño no se resistió y Felix pudo cargar la caja que tenía.

Tenían que hacer una entrega de pertenencias, el lugar estaba un poco lejos pero el tiempo parecía corto mientras ambos chicos se acompañaban. Seungmin hablaba sobre lo sucedido en el festival, porque cuando salía por plantas medicinales para el pecoso se encontraba aún con los historiadores y personas dando espectáculos. El castaño le platico a Felix algo que le pareció extraño.

Y es que el hebreo cuando finalizó uno de sus shows, se acercó a Seungmin para preguntar sobre la salud de Felix. Al castaño le pareció muy raro la acción pero contesto amablemente que el pecoso estaba bien, dejando al hebreo tranquilo y siguiendo con sus historias. Ahora Felix se sentía asustado, ¿cómo por qué preguntaba por él? ¿acaso el hebreo sabía algo que Felix no? Su curiosidad volvió.

— Después de ese día, no volví a ver al señor durante los espectáculos. Como si estuviese esperando que le dijera que estabas bien para irse.

— ¿Por qué lo dices?

— Porque su folleto decía que se quedaría durante todo el festival, sabes que la celebración dura como un mes. Pero no lo hizo, contó un par de historias después de que le dije que estabas bien y se fué.

— Supongo que solo le preocupé, no quiero sobrepensar más sobre lo sucedido.

Seungmin dejo en paz el tema y hablaron de otra cosa, Felix cerro sus pensamientos y se comprometió a dejar lo que pasó atrás. Cuando llegaron, dejaron los paquetes y volvieron al pueblo más lento que cuando venían.

— Lix, se me olvidó contarte. Iré de viaje con mis padres durante tres días, no podré ayudarte estos días.

— ¿Por qué no me habías contado? Tu no te preocupes, puedo hacerlo solo.

— Es que no quería ir, no quería dejarte trabajando tu solito y capaz te sentías mal otra vez. Pero mis padres dijeron que era muy importante, no podía faltar.

— Yo estaré bien, Seung. Ve y disfruta con tu familia. —El pecoso le regaló una sonrisa sincera a su amigo.

— Prometo no tardar, aún así, no vayas a hacer algo interesante sin mí.

— Para nada, me quedaré quieto como roca esperando por tí. —Ambos rieron y volvieron a hablar de temas triviales.

Finalizando el día, Seungmin tardo al rededor de dos horas despidiéndose de Felix. El castaño no quería separarse de su mejor amigo, después de tanto tiempo juntos era la primera vez que se distanciaban. Y Felix tampoco quería, pero entendía que su familia lo necesitaba.

𝖧𝗂𝗃𝗈 𝖣𝖾 𝖫𝖺 𝖫𝗎𝗇𝖺 - 𝖧𝗒𝗎𝗇𝗅𝗂𝗑Donde viven las historias. Descúbrelo ahora