"Génesis 19:24-25
24 Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; 25 y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra."
Las sirenas de los bomberos resonaban por las calles frías de Manchester. Las personas se daban por enteradas de que un incendio estaba en proceso, pero la ciudad no se inmutaba ante tal hecho, a menos que fueran sus propios domicilios los afectados. Los únicos que corrían con premura para apagarlo eran los bomberos, siempre con la expectativa de no encontrar víctimas entre los escombros después de sofocar las llamas.
Tres horas más tarde, el fuego había sido controlado. Entre los escombros, encontraron dos cuerpos: uno en lo que alguna vez fue un dormitorio y otro en lo que había sido la sala de estar.
—Jefe Moore, ¿qué han encontrado sus hombres? —preguntó el agente Forrest.
—Hemos encontrado dos cuerpos. Por su estado, no podemos precisar si son hombres o mujeres —respondió el jefe de bomberos Moore.
—Los forenses se harán cargo —informó Forest antes de marcharse, sabiendo que cualquier prueba física habría desaparecido con el fuego.
Durante la investigación, los bomberos utilizaron al oficial Sammy, un Labrador Retriever de cinco años entrenado para detectar acelerantes de fuego. Sammy inspeccionó el perímetro de la antigua vivienda, deteniéndose en el dormitorio donde encontraron el segundo cadáver, luego en la sala de estar específicamente donde se ubicaba lo que parecía haber sido un sofá y finalmente en la cocina.
Dos días después
El capitán Moore visitó el recinto policial de Manchester con el informe del incendio en mano.
—Oficial, vengo a reunirme con el capitán Thatcher —anunció a la recepcionista.
—¿A quién anuncio? —preguntó la oficial.
—Capitán Nicolás Moore, jefe de bomberos.
—El capitán Thatcher lo recibirá en su oficina.
Moore conocía el lugar; no era la primera vez que visitaba a Thatcher para tratar un caso de incendio provocado.
—Moore, es bueno verte. Supongo que ya tienes el informe —dijo Thatcher.
—En efecto. Fue provocado. Usaron queroseno como acelerante —respondió Moore, dejando una carpeta amarilla sobre el escritorio.
—¿Sabes algo de la autopsia de las víctimas? —preguntó Moore.
—No, eso es más difícil. Estoy a la espera. Si el incendio fue provocado, como dice el informe, puedo suponer que las víctimas fueron asesinadas o que se trató de un suicidio homicida. Solo tenemos que esperar.
—Bueno, Thatcher, estaremos en comunicación —dijo Moore, sabiendo que tarde o temprano se volverían a encontrar.
Ese mismo día, por la tarde
La investigadora Nathalie Hill y el forense Víctor York entraron a la oficina del capitán Thatcher con el informe forense de las dos víctimas del incendio en el barrio de Wilmslow.
—Espero que traigan novedades, York —dijo Thatcher.
—En efecto, capitán. Las víctimas eran Silvia y George Marlow, adultos mayores que vivían solos. La señora Marlow recibió múltiples puñaladas, alrededor de treinta en todo el cuerpo, pero la definitiva fue en la garganta. El señor Marlow recibió un fuerte golpe en la cabeza y una puñalada en el corazón —resumió York.
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Asesinos Seriales
AksiTras estudiar distintos casos de asesinos seriales reales, mi mente ha ido creando escenarios y asesinos ficticios, pero con una crueldad y falta de empatía muy real. Todas las historias que se publiquen en este libro son mías y así mismo sus person...
