Capítulo 7 : La Química Explosiva Del Primer Día

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Un nuevo día empieza, el sol brilla afuera, la luz entra a la habitación e ilumina poco a poco una cama cucheta, en la parte de abajo hay un joven pato que está roncando a lo bajo, tiene un brazo que cuelga del borde de su cama, una pata en el suelo, y está medio tapado.

La luz solar sigue subiendo hasta llegar a la cama de arriba, iluminando poco a poco otro cuerpo más que yacía dormido profundamente., lo primero que es iluminado son las sábanas, dichas sábanas tapaban casi por completo al joven Peraloca., una vez más arriba el sol ilumina los hombros de este, para después alcanzar su rostro, haciendo que poco a poco el joven gallo fuera abriendo los ojos siendo molestado por la luz solar.

- Mmm ~ ... agh rayos... *se levanta ligeramente y se friega los ojos*... ¿ Qué hora es ?.... *bosteza*... Fentooon... *dice para despertar a este, aunque su voz mostraba claramente su falta de ganas por levantarse*.

- Mmm ~ *fue lo único que dijo el pato que parecía sin la capacidad de abrir los ojos*.

- Vamos despierta..., hay que levantarnos ... *dijo algo somnoliento el cansado Ciro*.

- Mmm ~ ... cinco minutos más *se quejó dando media vuelta para mirar hacia la pared*.

- Vamos no seas flojo *bosteza*, tenemos que hacerlo ya son las... *se coloca sus anteojos y mira la hora en su reloj*... ¡ SON LAS 6 : 57 ! *se cae de la cama por su sorpresa tan grande* AAAH *se desploma sin más remedio en el suelo*.

- AAAAAH *los ruidos y gritos lo despiertan y se levanta de golpe provocando que se golpee la cabeza contra la cama de arriba* ¡ Agh maldición ! *cae de la cama junto a Ciro mientras se frota la cabeza*... buenos días... *dijo con algunas ojeras y cansancio*.

- Buenas *respondió algo adolorido mirando el techo*...

Ambos quedan por un breve tiempo mirando el techo, como analizando un poco lo que acaba de pasar hasta que caen en el simple pero alarmante hecho de que es tarde y están perdiendo el tiempo.

- ¡ TENEMOS QUE SALIR AHORA ! *gritaron al mismo tiempo super alarmados*.

Ambos muchachos se lavan los dientes, caras, se arreglan y salen casi que volando de la casa.

- Agh carajo ya son las 7 am ¡¿ CÓMO VAMOS A LLEGAR A TIEMPO A LA SECUNDARIA AHORA ?! *Ciro estaba desesperado*.

- ¡ Descuida vamos a lograrlo ! No está tan lejos *respirando algo agitado por correr*... ¿ cierto ?... *dijo tratando de ser optimista el joven Cabrera*.

- Aaagh primer día de escuela y vamos a llegar tarde ¡¿ cuándo me volví un desastre tan grande ?! *se cuestionó nuestro querido Ciro*.

14 años era la edad exacta que tenían actualmente nuestros preciosos y queridos chicos que poco a poco crecían más y más, haciéndose más listos, forjando lazos más fuertes entre ellos y llegando tarde a clases como podrán notar ahora mismo...

- *Respirando super agitado en la puerta de la entrada de la escuela* ... Dios... no... puedo... más... *Ciro estaba que moría*.

- Ay... *respirando agitado*... recorcholis...., no puedo... respirar... aaagh quiero agua ... *Fenton también casi muere en el camino*.

- Tomala... cuando... estemos en clase... *escucha el sonido del timbre de entrada*... ¡ RÁPIDO ! *Ciro toma deprisa la mano de Fenton y entra con este corriendo como sino hubiera un mañana*.

Fenton sin más fue llevado por su mejor amigo, haciéndole imposible el frenarlo, casi sale volando, por suerte Ciro tiene un buen agarre cuando se trata de mantener cerca a su amigo, sujetando su mano, siempre ahí para cuando alguno la necesite.

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