Capítulo 2.

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(La llegada de los originales)

Los rayos de sol se colaban por las cortinas, dando exactamente en los rostros de los chicos que aun dormían en la cama, los otros cuatro ya habían despertado con las otras tres niñas para bajar a desayunar. Hope abrió los ojos viendo a sus costados a sus hermanos que aún no despertaban, bostezo para apartar la pierna del chico de lentes haciéndolo a un lado y asomarse de los primos, que no estaban. Se recostó, dejando sus brazos estirados por encima de su cabeza, pero de nuevo Harry colocaba su pierna y brazo encima de ella, soltó un quejido mientras Harry dormía tranquilo y Dylan no se movía, acerco despacio su dedo a la nariz de su mellizo para ver que si seguía durmiendo. Retiro las extremidades de nuevo viendo como despertaba para verla mal, levantando entre los dos a Dylan que se quejaba y veía con demasiado enojo a sus hermanos. Los tres bajaron viendo como no había nadie en la cocina, supusieron que todos estaban afuera, se escuchaban voces en el exterior y eran demasiadas, dispuestos a salir, se encontraron con Hayley que los veía con una sonrisa nerviosa, atenta a las reacciones de ellos, los abrazo para saludarlos, ellos estaban demasiado felices.

—¿Cuándo regresaste, madre? —pregunto Harry en medio del abrazo.

La mujer los separo para verlos y sonreírles, acariciando sus mejillas. —Ayer, esperaba verlos despiertos.

Sonrieron sin saber que responder, viendo hacia la puerta, los tres desprendían curiosidad por saber quiénes eran y felicidad por ver a su madre que era la primera vez que regresaba antes.

—Tengo que presentarles a unas personas—ellos asintieron, Hayley paso saliva para tomar sus manos y caminar a la puerta del patio trasero. —Se que los amaran—apretó sus manos para abrir la puerta.

Saliendo ella primero, se escuchó la voz de un hombre gritando: "¡No estoy preguntando!", dejando a la mujer algo incomoda por el silencio y las miradas que rápido se dirigieron a ellos, los tres niños aun seguían adentro.

—Miren quienes por fin despertaron—los puso frente a ella cuando por fin salieron.

—Hola—fue lo único que pronunciaron los tres hacia los demás.

Un hombre de ojos azules y algo joven, se acercó un poco a los niños, quedando enfrente. —Hola—fue lo único que dijo.

Hope bajo la cabeza pensando en algo, mientras Harry analizaba al hombre y Dylan veía mal a Kol, que también lo veía mal, la niña volteo a ver a su madre.

—¿Mamá? —la vio. —¿Podemos ir a jugar con los demás al jardín?

—Claro—asintió y los tres salieron corriendo con los demás primos que jugaban.

Mientras Klaus discutía con las tres mujeres que habían estado al cuidado de los menores, los hermanos y primos Black estaban apartados, sentados en una mesa, Hope repartía hojas a su mellizo y Regulus, mientras Harry y Draco leían distanciados el uno del otro, su relación no era muy linda y solo se llevaban bien por Hope. La mirada de Klaus estaba sobre los niños, haciendo que los dos se movieran incomodos en sus asientos y ella la ignorara. Las pisadas pesadas del hombre indicaba que se acercaba a ellos, pero ellos no se movían, ignorándolo, Klaus se recargo en el respaldo de la silla que estaba sobrante junto a los mellizos y Harry, vio lo que hacía cada uno, en especial sus hijos, los dones de saber dibujar y pintar eran para los mellizos, puesto que los otros eran buenos, pero los últimos más, paseo la mirada por la lectura de Harry para sonreír, el niño le recordaba a su mejor amigo, James, era idéntico en muchos aspectos, sacando solo pocas cosas de su difunta cuñada.

Darkside #2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora