Capítulo 28.

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(Sin humanidad)

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(Sin humanidad)

Hope entro a su dormitorio, encontrándola silenciosa y tranquila, se recostó en la cama y vio su techo que dejaba caer algunos copos de nieve, lo que significaba que estaba preocupada por algo, escucho como la puerta se cerraba y se sentó viéndose a ella misma con su rostro serio.

—¿Creíste que te librarías de mi tan fácil? —la vio desde la puerta. —Admito que me sorprendió como sigues siendo débil, solo con aquellas palabras me ocultaste y sacaste a la Hope que se puede hacer polvo con solo tratarla un poco mal.

—No se que haces aquí, pero tienes que irte—se levanto y camino hacia su closet para cambiarse.

—No puedo, porque en este momento tienes el control de tu cuerpo, pero sabes que la oscuridad es mas grande que tu—le dio una sonrisa maliciosa—, me sentare a ver como te rindes.

—No me rendiré, así que siéntate para siempre—se alejo y se topo con otra ella pero con los ojos turquesas.—¿Tu quien eres?

—El vacío, tu otra tu—se sentó y la vieron.

—Tengo que salir de aquí—abrió la puerta para salir.

Hope caminaba deprisa entre los pasillos, hasta que vio a Thomas en la cocina.

—Por fin encuentro alguien que no sea yo—se le acerco y noto la mirada fría del chico. —Thomas.

—Hope—le contesto.

—¿Quién eres?—lo tomo del cuello para estamparlo en una pared.

—Nadie—escucho otra voz a sus espaldas y como le tronaban el cuello para caer inconsciente.

Hope abrió de a poco los ojos, sintiendo pequeños golpes en su mejilla, al abrirlos por completo vio a Dylan frente a ella.

—¿Qué carajos haces?—le grito y vio las otras sillas junto a ella, sus tres hermanos estaban atados y el que estaba frente a ella le sonrió.—Tu no eres mi hermano.

—Bien hecho, Hope, hasta que te das cuenta—vio como ella forcejeaba—, perderás energía si sigues así—se alejo de ella para acercarse a la puerta.

—¿Quién eres?—vio la puerta abrirse y entrar sus dos imitaciones malvadas, las de sus hermanos y otro nuevo Dylan—¿Dos Dylan?

—Oh, el es el Nogitsune, yo soy su humanidad apagada—le explico y vio a los otros dos mellizos—, ellos son humanidades apagadas y claro, ya viste a las tuyas.

—¿Y ahora que?—pregunto Dylan despertando y viendo a todos.—Carajo, no me esperaba esto.

—Haremos esto interesante, en la casa hay un arma para destruirnos, tendrán cuatro horas para buscarlas, si a la media noche, no tienen las armas completas, cederán y dejaran que los tomemos—explico Thomas—sin humanidad—viendo a los cuatro que los veían.

Darkside #2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora