Primer libro: Dollhouse (Harry Potter, The Originals)
Segundo libro: Darkside (Harry Potter, The Originals)
Tercer libro: Dark Soul (Saga: Crepúsculo)
Cuarto libro: Darkness (TVD)
Quinto libro: Deep dreams (Saga: Maze runner)
El trihibrido, el prime...
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(Cinco años después)
Cinco años habían pasado desde la derrota de los Mikaelson, las tres mujeres aún estaban al cuidado de los niños, pero con la poca ayuda de Mary que los atendía y cuidaba cuando ellas tenían que asegurarse de completar los ingredientes que necesitaría la bruja mayor de los hermanos Mikaelson, Freya al momento de despertarlos de nuevo. Los cinco niños mayores tenían casi once años, dejando, por consiguiente, que pronto acudirían al colegio, dejando a los últimos tres niños aun en casa y esperando en algún momento ir ellos también. Todos eran distintos en todos los sentidos, características y habilidades, lo único que compartían era que se protegían y amaban como si fueran hermanos, incluyendo a Harry que con ellos se sentía en una familia, mientras que con su familia muggle, no. Los tratos al niño Potter de parte de su familia muggle era horrible y grosera de parte de sus tíos y primos, Hayley más de una vez había hablado con los mayores, pero al parecer, el miedo que les daba su propio hijo, Dudley solo hacía que las amenazas de la hibrida fueran en vano. Hope y Dylan más de una vez habían hechizado al primo de Harry para que lo dejaran en paz, pero el niño le daba igual, haciendo peor la situación para el menor, al parecer la familia original no daba miedo a los Dursley, en especial a Dudley Dursley.
Era una mañana como cualquier otra para los niños, pero para las tres señoritas no, puesto que, si Mary llegaba con buenas noticias para despertar a los originales se convertirían en malas, al tener que separarse de sus hijos por un tiempo indefinido. Todos leían o coloreaban con las miradas de sus madres que se encargaban de ver que todo estuviera bien, los cinco niños estaban en un lugar particular de la mesa, ninguno se separaba de su pequeña hermana. Hope desvió la mirada de su dibujo que compartía con su mellizo, viendo como su madre dejaba algo de comer frente a ellos. Hayley sentía la necesidad de explicarles que pasaría si llegaba su abuela, pero no sabía cómo comenzar dejando sus pensamientos de lado al escuchar la puerta principal abrirse y cerrarse.
Las tres mujeres intercambiaron miradas para acercarse un poco a la puerta, dejando a sus hijos un poco ocultos, los pasos se aproximaban para que ellas vieran como la puerta de la cocina era abierta, dejando ver a la mujer de estatura baja y cabello blanco que las veía confundida. Los niños se levantaron corriendo para abrazarla, mientras que las tres mujeres aguardaban para caminar con ella hacia la sala, dejando a los niños en la cocina. Mónica volvía, llamando la atención de los menores, el semblante de la castaña lucia molesto y se veía tensa, en la puerta aguardaba Hayley que veía a sus hijos, regalándoles una sonrisa y moviendo su mano para que la siguieran. Siguieron a su madre a la sala, donde aguardaba Mary con la mirada perdida, sumida en sus pensamientos, Hayley carraspeo para ver como sus hijos la veían atentos, a lo que ella se agacho, quedando a su altura, sonriéndoles.
—Tengo que decirles algo—comenzó.
—Te iras de nuevo—la corto Mattheo completando lo que ella quería decir, asintió con pesar. —De nuevo, nos quedaremos solos.