Capítulo 8: ¿Osos gigantes?

10.6K 821 11
                                        

—Suerte que no me importa ni un poco lo que quiera Paul y mucho menos, soy una persona que siempre hace lo correcto

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

—Suerte que no me importa ni un poco lo que quiera Paul y mucho menos, soy una persona que siempre hace lo correcto.—me murmure con burla hacía mí misma

Apuntaba con una linterna el camino por el que ví a Paul irse, mi ceño se frunció al ver varias ramas e incluso el tronco de un árbol partido a la mitad.

—Pero ¿Qué?...—deje la preguntas a medias en cuánto vi una muy clara marca de garras en el tronco de un árbol.

Unos aullidos resonaron lejos de mí, pero aún así mi piel se volvió de gallina.

Estaba segura que en los bosques de la reserva no habían lobos, si osos y pumas, pero lobos no. Y si los hubieran, no estarían en una zona tan cerca del pueblo.

Mis sentidos se comenzaron a colocar en alerta cuando escuchaba ramas romperse arriba mío, mi cuello miró hacia las copas de los árboles sin distinguir nada, pero el ruido seguía.

Era como si se burlaran de mí.

—¿Hola?—pregunté apuntando con la linterna a todas las direcciones posibles

Un crujido se escuchó cerca a mío y al bajar la mirada muy lentamente, pude notar por el reflejo de las sombras.

Como una gran sombra claramente no mía, se posaba con fuerza atrás mío. En una señal de intimidar a lo que sea que estuviera acechandome.

Solté un jadeo de sorpresa al distinguir cuatro patas y un gran hocico, escuchaba su fuerte respiración.

<<¡Mierda! ¿Un oso? Imposible>>

Con miedo giré un poco mi cabeza y pude ver, por el reojo de mis ojos, a un gran lobo u oso, del porte de un caballo, este era de un color de pelaje completamente negro como el carbón.

El miedo comenzó a invadirme al pensar en la criatura alimentándose de mí.

—Lindo lobito, por favor no me comas, te aseguro que no soy sabrosa, como pura comida chatarra.—supliqué pero el lobo apenas si me miro

Entonces pude entender, el lobo no me estaba gruñendo a mí directamente, sino a la cosa que estaba por las copas de los árboles.

En un rápido reflejo, pude distinguir una cabella rizada de color rojo, un bonito color. Mis ojos se cerraron con miedo al escuchar al lobo gruñir con más fuerza para comenzar a correr adentrándose más en el bosque.

—Bien, es todo por hoy Maya, Paul podrá arreglárselas por si solo—dije caminando con las piernas temblando como papel

Pero apenas pude dar un pequeño paso antes de que mis rodillas cayeran a la tierra y mis ojos se cerrarán para ver una oscuridad infinita.

[......]

Gemí en cuanto la luz del sol pegó directo mis ojos, la ventana estaba abierta de par en par, provocando que el viento helado de la reserva entrará por mi ventana.

¡Ay no, debí quedarme dormida!

Me cubrí con mi cobertor peludo, formando un capullo. Pero quite las mantas de mí, en cuanto lo sucedido de anoche llegó a mi mente.

—Buenos días renacuajo, ya despertaste.—saludó Paul entrando a mi habitación

—Buenos días Paul.

—¿Estás bien?

—Uhm si es sólo que.

—¿Qué?

—Tuve un sueño extraño pero se sintió muy real, vi unos lobos gigantes, ¡eran enormes! Como del porte de un caballo, enserió debían de medir dos metros.

Paul me observaba muy atento, demasiado que me ponía nerviosa.

Genial, ahora mi hermano creerá que estoy loca.

—Que buena imaginación tienes renacuajo. Ahora baja a desayunar.—Paul se fue dejándome en el cuarto

<<Si eso debe ser, pero no se siente como un sueño>>

Sacudí mi cabeza y me levanté para salir de mi habitación pero me detuve, caminé con rapidez a donde estaban mis zapatos, los mismos que recordaba con los que había salido al bosque.

—Pero que...—mis zapatillas estaban con tierra mojada entre los lados y la suela.

<<¿Será que no fue un sueño?>>

Pero no podía explicarme, si me desmaye en el bosque, ¿Cómo es qué estoy en mi cuarto?, ¿Cómo llegué? Imposible que el lobo me haya traído sin levantar sospechas.

—Debes estar loca Maya—me dije a mí misma restando de importancia a esa pequeña evidencia.

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
𝐖𝐨𝐥𝐟 𝐋𝐨𝐯𝐞 《𝑺𝒆𝒕𝒉 𝑪𝒍𝒆𝒂𝒓𝒘𝒂𝒕𝒆𝒓》 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora