Capítulo 22: Reconciliación

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《Lo admito, el rubio es bueno》 halago Quil al ver como Embry era lanzado a la tierra por quinta vez seguida

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《Lo admito, el rubio es bueno》 halago Quil al ver como Embry era lanzado a la tierra por quinta vez seguida

-Bien, eso sería todo por hoy, ¿mañana a la misma hora?-preguntó el patriarca del aquelarre y Sam asintió

《Debemos olfatearlos para así no cometer errores

-Quieren olfatear nuestro aroma para no cometer errores en la batalla.

-Claro adelante-autorizo el patriarca para disgusto de la mayoría de vampiros presentes

Sam fue el primero en adelantarse, después lo siguieron Paul y Jared, por sus órdenes los seguimos todos los demás.

Algunos de mis hermanos fueron directo donde la chica humana que era resguardada por el grandulon y quien fue nuestro profesor, la chica nos regaló una tímida sonrisa.

《Apestan》comentó Collin aún no acostumbrado a la peste

Decidí acercarme a la que parecía ser la madre del clan, tenía un aspecto dulce y maternal. La verdad, mi vida sería diferente si hubiera tenido una figura materna como ella.

La vampira que aparentaba tener unos años más que el resto, entre unos 28 y 30 años, en cuanto me acerqué a ella me dio una sonrisa dulce.

《Awww es muy tierna》

《Que asco Maya, es una sanguijuela

《Pero es muy tierna, por favor》

《Estoy con MayaSeth me apoyo, ya que prefirió respaldarme, era su instinto de lobo imprimado.

Todos pasamos olisqueando a cada vampiro excepto con Bella Swan, quien por cierto parecía que en cualquier momento caería dormida a la tierra.

—Bien que descansen, nos veremos mañana aquí mismo—avisó Carlisle y Sam asintió dando la orden de volver a la reserva.

En cuanto pisamos tierra Quileute varios de la manada se dirigieron hacia sus casas para salir de la transformación.

《Nos vemos, buenas noches》 me despedí en general antes de salir de fase, quería llegar a mi casa para comer algo. Estaba muriendo de hambre.

—¿Quieres comer algo?—me preguntó Seth llegando hasta mí

—¿No deberías ir a casa?

—Quiero estar más tiempo contigo si es posible.

El crujido de unas ramas romperse detrás nuestro, pero al reconocer el aroma de mi hermano seguí con mi camino. Seguramente iba a buscar ropa a casa.

Sin embargo, una mano se posó sobre mi muñeca deteniendo mis pasos junto a los de Seth.

-Maya ¿podemos hablar?-me preguntó Paul impidiendo mi caminar, Seth nos obervaba cauteloso

𝐖𝐨𝐥𝐟 𝐋𝐨𝐯𝐞 《𝑺𝒆𝒕𝒉 𝑪𝒍𝒆𝒂𝒓𝒘𝒂𝒕𝒆𝒓》 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora