Uno

2.5K 239 5
                                        

La noche era fría y tormentosa, bastante lúgubre, el equipo alfa estaba listo para el ataque y a la espera de la señal del equipo beta.

Una hora rodeando aquella vieja y destruida cabaña, en donde se supone se encontraba el peor enemigo de la humanidad.

Vampiros.

Jeon Jungkook era parte del equipo delta, pero ante sus habilidades como cazador se le ordenó ser parte de la misión.

No se quejaba, desde que tenía uso de razón, aquello había sido su mundo, se crió con su padre siendo él un cazador y le enseñó todo lo que ahora sabía, volviéndose uno de los mejores.

Teniendo solo 22 años ya había experimentado muchas atrocidades que volvieron frío su corazón y aprendió a la mala que solo se debía fiar de él y de nadie más, aquella misión en concreto también era personal.

El gran conde Jeong Jihoon estaba a poco de despertar de su profundo sueño, todos sus "hijos" vampiros quienes en el pasado fueron humanos y convertidos por Jeong para luego usarlos como alimento cada 100 años cuando despertaba de sus letargos, todos ellos se encontraban dentro, a la espera de su creador.

Su padre murió tratando de matar a esos vampiros, él que fue catalogado como el mejor de su época, murió a sangre fría, siendo drenado y desgarrado.

Jungkook no tendría el mismo final, aunque la orden era únicamente de atrapar a los vampiros aprovechando el estado débil en el que se encontraban, él esperaba matar alguno que otro.

-Todo está controlado.-habló a su lado Park Jaebum, quien lideraba la misión.-Jeon, Kim y Lee entrarán junto al equipo beta, los demás nos quedamos fuera para vigilar.

Jungkook asintió, el equipo se mantenía entre los arbustos soportando tanto el frío como la lluvia, aquello era una ventaja ya que se camuflaban perfectamente, los vampiros tienen un impresionante sentido del olfato que detecta sin problemas el olor metálico de la sangre.

Ahora solo podrían detectar la tierra mojada o al menos eso esperaban.

El primero en alejarse fue Lee Jongsuk con su 9 milímetros totalmente cargada y lista para disparar, Kim Taehyung se preparó de igual forma y a diferencia de Lee, él era más de usar dos Katanas que mantenía en su espalda.

Jungkook observó a Jaebum un segundo para luego ir tras los otros dos, Jungkook no tenía un arma en especial, él podía defenderse con lo que tuviera a la mano y si no tenía nada, se iba a los golpes.

Para esa ocasión contaba también con una 9 milímetros, pero no se fiaba del todo y en sus botas negras de montaña traía dos cuchillas.

Había un muro que dividía la casa del bosque, Jungkook se detuvo al ver a los otros dos frente a ella.

-No hay que perder el tiempo.-dijo Jungkook en un tono grave.

Jongsuk y Taehyung le vieron apenas estuvo cerca, el segundo le sonrió ladino y como si fueran amigos de toda la vida alzó su mano hacia la frente de Jungkook, recogiendo el cabello azabache de éste que ya estaba un tanto largo y despejando sus ojos.

-Esperamos por la señal de Jongdae, él está en la entrada de la casa y ordenó a que esperáramos.-dijo Jongsuk.

Jungkook asintió, apartando la mano del rubio frente a él y caminado hasta la esquina del muro para ver en dirección a la puerta, tal cual dijo Jongsuk, ahí estaba uno de los integrantes del equipo beta, haciendo señas para que esperaran.

-Los tendrán ya amarrados.-murmuró Taehyung.-No escucho disparos ni nada proveniente del interior.

-Aun así no hay que bajar la guardia.-dijo Jungkook.-Si nos envió Jaebum es por algo.

Sweet (CON ERRORES)Where stories live. Discover now