Diez

1.2K 187 6
                                        

Jungkook observó curioso al pelirrojo junto a él quien se mantenía demasiado silencioso como para ser normal.

Cuando despertó una hora atrás, lo hizo con sus helados brazos rodeando su estómago y su rostro sobre su pecho, Jimin despertó prácticamente al sentirlo moverse y saltó de inmediato de la cama.

Luego pareció ignorarlo, aunque de vez en cuando sentía su mirada sobre él.

Era de madrugada cuando abandonaron el departamento, la noche anterior cuando Jimin se fue Jungkook le pidió a su vecina que cuidara por él de su gato porque saldría por varios días y ella aceptó sin problema.

Era una preocupación menos para el pelinegro, pero ahora no sabía si debía preocuparse por el vampiro ¿Estaría actuando de esa forma porque lo rechazó en la noche? No podía culparle,  había estado jodidamente cansado.

Caminaban entre los árboles hacia el extremo de la ciudad, tendrían que viajar por lo menos por tres días si no hacían pausas innecesarias para llegar a Jihoon.

Hacía frío y la neblina envolvía el bosque, el sol todavía no se mostraba por completa en el cielo.

Jungkook metió sus manos en los bolsillos de su chaqueta de cuero negro, Jimin vestía casual con una camiseta de manga corta, pantalones rotos por las rodillas y unos tennis.

-¿Vas a decirme qué es lo que te pasa?-preguntó Jungkook cansado del silencio en el que estaban envueltos.

Todavía faltaba bastante para encontrarse con sus compañeros y esperaba poder hablar sin problemas con Jimin.

El vampiro le vió de reojo, antes de suspirar y detener su andar, Jungkook le imitó, esperando pacientemente por lo que Jimin diría.

Le miró fijamente y Jungkook no lograba descifrar lo que su mirada trataba de decirle.

-Yo...-empezó en un murmullo.-Maté a un hombre anoche.

Jungkook entreabrió los labios con incredulidad y espero a que el pelirrojo le dijera que se trataba de alguna broma, pero los segundos pasaban y él seguía serio.

-Bromeas ¿Verdad?-preguntó en voz baja Jungkook.

Jimin negó con lentitud y pronto tuvo al cazador sujetándolo de la camiseta, con sus pechos pegados y su mirada irradiaba molestia.

-¿Por qué?-preguntó cortante el pelinegro.-Maldición Jimin ¿En qué mierda estabas pensando? ¿Acaso quieres que te mate?

Jimin alzó la mirada para encontrarse con los del pelinegro, colocó sus manos en el brazo que le sujetaba sin ejercer ninguna fuerza, él fácilmente podría apartarle, quebrarle un hueso, pero nunca podría causarle daño.

-Pensaba en tu sangre y tu pene.-confesó en un susurro.-Perdí el control y no pude detenerme a tiempo.

Jungkook negó y mordisqueó su labio inferior ¿Ahora le culpaba?

-¿Acaso quieres morir?-preguntó Jungkook.-El hecho de que mataras a un civil inocente es castigado con la muerte.

-Lo sé.-respondió Jimin.-Por favor guarda mi secreto por lo menos hasta que acabemos con Jihoon, luego aceptaré mi castigo, dejaré que me mates.

Jungkook no dijo nada de inmediato, trató de calmarse aunque no pudo evitar sentirse decepcionado puesto que pensó que Jimin manejaba mejor su control ya que él presumía tanto de ello.

Jimin no necesitaba escucharlo, con solo ver la expresión en su rostro entendía como se sentía, le dolió el pecho y se sintió avergonzado.

-Lo siento.-murmuró.-No me veas así por favor, fue un error, no me había pasado desde hace muchos años, lo juro.

Sweet (CON ERRORES)Where stories live. Discover now