Doce

1K 181 6
                                        

Más rápido de lo que se pensó, el cielo terminó oscureciendose y Jimin sabía perfectamente que no iban ni por la mitad del camino, los únicos despiertos eran Jungkook y él, de hecho Jimin se dio cuenta fácilmente cuando los otros se quedaron dormidos y lo agradecía ya que eran demasiado escandalosos.

-Deja que conduzca yo para que duermas.-murmuró Jimin con los ojos fijos en el pelinegro

Ya llevaba un par de minutos diciéndole lo mismo, Jungkook no se mostraba cansado, pero tenía que guardar fuerzas ya que mañana realmente lo necesitaría.

Jimin por lo menos no necesitaba dormir, no era algo necesario y podría llevarlos sin ningún problema hasta su destino mientras todos dormían.

-Ya sabes mi respuesta.-fue lo único que dijo Jungkook en un tono tajante.

Jimin no dijo nada al instante, tragó saliva para luego mordisquear su labio inferior.

Odiaba que Jungkook siguiera molesto, odiaba no haber tenido la voluntad suficiente para no hacer lo que hizo la noche anterior.

Si se huebiera detenido, entonces ahora estarían de una forma diferente, Jimin estaría jugueteando con el pelinegro, probablemente ya habría recibido besos y...

-Jungkook...-murmuró, cortando deliberadamente sus pensamientos, no necesitaba una erección en esos momentos.-Sé que sigues molesto pero, no he comido.

Jungkook le miró de reojo al instante y por un corto segundo, su mirada fue bastante fría, lo suficiente como para que Jimin se arrepintiera de haberlo mencionado.

-¿No comiste lo suficiente anoche? Creía que la sangre podía quitar el hambre de un vampiro por varias semanas.-dijo en un tono agrio.

El pelirrojo no pudo evitar mirar hacia los asientos de atrás aún sabiendo que no lo habían escuchado, quería cerciorarse, luego volvió a ver a Jungkook y puchereó.

-Ya para con eso.-pidió.-De verdad no quise hacerlo, un vampiro puede perder el control en momentos inesperados y yo no supe reponerme, ésto solo me pasó los primeros meses de mi transformación.

Algo que Jimin definitivamente no quería recordar.

No solía sentirse tan nervioso o tímido, él fácilmente podría manipular a Jungkook para que le perdonara pero no era correcto y tampoco quería hacerlo.

Se terminó acercando con timidez al cuerpo de Jungkook hasta apoyar el mentón en su hombro.

-Voy a portarme mejor, lo prometo.-susurró y luego apoyó su mejilla en el hombro mientras cerraba los ojos.

Jungkook inhaló profundo y no dejando que Jimin se relaje un poco, desvió el auto, saliendo de la carretera para estacionarse.

Jimin frunció las cejas y se alejó al notar el repentino cambio, al abrir los ojos vio como el auto dejaba de moverse.

-Te dejaré conducir.-declaró el pelinegro poniendo freno y quitándose el cinturón.

Jimin copió aquella acción y cuando Jungkook abrió la puerta del piloto él hizo lo mismo con rapidez y sin cerrarla, rodeó el auto con prisa justo cuando Jungkook salía de su lado, el pelirrojo no esperó ningún segundo y se abrazó al cuerpo del más alto, enterrando su rostro en el cálido y perfumado pecho.

Por supuesto que su abrazo no fue correspondido, pero al menos no le apartaba todavía, era extraño para Jimin lo que estaba experimentando, el hecho de sentirse por fin aliviado al estar entre los brazos de Jungkook, como si hubiera pasado una eternidad desde que no estaba ahí.

-Vuelve a ser tu.-pidió en voz baja, moviendo un poco su cabeza hasta quedar de lado.-Solo mientras dura la misión, ya sabes que luego recibiré mi castigo.

-Lo tomas como un juego.-murmuró en un tono molesto el pelinegro.-Estamos confiando en ti, se supone que tienes control sobre tu sed y demuestras lo contrario.

Jimin hizo una mueca y se apretujó más contra el cálido pecho.

-Perdón, no lo volveré a hacer.-murmuró con honestidad.

-Claro que no lo harás, apenas terminemos esta misión te vas a entregar y solo mis superiores sabrán que hacer contigo.

Muerte, Jungkook lo había dicho antes, iban a matarlo, realmente los cazadores no tenían tanta piedad con los vampiros, aunque tenía una pizca de esperanza, que le dieran cualquier otro castigo por ayudar, podía fantasear con eso.

Aunque eso no parecía que cambiaría la forma en la que Jungkook lo ve ahora, con tanta decepción que realmente dolía.

-Solo mientras tanto, ablándate un poco.-murmuró ahora el vampiro.-Recuerda que tenemos un trato.

-Ah claro, el trato.-dijo con un tanto de amargura.-No parece que yo logre satisfacer tus necesidades al ver como buscas alimento en otra parte.

Jimin por fin alzó la mirada hacia el pelinegro con la sensación del dolor incrementando.

Hizo un leve puchero sin saber que decir o más bien no queriendo decir más para no ser herido por las palabras del humano, por mucho que se los mereciera.

-Jungkook...

-No.-le interrumpió.-Ya no quiero seguir oyendo o me molestaré más. Has tu trabajo de llevarnos allá, yo descansaré un poco, pero antes...

Jimin miró atento aquellos fríos y bonitos ojos que habían estado evitando mirarle y que por fin se dirigían a él, contuvo el aliento cuando de repente sintió las cálidas manos de Jungkook en sus mejillas.

-Voy a seguir el trato.-declaró, para luego atrapar los labios del vampiro entre las suyas.

Jimin gimió al instante mientras cerraba los ojos y apretaba sus manitos en la chaqueta de Jungkook por la espalda abrió los labios para dar inicio al beso que tanto había necesitado.

Su lengua se encontró con la del pelinegro quien se movía con un poco de brusquedad, de la cual Jimin no se quejaba ya que le encantaba

Por supuesto y como era de esperarse empezó a exitarse con facilidad, estaba haciendo uso de todo su autocontrol para no restregar su erección contra la de Jungkook y sabía que no podia ni pensar en mamadas ya que estaban a la intemperie y porque no se encontraban solos.

Así que disfrutó del beso húmedo y profundo, sus manos se desplazaron al cuello de Jungkook y jaló de él cuando sintió que empezaba a alejarse, mordisqueó suavemente su labio inferior y ésta vez fue él quien introdujo su lengua dentro de la cavidad bucal del pelinegro mientras gemía encantado.

Pero claro que las cosas buenas nunca duran para siempre y cuando Jimin escuchó el respirar demasiado irregular de Jungkook, como si le estuviera costando respirar, decidió por fin alejarse con lentitud.

Jungkook respiró con dificultad sobre sus labios, aún no dejaba su cuello porque necesitaba de aquel acercamiento.

-Cuando yo despierte ya tenemos que estar en la montaña.-murmuró Jungkook cuando se recompuso.

Jimin sonrió un poco para luego morder su labio inferior.

-Si mi señor.-dijo Jimin en un tono coqueto.

Jungkook por su parte bufó mientras tomaba las manos del vampiro y los alejaba de su cuerpo.

-Comportate Park.-ordenó y lo rodeó para poder caminar hacia la puerta del copiloto.

Jimin sonrió de nuevo, tal vez a base de besitos podría ablandarlo.

Sweet (CON ERRORES)Where stories live. Discover now