Jungkook
-Mamá, no puedo.- dije frustrado -Ni siquiera hemos terminado el primer mes de concurso- rodé los ojos al escuchar una nueva queja
-Pero, tu dijiste que ella era la indicada
-Si, pero no puedo hacerlo oficial aun, tu deberías saberlo
-Lo sé, lo sé. Es solo que me hace muy feliz saberlo, más después de que no querías ir al concurso- suspire resignado, sabía a lo que se refería mi mamá, ella temía que abandonará el concurso, principalmente por mi actitud.
-Te prometo llevarla en cuanto pueda
-Esta bien, cariño. Cuídate y cuídala- sabía que venía más -como me enteré que eres un tonto con ella…
-¡Mamá!...
-Hijo…
-Lo prometo, la tratare bien. Adiós- no la deje seguir y colgué
Deje caer mi trasero en la cama y sentí las manos de Victoria rodear mi cuello por detrás. Sus mano bajaron por mi pecho desnudo y su boca se detuvo en mi oído, mordió suavemente mi oreja y sonrió al escucharme gruñir.
-¿Le colgaste a la Reina?- respondí con un murmullo ya que sus labios captaron la atención de los míos -Eres un chico malo- se burlo. La tomé de la cintura y con facilidad la subí a mi regazo. Victoria usaba bragas y una playera negra, que le quedaba enorme, ya que era mía.
-Podría demostrarte lo malo que puedo ser, pero según lo que leí, no cumplo tus expectativas.- soltó una carcajada. El sonido de su voz era increíblemente lindo, ese sonido hacía que mi cuerpo se pusiera en alerta, que cada terminación nerviosa en mi se alterará. Podría decir que su risa era una droga y yo era un maldito adicto con una semana de abstinencia.
-Eres un dramático, yo no dije que no llenaban mis expectativas, además, ¿Quién te permitió leer mi diario?
-Es de los dos
-No Jungkook, es mío. A mi se me entrego cuando entré aquí, ¿Quieres uno? Consigue el tuyo- hice un puchero
-Tendré uno, mucho mejor que el tuyo, y no te lo prestare.
-Bien…- me empujó hacia atrás y coloque un brazo debajo de mi cabeza para recostarme en el mientras Victoria se acomodaba a horcajadas sobre mi. -Ahora, chico malo, demuéstrame lo que puedes hacer.- la gire de golpe dejándola debajo de mí, con su espalda pegada a mi pecho.
-¿Estas lista?- pregunte con voz baja junto a su oído y ella simplemente asintió.
◇◇◇
Hoy desperté con la noticia de que Isabel, la loca obsesionada con Jimin, y que había sido eliminada hace unas semanas por agredir a Amalie, entró al Palacio sin ser vista e intento matar a la Princesa. Lo bueno fue que Jimin supo manejar la situación y no pasó a mayores, pero el hecho de que alguien haya entrado sin ser vista y con un arma, pone en tela de juicio la seguridad del lugar.
Bien o mal, el hecho de que buscará venganza hizo que se dirigiera específicamente en contra de Jimin y Amalie, porque con un arma y sin que nadie la viera, pudo haber matado a cualquiera que se le atravesara, y el simple hecho de imaginarlo, me provoca escalofríos.
Gracias a esta loca, hoy tenemos el día libre, así que estoy acostado boca abajo, con mi rostro recargado en una de mis mano, mientras observó a Victoria dormir. Estoy intentando no hacer ruido para no despertarla pero no está funcionando, ya que tomé una rama de uno de los arreglos florales y le estoy empezando a hacer cosquillas en la nariz. No puedo evitarlo, estoy aburrido.
-¿Te quieres morir?- dijo sin abrir los ojos
-No quiero, pero si quieres matarme a besos, moriré con gusto- reprimió una sonrisa y me coloque sobre ella.
Estábamos jugando. Cuando alguien tocó la puerta, sabía que nadie venía a mi habitación a menos que fuera alguno de mis primos, y eso me preocupo. Estoy seguro que ellos son mucho más chismosos, que el resto de las personas en todo el Palacio.
-Finge que duermes y tapate la cabeza
-Si me descubren, ni siquiera necesitarás una Princesa, Jeon- me apunto con su dedo y sonreí, amaba su humor y su manera de ser, era divertida y dura, a pesar de todo lo que había vivido y de cerrarse tanto a demostrar sus sentimientos, conmigo era diferente, linda y cariñosa a su manera. Estaba perdidamente enamorado, y quien fuera de los seis idiotas, estaba a punto de echar todo a perder.
Abrí la puerta y Jin estaba ahí, arreglado y vestido un poco informal.
-¿Por qué no bajaste a desayunar, pequeño JK?- Me pare justo frente a la puerta para bloquearle el paso, pero empujó mi mano y entró a la habitación.
-Estaba dormido, tuve una noche… pesada- Se detuvo en seco frente a la cama,, Victoria se había acostado boca abajo con el rostro hacia la pared contraria a nosotros, y con la cabeza casi cubierta con la sabana
-¿Es una de las Princesas?- la respuesta era sencilla, pude incluso decirle cualquier mentira pero sería algo que me reclamarla luego, así que decidí que él eligiera su respuesta y guardé silencio -JK ¿trajiste a alguien de fuera al Palacio?- su cara de asombro me arrebato una sonrisa
-Relájate, nadie sabrá que ella está aquí… ¿Verdad?- pregunté en tono de amenaza
-No lo se
-Me entere de algunos pasatiempos de la Princesa Melissa- su silencio me confirmó que mantendría mi secreto a salvo, incluso antes de que hablara.
-Claro que nadie tiene por qué saberlo, hermano- dijo y asentí, le conté algunas cosas que había escuchado sobre ella anoche, y se fue feliz.
A pesar de que Jin es el más grande de los siete y yo soy el más pequeño, nos llevamos increíblemente bien, nuestra relación es muy estrecha y normalmente nos contamos todo. Me siento raro, por no decir mal, por no contarle lo que esta sucediendo pero no podemos darnos el lujo de que alguien nos descubra y expulsen a Victoria.
-Ya se fue- dije pero ella no respondió, se había quedado dormida nuevamente. Sonreí y la observé acostada, me di cuenta de lo mucho que la amaba y de lo que sería capaz de hacer por ella.
◇◇◇
Estamos entrando a una de las zonas más interesantes del Reino Azul, jamás había venido a correr aquí, pero mi amigo me dijo que sería seguro. Eso significa estar fuera del radar de Josep, no le tengo miedo, pero aun no es momento.
Las carreras aquí, son dentro de una estacionamiento abandonado, son cinco pisos y hay toda una ruta que seguir dentro de cada piso. Victoria bajara y me esperara en el piso de hasta abajo, en donde se supone que es la meta. Esto está totalmente fuera de mi zona de confort, y el tipo contra el que competiré, es el campeón.
-¿Nervioso?- se burlo ella
-Un poco
-Deberías retirarte, no creo que puedas ganar esta, Príncipe- sabía lo que estaba intentando y simplemente me reí
-Hagamos esto más interesante... apostemos- Victoria sonrió y paso su lengua por sus labios.
-Me parece bien.- dijo y mordió su labio -Creo que necesito un dosis de tu preciosa boca, como la última vez.- Solté una carcajada
-Si yo gano… harás lo que yo diga- vi como sus ojos se oscureciendo, estaba excitada y era toda mía. Baje mi cubre boca y baje el suyo al mismo tiempo tome su rostro y la jale hacia mi, le di un beso intenso y susurre en sus labios -Lo que yo diga- asintió y le hice un movimiento con la cabeza para que se moviera hacia la orilla.
La carrera empezó. El primer piso fue prácticamente de prueba, girar a velocidad en un piso que es un poco más resbaloso que el pavimento, en donde por lo general suelo correr, esta difícil, pero lo logre. Eso creí hasta que en el piso de abajo debíamos levantar la moto sobre la llanta trasera. Esto parecía más un acto de circo que una carrera, estaba molesto pero no podía dejar que Victoria ganara esto.
Sabía que el último piso era de velocidad y se supone que yo debía ir pegado a la otra motocicleta, así yo ganaría por velocidad, pero el muy cabron me lleva algunos metros de distancia. Llegamos al último piso y aceleró aún más… error.
Si algo se en todos mi años de carrera es que siempre se pierde un tiempo que cada giro, si llevas más velocidad el tiempo que se pierde es un poco más amplio. Acelere un poco, solo para no despegarme tanto de él, y tal y como lo supuse, tardo un momento en girar y arrancar de nuevo, así que lo pasé. Acelere en el tramo recto y poco antes del siguiente giro, baje la velocidad, volví a acelerar entrando al último tramo, ahora era yo quien llevaba ventaja, sentía su moto casi pisándome los talones pero logré ganar por un segundo.
La verdad es, que a pesar de la rivalidad, el tipo resultó ser agradable, nos invito a comer en un lugar privado, e incluso, firmo un acuerdo de confidencialidad para no exponernos.
-Me entere que Josep estaba intentando encontrarte, al parecer aun no tenía idea de quien eras.- dijo de repente Louis -Nos pidió avisarle si teníamos una carrera contra ti- me incline y me recargue sobre mi rodilla, empecé a pasear mi dedo sobre mis labios, mientras analizaba al sujeto frente a mi. El acuerdo decía que no podía revelar que yo era el Príncipe, pero no decía nada sobre informarle a alguien que JK estaba aquí.
-Si bueno, probablemente quiera revancha.- se río
-Yo también la querría si te hubiera llevado a mi chica- señaló a Victoria con la cabeza -Fui a competir contra él hace unos años y te conocí, supongo que no me recuerdas- Victoria entrecerró los ojos y lo observó un poco
-Ah, claro. Lo siento, no solía prestar atención a los asuntos de Josep.
-Me agradas- le dijo señalándola y riendo -Bueno, no los estoy corriendo, esta es su casa y solo quería que supieras que estoy de tu lado JK. No se que es lo que Josep planea, pero dudo mucho que Carlo este al tanto.- se puso de pie -De verdad no quiero ser grosero, pero no me gustaría que alguien los viera aquí y los reconozca, no quiero romper el acuerdo- se río -Tampoco quiero a los uniformados metiendo sus narices en mis carreras- esta vez me reí, ahora entendía porque se portaba bien, quería mantener sus carreras en las sombras, pero después de todo, tener un aliado era importante
-No te preocupes, Louis. Si sabes algo, por favor, avísame.- Victoria y yo nos colocamos el casco y salimos de su sala privada para regresar al Palacio.
Entré directo a la cochera sin dejar a Victoria en la entrada del Palacio. Me estacioné, apague la moto y me quite el casco, sentí que se movía y supuse que estaba haciendo lo mismo.
-No bajes aun- le dije y vi que se quedaba quiera
-¿Aquí es donde cobrarás tu apuesta?- baje de la moto y la vi observarme de arriba abajo
-No, nena. Tengo algo más en mente para cobrarme- su expresión cambió, sabia que estaba nerviosa pero expectante. -No te preocupes, no será hoy.- entrecerró sus ojos
-¿Qué hacemos aquí?
-Quería estar un poco más contigo
-Prácticamente dormimos juntos
-Si pero, me gustaría entrar contigo de la mano al maldito Palacio, Victoria.- no me di cuenta que había levantado la voz hasta que vi su rostro tomar otra actitud -No es precioso, me gusta mantener esto en secreto, pero también me gustaría hacer lo normal.
-¿Estas en tus días, cariño?- Victoria se río y rodé los ojos -Es broma amor, a mi también me gustaría es solo que, el concurso no tiene ni un mes y ni siquiera nos han visto juntos. No me importa lo que digan de mi, pero no quiero lidia con la estúpida de Gia y sus amigas porque son capaces de hacer algo para dejarme como la agresora, si me expulsan tendré que regresar a casa de Carlo y tu ya no podrás buscarme, son las reglas.- acarició mi mejilla -Tu viste lo que hizo Isabel, sabes que yo la habría matado en la primer oportunidad.- asentí
-Lo sé, nena. No te preocupes, ya encontraremos la manera.- metí la mano a mi chaqueta y saque una pequeña caja. -Toma- Victoria la abrió y dentro había otra de mis flores de lavanda, levantó su mirada a mi aún sin entenderlo.
-Quiero tener una cita formal contigo, se que aquí en el Palacio es complicado, pero podemos ir a algún lugar.- cuando son citas oficiales se tienen que informar al Palacio, así que es sencillo que nos reserven lugares privados, ella no tenía de que preocuparse
-Esta bien- dijo guardando la capital en su chaqueta -¿A dónde iremos?
-Quisiera hacer algo más entretenido pero, ¿A cenar esta bien?- asintió
-Me encantaría- hizo una reverencia con su cabeza y golpee su frente con mi dedo. La tomé de la cintura y la levante para bajarla de la moto, pero en lugar de bajar sus pies al suelo, los enredo en mi cintura -¿Qué tan frecuentemente vienen los guardias aquí?- sabía a lo que se refería, y por suerte tenía un buen escondite.
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El Diario Real: Princesa Victoria (+18)
FanfictionLas reglas son para romperse, sin importar las consecuencias. Eso es lo que Jungkook piensa, hasta que él, la chica que ama y el Reino, se ven amenazados por sus decisiones. El concurso para conseguir a su futura esposa, ha empezado. El Príncipe Jun...
