Victoria
La boda ni siquiera se ha llevado acabo y Jungkook no pudo esperar. Estamos estacionándonos en la entrada del Palacio Púrpura. No uso vestido de Princesa, ni siquiera llegué en un automóvil decente como se supone que debí llegar a conocer a mis futuros suegros. En este momento, los Reyes están parados en la entrada de su casa, el Rey tiene una sonrisa enorme y la Reina está aplaudiendo de la emoción, cosas impropias de una Reina, pero parece que hoy es el día para que eso no importe. Estoy bajando de la motocicleta de JK, vestida con pantalones y chaqueta de piel, a juego con la ropa de él. Tomó mi mano y subimos las escaleras hacia donde los Reyes nos esperaban con los brazos abiertos. Literalmente. Sonreí y abrace a la Reina mientras Jungkook saludaba a su padre.
-Mi niña- dijo Reina al recibir mi abrazo -¿Qué tal estuvo el viaje?
-Bien. Fue rápido- dije refiriéndome a que no hubo trafico, ni ninguna clase de contratiempos. Giro su cabeza y entrecerró los ojos viendo a Jungkook
-¿Qué?- pregunto él sin saber lo que sucedía
-Te dije que condujeras despacio en esa… monstruosidad
-No le digas así mamá- caminó JK y se colocó a mi lado, me tomo de la mano -Es tu futura nuera, debes respetarla- me jalo hacia adentro del Palacio para que su mamá no lo golpeara.
Después de comer y platicar un rato, Jungkook y su padre se fueron a hablar acerca de su trabajo, hacia tiempo que no se veían y al parecer, hacia mucho más tiempo que no veían interesado a Jk en los asuntos relacionados al Reino. Aunque JK parecía no notarlo, había cambiado un poco. Ya no corría todo el tiempo, su vida parecía ir más despacio. Empezaba a tener presentes pequeños detalles que hacían felices a las demás personas, algo que para mí era normal pues yo había vivido con el ese cambio, para sus padres era algo completamente nuevo.
La Reina y yo estuvimos la tarde completa, viendo opciones de arreglos y de vestidos para la boda. A pesar de que los vestidos serían diseñados por la diseñadora del Palacio, teníamos que llevarle propuestas esta semana y yo seguía con la mente en blanco.
Cuando el Rey y mi futuro esposo entraron al salón nuevamente, nosotras por fin habíamos decidido el estilo de vestido. Jk me hizo una seña con la cabeza para hacerme saber que debíamos irnos y me puse de pie. Debíamos regresar al Reino Azul.
-¿Cómo te fue con mi madre?- pregunto JK cuando ya estábamos subiendo a su moto
-Increíble- sonrió satisfecho -Ella es verdaderamente increíble
-Lo se, soy como ella- me reí fuerte y JK arranco la motocicleta haciendo que tuviera que agarrarme de su cintura, se río y le di un golpe en el brazo como reclamo.
Una vez en el Palacio Jungkook me hizo un berrinche estilo niño de tres años. Resulta que hoy quedé de ir a una pijamada que organizaron las chicas y de verdad quiero ir. Cuando entré aquí mis expectativas de tener amigas eran cero, sin embargo, cada una de las Princesas que se mantuvo en el concurso, se han ganado mi corazón de alguna manera. Se que no suelo expresar mis sentimientos pero cuando me encariña con alguien, soy otra persona.
-Hola- dije entrando a la habitación de Lúa
-Por fin llegarte Victoria
-Jungkook no me quería dejar venir
-Jimin tampoco-dijo Amalie
-No pueden ser más infantiles- respondió Melissa -Jin casi me rogo para que no lo dejara sólito, como si no estuviéramos a unos metros de distancia- Nos reímos y tan pronto como servimos la primera copa de vino, nos olvidamos de ellos.
Fue una noche de chicas en toda la extensión de la palabra, música, mascarillas, tratamientos para el cabello, cotilleo, risas a más no poder y comida chatarra. Nos quedamos dormidas pasadas las tres de la mañana, algunas durmieron antes, otras nos quedamos platicando hasta que ya no pudimos más.
Al otro día, luego del desayuno, tuve la cita con la diseñadora, para mi sorpresa me enteré que Lena la ayudaría con el diseño de los vestidos, eso era increíble. Recuerdo haber escuchado que su vestido de la Fiesta de Recaudación fue diseñado por ella misma, ese vestido era increíble y ahora se que el mío para la boda también lo será.
◇◇◇
Los días continuaron y la boda llegó, había ensayado todo en mi mente, una y otra vez, sabía que para no hacer el ridículo, debía evitar ponerme nerviosa y lo estaba consiguiendo. De verdad lo estaba haciendo bien hasta que Jungkook apareció, de repente mi vestido ceñido empezó a sentirse .as apretado, impidiéndome respirar correctamente. JK llevaba un traje de gala, el que suelen usar los Príncipes cuando hay un evento oficial, era muy elegante y se apretaba alrededor de sus músculos de una manera deliciosa. No podía estar pensando en cosas sucias en este momento, mi cara empezaba a sentirse muy caliente y sabía que si no me controlaba, saldría con la cara muy roja en las fotos de nuestra boda. Sería tan vergonzoso, que preferiría morirme en este momento.
JK camino hacia mi, la cortina que ocultaba nuestro camino al altar, estaba cerrada. La hora casi llegaba y tuve que tomar aire profundamente en varias ocasiones, note que él no hablaba, simplemente me estaba observando
-¿Estás bien amor?- pregunte al ver que no se movía, parecía ser una estatua con una expresión de horror en su rostro -Si no quieres hacer esto, aún estamos a tiempo de irnos
-Que… que venga el juez y nos case aquí. No puedo salir. Estoy muy nervioso- JK empezó a divagar, se notaba a millones de kilómetros de distancia su nerviosismo. -Y tu te ves hermosa y tan sexy, no puedo dejarte salir así, todos te van a ver ahí afuera.
-Hey- coloque ambas manos en su rostro y lo hice que me mirara -Vine aquí a casarme con un hombre Jeon Jungkook, no con un niño
-¿Qué?- centro sus ojos en los míos -No soy un niño, Victoria
-Es bueno saberlo Jungkook, ahora bien, o llevar tu maldito trasero al altar sin tus dramas, o no habrá noche de bodas- lo apunte con mi dedo -hablo en serio
-Si señor.. señora- se arreglo su traje y movió su cabeza de un lado a otro haciéndola tronar, parecía como si se estuviera preparando para una batalla. Rodé los ojos y me coloque a su lado.
-Te ves muy guapo
-Tu, de verdad te ves increíble nena.
Caminamos por un largo y blanco camino hacia nuestro altar, estaba salpicado con flores de lavanda aquí y allá, al igual que el bordado de mi vestido. Habíamos trabajado tanto en los detalles, que fue hasta gracioso, como todo paso a segundo plano cuando lo vi. Solo quería decir que si y ser suya, lo demás no me importaba.
Luego de la ceremonia, la reunión íntima en el Palacio fue lo mejor, a pesar de que todas las Princesas llevaban a sus familiares, la Reina Cristal, no me permitió sentir la ausencia de los míos. Me susurró en el oído que ahora era su hija y que no tenía porque sentirme sola.
Incluso en estos momentos, me doy cuenta la suerte que tuve. A pesar de perder a mis padres, no tuve una mala vida y si, tal vez una vida con Carlo no era lo mejor pero prefería eso, a vivir en la calle, además no habría terminado aquí y no lo habría conocido a él si mi vida hubiese sido otra.
◇◇◇
Estoy muy nerviosa, estos años después de habernos casado, hemos continuado asistiendo a las carreras y cosas por el estilo, sabemos que ya tenemos que controlarnos pero no lo hemos hecho. Hace poco fuimos al cumpleaños de Em y me di cuenta que no he tenido mi periodo este mes, normalmente no lo noto pues andamos de allá para acá, intentamos salir a escondidas del Palacio para que sus padres no lo noten, aunque a la Reina nada se le escapa.
Estábamos de regreso a casa cuando le comente a JK sobre tener un bebé, inmediatamente negó. Dice que aún no está listo y que sentía que no sería un buen padre. En este momento estoy bastante presionada, sigo encerrada en el baño de la habitación y no puedo dejar de ver la prueba que indica que seremos padres. Tengo mucho miedo de la reacción de él, no quiero que piense que planee todo esto y que lo estoy forzando. Abrace mis piernas y respire nuevamente.
-Hola nena- dijo JK entrando al baño, levante la mirada y cuando me vio ahí corrió para colocarse a mi lado. -¿Qué sucede? ¿Te sientes mal?- enterré mi cabeza nuevamente entre mis piernas y levante la prueba
Tomó el objeto blanco y lo analizo unos segundos antes de darse cuenta que era lo que estaba viendo, estaba esperando cualquier cosa, un grito, algo que me dije lo molesto que estaba, pero entonces su mirada pasó de la prueba a mi, y de regreso.
-¿Esto es enserio?- pregunto precavido y yo simplemente asentí. JK jamás había sido agresivo conmigo, pero no sabía que esperar, entonces sucedió algo extraño. JK grito muy fuerte, pero no fue un grito de enojo, él estaba celebrando, corrió hacia afuera de la habitación y lo escuché gritar a todo el Palacio que iba a ser papá.
Esto fue una noticia muy festejada por todos en el Palacio Púrpura, a pesar de que JK era rebelde, siempre se ganó el amor de todos. El Rey organizo una fiesta para anunciar el embarazo y obviamente todos vinieron. Ninguno de los Príncipes pensó que Jungkook tuviera una reacción tan buena y las chicas sacaron un billete y le pagaron a Johana quien aseguraba que yo estaba embarazada.
-Imagínense que sea una niña, y que un bandalo en una motocicleta venga a visitarla- dijo Amalie riendo y JK la fulmina con la vista
-No- dijo y se volteo hacia mi -Más te vale que sea niño
-Bueno amor, yo no lo decido- todos se burlaron de Jungkook y los chicos apostaron por el sexo del bebé.
Ser una Princesa es una gran responsabilidad, pero no me importa que tan grande o pesada sea, siempre y cuando él esté a mi lado.
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El Diario Real: Princesa Victoria (+18)
FanfictionLas reglas son para romperse, sin importar las consecuencias. Eso es lo que Jungkook piensa, hasta que él, la chica que ama y el Reino, se ven amenazados por sus decisiones. El concurso para conseguir a su futura esposa, ha empezado. El Príncipe Jun...
