Jungkook
Mentirle a Victoria a sido lo mas difícil que he hecho y no hablo de la acción de mentirle, realmente no ha sido complicado fingir que duermo hasta que ella lo hace. Lo que realmente me molestar es saber que ella confía en mi y yo la estoy engañando.
Dejando de lado mi remordimiento, salgo del Palacio a toda velocidad y me dirijo hacia una de las carreras más importa de mi vida y no precisamente a ganarla. Le pedí a mi amigo que investigara en donde seria la próxima carrera en la que Josep participaría. El imbécil se había metido con lo mío y lo iba a pagar. El hecho de saber lo que le hizo cuando estaba con él, ya era algo que me molestaba, pero el cabron sabe que ya no puede meterse con ella y aún así decidió que era buena idea ponerle un puto dedo encima.
Me presentaron con otro nombre y corrí contra él dejándolo en ridículo. Gané por una distancia muy considerable y cuando llegamos a la meta se bajo de su moto y caminó hacia mi. Estalló en carcajadas como si hubiera perdido a propósito.
-Amigo, me tomaste por sorpresa- comentó mientras se quitaba el casco. -Eres el primero que me gana
-¿El primero?- dije burlón, lo que hizo que su expresión cambiará -¡Ah! Tal vez porque fui yo nuevamente- me quite el casco, pero seamos honestos, es la segunda ocasión que te gano- su cara de sorpresa se convirtió en la de un asesino. Se detuvo al ver tanta gente a nuestro alrededor, se giro eh hizo una señal a alguien y dos minutos más tarde, toda la gente empezó a correr pensando que la policía había llegado.
-No se si eres muy cínico o tienes un instinto suicida, pequeño Príncipe- sonreí.
-No se si tu eres muy idiota o … No, espera.- hice una pausa -Si lo eres.- baje de mi moto y deje mi casco sobre el asiento, Josep intento saltar sobre mi pero lo esquive y lo avente haciéndolo retroceder algunos pasos -Eres tan idiota que te metiste con mi chica.
-¿Tu chica?- se burlo
-Así es
-No te equivoques, pequeño Príncipe. Victoria es mía- me recargue en mi motocicleta y cruce mis brazos.
-No. El que está equivocado, eres tu. Victoria es mi chica, mi prometida, y la futura Reina. Deberías mantener tus putas manos alejadas de ella, a menos que quieras perderlas- señale sus manos con un gesto.
-¿Estás viniendo a amenazarme en mis terrenos?- soltó una carcajada
-Siendo Príncipe, más bien te estoy amenazando en mis terrenos.- di dos pasos hacia él -Y no estoy jugando Josep, mantente alejado de ella o este problema lo arreglaremos con tu padre- vi la duda atravesar su rostro por unos segundos, después retomo su actitud prepotente pero yo sabía que no le convenía que su padre se involucrará. Carlo siempre quiso mantener la distancia con el Reino, para no echar a perder sus trabajos.
-Victoria no te quiere Jungkook. Ella simplemente quiere vivir cómoda, por eso estaba con nosotros.
-Bueno, yo me encargaré que continúe estando cómoda- dije divertido
-¿Coge bien no?- me reto y no resistí, me gire y estrelle mi puño en su rostro
-Estas advertido- dije antes de subir nuevamente a mi moto
-No amigo, tu estas advertido. Se todo lo que hacen ahí dentro- dijo y me quedé quieto -Se que duerme del lado derecho de la cama cuando te quedas con ella, se que conserva la foto rota y vieja de sus padres en un marco junto a su cama.- mi pecho se aceleró, sabía que eran cosas triviales pero no eran mentira -Incluso sé, que guarda todas esas estúpidas flores de lavanda que le has dado. Las tiene en una caja blanca debajo de su cama para que nadie las vea.- eso no era trivial. Me gire a él. -Tú, tus tíos, tus primos y esa perra, están bajo mi control. Si hubiera querido, ahora mismo todos estarían muertos.
-¿Qué te detiene?- sonreí arrogante. Se que este no es el camino para evitar que haga algo pero no podía demostrar miedo
-De hecho solo estaba esperando el momento adecuado, pero te daré una oportunidad. Si te alejas de Victoria, no haré nada en su contra, pero tienes que dejarle en claro que no quieres estar con ella.- se acercó a mi y me acomodo las solapas de la chamarra de piel, que ahora parecía aún más fría sobre mi cuerpo. -Y para que veas que soy una excelente persona, te daré dos días para que te despidas de ella.- quería matarlo ahí mismo, pero debía ser más inteligente y pensar las cosas -Tiene hasta el domingo, su majestad.
El muy imbécil se fue con su estúpida arrogancia, sus hombres también se alejaron con una sonrisa en el rostro y yo solo pude quedarme ahí. Regrese a casa y me quedé en la cochera pensando. No podía estar pasando esto, caí en cuenta de que debía haber gente infiltrada en el Palacio y temí por mi familia, incluyéndola.
Los siguientes dos días fueron complicados, había empezado a cambiar un poco mi actitud hacia Victoria, para que el domingo no se le hiciera extraño ni dudará de mi, o más bien de lo que estaba por hacer.
Era obvio que nos estaban vigilando, y yo no podía confiar en nadie, intentar investigar quienes estaban de nuestro lado, era poner en riesgo a todos los que quiero, pero supongo que podía pensar en algo para detenerlo y mantener a Victoria conmigo. Para colmo. Mi tío anunció la última eliminación, no se si fue bueno o malo pero ayudo a que Victoria creyera que había jugado con ella todo este tiempo, mi buen tino de darle a Gia una de las flores de lavanda cerro todo este numerito.
Salí del comedor con Gia y la lleve a una de las meas del jardín, sabía que había gente observándome y esperaba que todo esto fuera suficiente para que Josep retirara a su gente. Prácticamente tenía las manos atadas y me encontraba a ciegas, no sabía cuantas personas se habían infiltrados y que tan cerca de mis tíos o primos estarían. Si daba un paso en falso, todo podría resultar fatal.
Deje a Gia y subí al segundo piso de las habitaciones de las Princesas, sabía que Victoria iría a su habitación después de verme salir con la otra chica. Acerté. Mi chica subió las escaleras cinco minutos más tarde y casi mandó todo a la mierda cuando vi su rostro lleno de dolor.
-¿Por qué corres, Princesa?- dije tomándola del brazo para que se detuviera, podía sentir la presencia de alguien más, nos observaban y eso era bueno
-Disculpe- hizo una reverencia mientras evitaba mirarme. Quería que me viera y descubriera mi mentira y a la vez quería que creyera cada una de mis palabras -No pensé que estuviera aquí.- dijo con tristeza y aproveche para molestarla
-Déjate de juegos Victoria- dije de golpe, había escuchado la reciente platica que había tenido con Lúa y Amalie, y aunque se que lo hizo para no demostrarles dolor, mi sangre hervía -¿Estás feliz ahora que sabes que pronto veras a tu novio?- me burlé
-Si, lo estoy. Ya me aburrí de todo esto- dijo retomando un poco de confianza, así que la acorrale contra la pared
-No parecías estar tan aburrida anoche cuando estaba dentro de ti.- comenté fríamente. Necesitaba que la vieran un poco mas herida
-No…- me alejo y no lo impedir, su tacto me envió una descarga en mi cuerpo y me dejo inmóvil unos segundos -No lo estaba- claro que no lo estabas, pensé. Quería que se defendiera y me gritara, sin embargo aceptaba el dolor y aceptaba mis palabras. Eso me dolía aún más
-Victoria- se detuvo -discúlpame si te hice perder el tiempo- lo decía de verdad -No olvides nada de lo que te dije- esperaba que entendiera mis palabras, necesitaba que a pesar de todo, recordara que la amaba -Así cuando estés con él, seguirás pensando en mi- me reí cerca de su oído y sentí su cuerpo reaccionar al mío
-Esta bien. No pensaba olvidarlas.- me alejó con más fuerza
-¿Así de sencillo?- pregunté curioso. Estaba actuando como si no le importara
-Así de simple.- asentí -Si continuó pensando en ti, recordaré que ningún hombre es diferente. Tu y Josep son lo mismo- sus comentarios me dolían, yo no era igual a ese imbécil -la diferencia es que él nunca fingió ser diferente. Gracias por esta lección, no esperaré nada de nadie en el futuro y mejor me quedare con el único que siempre me ha demostrado quien es en realidad.- mi respiración se agitó y mi mente se nublo
-No me compares con él- gruñí y la estampe contra la pared -Ese idiota no se parece en nada a mi.- dije casi echando a perder todo. Necesitaba decirle que todo lo hacía por ella
-No, tienes razón- su voz rota me hizo regresar en si -él no es un mentiroso- me tense completamente, ya no quería escucharla -Pero parece que a ambos les gusta lastimarme- dijo y me di cuenta que mis manos seguían envolviendo sus brazos. La había estampado contra la pared con más fuerza de la necesaria. La solté y me aleje, me dije a mi mismo que solo era por un tiempo. Solo mientras logro resolver todo. La vi entrar a su habitación y supe que estaba en el límite de perdería. Debía actuar rápido.
Regrese al jardín, ahora de mal humor y tuve que tolerar pasar media hora con la horrible persona que era Gia. Me disculpe de repente y regrese a mi habitación. Mi asistente ya me esperaba. Le pedí que estuviera atento a cualquier cosa que nos fuera útil.
Eran las ocho, Victoria no había bajado a cenar y mi asistente me entregó un papel que decía .
*Esta noche a las 11,
4 objetivos.
Jungkook, Victoria y los Reyes*
Esta tarde, Thomas, mi asistente, había escuchado que atacarían a mis tíos para demostrar quien mandaba. Josep había hablado con alguien que fingía ser del servicio y le había dicho que solo así, el Príncipe que quedara a cargo, se alejaría completamente de los negocios de Carlo. Ellos demostrarían poder y se quedarían con Victoria ya que yo la había lastimado. Thomas noto que eran varios los infiltrados, así que aún no quisimos involucrar a los guardias.
Ellos creían que tenían controlado el Palacio, pero se les olvidaba que era nuestro hogar. Me escondí y cuando tuve la oportunidad entre a la habitación de Victoria. La observé en la tina, no parecía había llorado aún, pero se veía perdida en sus pensamientos. Estaba herida y me costaría mucho recuperar su confianza. Ni siquiera se si merezco recuperarla.
De repente echo su cabeza hacia atrás y se empezó a tocar, mi amigo brinco dentro de mi pantalón, hasta que la vi detenerse y romperse por completo. Lloro un poco y después pareció recordar algo, se levantó de la tina y con su cuerpo desnudo camino hacia la puerta del baño. Me recargue en la pared y cerré mis ojos para no llevarla a la cama en ese momento.
-Dime que estabas pensando en mi.- dije abriendo mis ojos. Su rostro estaba lleno de sorpresa -¿Ibas a bloquearme la ventana?- chasquee con mi lengua -Chica mala- dije jugando un poco y caminando alrededor de su cuerpo desnudo.
Me detuve detrás de ella y me acerque a su espalda, pase mis dedos a lo largo de su clavícula y con mi lengua, recogí una gota de agua que se deslizaba por su hombro. Su respiración se había intensificado y había echado su cabeza un poco hacia atrás.
-¿Me extrañaste?
-¿Qué haces Jungkook?
-Yo si lo hice… mucho
-¿Por qué estás jugando conmigo? ¿Qué fue lo que te hice? – estaba rota, lo sabía por su voz. La había herido y me odiaba a mi mismo.
-¿Me creíste?- pregunté sincero, tenia la esperanza de que dudará de mi actitud, pero era verdad que había hecho de todo para que me creyera -Pensé que había sido mejor de lo que demostré hoy. Creí que mínimo dudarías
-¿Es una broma?
-No, una broma no, pero si tenia que engañarte y engañar a gente de aquí
-Vete- dijo y sentí como su cuerpo empezaba a convulsionar a causa de su llanto
-No, no, no- la giré hacia mi -No llores, nena.- la abrace -Te amo, nunca dude de eso- levante su rostro y la besé. Mi celular vibro y Jimin estaba avisando que el Palacio había sido invadido, las personas habían empezado por las habitaciones de las Princesas y yo esto ya lo sabía.
-Nena, debemos salir de aquí. Vístete- ella asintió y se apresuró a vestirse para después salir por su ventana.
Josep me había roto su palabra y yo le rompería la cara.
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El Diario Real: Princesa Victoria (+18)
FanficLas reglas son para romperse, sin importar las consecuencias. Eso es lo que Jungkook piensa, hasta que él, la chica que ama y el Reino, se ven amenazados por sus decisiones. El concurso para conseguir a su futura esposa, ha empezado. El Príncipe Jun...
