Helga se quedó impactada al ver a Arnold cargando a una niña con su brazo izquierdo que parecía tener más o menos la edad de su hija. Junto a él, por el mismo lado, había una mujer que ella reconocía muy bien...¿Qué significaba esto? – pensó – ¿Arnold y María...acaso, tienen una familia juntos?
-!Helga, que sorpresa volverte a ver! – dijo la morena, de forma sarcástica, mientras acortaba la distancia que había entre ella y el rubio – ¿Cómo has estado?
La ojiazul seguía en silencio, solo miraba fijamente a Arnold, con una tristeza profunda, que él pudo percibir claramente
-Creo que...después de todo – habló al fin la rubia, sin bajar la mirada y sin hacer caso a la morena – la decisión que tomé, hace siete años, fue la correcta – después de decir esto, empezó a caminar decidida a pasar de largo por el costado derecho del rubio, para evitar chocar con María, quien se encontraba del otro lado; sin embargo, cuando había ya pasado unos centímetros, cerca del rubio, éste impidió que siga avanzando y la agarró de la muñeca, con su mano libre, haciendo que la ojiazul se detenga en seco
-No es lo que te estás imaginado – sintió la necesidad de aclarar, el rubio – María y yo...
-Yo no te estoy pidiendo explicaciones – le interrumpió – a mí no me interesa saber lo que tengas con esta mujer – habló, jalando su muñeca para cortar el agarre
-¿Lo que tengo?...yo no tengo nada con ella – volvió a hablar con seriedad y mirándola fijamente a los ojos
-Te dije que no me interesa saberlo...lo único que me importa ahora es saber cuándo firmarás el alta de mi hija para que podamos irnos – le respondió con frialdad
-No te preocupes querida – interfirió María, sonriendo – tu hija será dada de alta pasado mañana...ella ya está bien
-Qué bueno – dijo sin quitar la mirada del rubio y se alejó
El ojiverde no dijo nada, pues sentía un nudo en la garganta que no le permitía emitir sonido alguno. Solo se quedó parado observando como la rubia se alejaba más y más, quería ir corriendo tras ella, pero no se sentía seguro
-¡Arnold...¿me estas escuchando?! – casi gritó la morena – te hago recordar que prometiste, llevarnos a casa
-¿Qué?... – preguntó con tristeza – disculpa María, pero no podré...te embarcaré en un taxi – dijo empezando a caminar hasta el paradero
María se quedó hirviendo en cólera, ya que una vez más, Helga se interponía en sus planes de capturar al rubio para ella
...
Después del encuentro que tuvo con Arnold y María, la rubia se dirigió a la habitación de su hija
-¡Mami...mami! – gritó la niña, con emoción al ver entrar a su madre
-Hola cariño...¿Cómo has estado?...te extrañé mucho – dijo la ojiazul abrazando a la pequeña
-Yo también te extrañé mami – dijo empezando a sentir tristeza – quiero irme a casa – volvió a decir con los ojos nublados
-¿Qué pasa corazón? – preguntó extrañada – no tienes por qué seguir triste, yo estoy aquí...¿Quién te dio esta muñeca? – habló al ver a la muñeca, que reposaba sobre una de las bancas del lugar
-Me la regaló el doctor Arnold
-¿Arnold...te la regaló? – cuestionó con nerviosismo
-Sí, pero...ya no la quiero...se la voy a devolver
-¿Ah sí?...¿y...por qué harás eso?
-No me gusta la muñeca, prefiero que se la regale a su hija
-¿Hija?...¿cuál hija? – dijo, mientras el corazón le palpitaba muy fuerte
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VOLVER A EMPEZAR
Fanfiction¿Tan difícil es dejar el pasado atrás y volver a empezar?...Pues para una rubia de ojos azules sí lo es. Después de varios años Helga vuelve a la vida de Arnold sin proponérselo y él busca por todos los medios el perdón de ella por aquello que le h...
