MALEDICTUS: Una maledictus son individuos del sexo femenino cuya sangre está maldita, lo que les permite trasformarse a voluntad en alguna criatura, aunque con el tiempo las lleva a transformarse en una bestia permanentemente.
Donde Kendra se une a...
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LORD VOLDEMORT JULIO 1981
El primer año de Harry y Arabella lo pasarían encerrados, no era lo mejor para Kendra ni siquiera era como se imaginaba que sus hijos pasaran su primer año de vida, pero la guerra sobre sus cabezas lo ameritaba.
Incluso Credence intentó ayudar a su madre con la celebración, desde aquella conversación con James, el azabache habló con Sirius para pedirle que trajera a Credence porque su madre lo necesitaba.
— Mamá — gritó Credence. — ¿Dónde están las serpentinas de colores?
Credence caminaba por el pequeño departamento buscando las serpentinas de colores.
James que salió del cuarto con Harry en brazos escuchó a Credence preguntar por las serpentinas.
— Están acá — dijo James estirando su mano para darle las serpentinas.
— Gracias, señor Potter — dijo Credence aceptando las serpentinas para correr a la sala.
Con las semanas que Credence estaba en casa la relación entre él y James seguía sin ser la mejor.
Credence seguía llamándolo "señor Potter" evitaba estar con él siempre y todo se lo pedía a Kendra.
James solo quería decirle que él nunca ocuparía el lugar de su padre, que él sería como un amigo, pero tampoco quería presionar al pequeño.
Kendra salió del cuarto con su ropa arreglada y Arabella en brazos.
— No vuelvas a darle vueltas — regaño Kendra a James.
— No sabía yo que acababa de comer — se defendió el azabache sosteniendo a Harry.
— Claro porque si le das cuentas a un bebé que acaba de comer no se va a vomitarlo — ironizó Kendra mirando mal a James.
James se escondió detrás de Harry.
— Mira Harry, mamá está enojada con papá — el pequeño de un año miró a su padre. — Dile Harry que no debe enojarse con papá.
— James, es un niño, no te va a entender — Kendra miró a Harry que seguía mirando a ambos padres.
La castaña besó la mejilla de su hijo quien sonrió, el pequeño estiró sus labios para besar la mejilla de su madre.
— ¡Hey! Yo también quiero beso — se quejó James con su hijo, Harry río. — Creo que nuestro hijo tiene favoritismo.
— ¡Mamá, mamá! — Credence corrió hacia su madre. — Ya está todo listo.