Capitulo cinco

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NAVIDAD

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NAVIDAD







Navidad había llegado y como todas las celebraciones se estaban viendo opacadas por el miedo.

Los rumores crecían día con día sobre el señor tenebroso, desde hace dos semanas la Orden no tenía indicios de alguna pista de un posible ataque y eso preocupaba a todos.

La navidad no era una festividad que Kendra festejara, su padre jamás la festejó con ella. No fue hasta que conoció a los hermanos Grindelwald que por primeras vez festejó la navidad.

— ¿Estas segura que no puedes quedarte? — preguntó Ariana a Kendra tras verla levantarse.

— No — respondió Kendra buscando su chaqueta. — Tengo que llevar a Credence con Sirius.

Sebastian rodó los ojos al escuchar el nombre de Black. — Sigo sin entender porque dejas que se lo lleve, él jamás estuvo para Credence cuando nació.

Ariana golpeó el brazo de Sebastian al escucharlo, Saori lo golpeó en la cabeza.

— Es su padre — respondió Kendra. — Que mi padre sea una mierda no significa que él lo sea.

— Pero te abandono — Sebastian recibió un nuevo golpe por parte de Saori. — ¡Hey! No soy su saco de boxeo.

— Pues no digas eso — respondió Saori. — Kendra sabe tomar sus decisiones.

— Quiero que sea mi hijo quien decida si ver a su padre o no — respondió Kendra.

Dejaron el tema cuando vieron que Credence arrastraba su pequeña mochila. Kendra lo sostuvo en brazos al igual que le quitaba la mochila.

— Regresen para mañana, porque ya envié una carta a ese señor que deja regalos y me informó que traerá muchos para cierto niño — Sebastian sonrió ante Credence quien escondió su rostro en el cuello de su madre.

Credence se despidió de sus tías y su padrino recibiendo abrazos y besos de su parte.

Kendra se apareció afuera del departamento donde Sirius vivía, estaba en el centro de Londres muggle, entró al edificio buscando el número trece.

— Llegaron — habló Sirius al abrir la puerta y ver a Kendra.

— ¡Papá! — Credence estiró sus pequeños brazos para que Sirius lo cargara.

El de ojos grises cargó a su hijo dándole muchos besos en el rostro y sacándole unas risas.

Sirius los dejó pasar, Kendra vio que era un pequeño departamento, un poco más grande que el cuarto donde vivían en Cabeza de Puerco.

MALEDICTUS; James Potter ✔️Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora