"Más fuerte que el amor del amante es su odio. Incurables, en cada uno, las heridas que hacen."
—Eurípides
Para suerte de Stiles en los días siguientes al gran escándalo del asesinato del vicepresidente, el hijo de este, Ezra, no había aparecido. Situación que había permitido que Stiles se relajara completamente. Se estaba quedando en casa de los cachorros, pasaría ahí toda la semana y después volvería al pueblo y a la discoteca, por ese momento era lo mejor que podía hacer. Si más adelante se planteaba un cambio, pues... tenía los medios para hacerlo. Pero hasta que no acabara de superar su duelo, lo mejor era que volviera a la normalidad. Jackson le había pedido que fueran a dar un paseo por uno de los parques que quedaba cerca del apartamento para despejarse. Stiles no tuvo duda en aceptar, un poco de turismo era lo que necesitaba en ese momento.
Stiles caminaba al lado del Kanima que parecía totalmente ido, Stiles golpeó con suavidad la palma de este ganándose una mirada avergonzada de Jackson. El Kanima tomó la mano de Stiles antes de obligar a caminar entre algunos árboles que ocultaban un pequeño lago con patos.
- ¿Está todo bien Jackson?- Preguntó Stiles agachándose para darle un poco de comida a los pastos. El Kanima se quedó mirando al humano antes de suspirar, desviando su mirada. No estaba seguro de lo que iba a hacer, pero en tres días Stiles se iría, por lo tanto, esa era su única oportunidad de hablar con él.
- No, hace mucho que nada está bien.- Dijo este ganándose la plena atención del chico que se levantó para quedar cara a cara con este.- Hace mucho que hay algo que quiero decirte, algo que me ronda la cabeza y que provoca que me odie y me desprecie.- Dijo levantando la mirada mostrándose vulnerable por primera vez.
Stiles tragó saliva nerviosa, y sin motivo, las palabras que Nick le dijo vinieron a su cabeza. Pero las apartó rápidamente, era imposible que Jackson tuviera una confesión de ese calibre. Y aunque todo en el rubio gritaba lo que iba a mencionar, Stiles seguía negándolo, seguía suprimiendo todas esas señales.
- Jackson no hay nada que hayas hecho que haga que te odie, o por lo que debas odiarte tú mismo.- Dijo este sonriendo con un ligero temblor en el labio.- Por favor, dime que es eso que te tiene así.- Dijo Stiles reteniendo las ganas que tenía de agarrarle las manos, porque una parte de él sabía que iba a pasar a continuación, esa parte que se encargaba de silenciar a toda costa.
- Tu Stiles, eres tu joder.- Dijo llevándose las manos a la cabeza y apartando la mirada totalmente avergonzado.- Desde Rusia no puedo dejar de pensar en ti de esta forma, solo quiero hacerte feliz, abrazarte, tocarte, besarte...- Dijo mirándolo lleno de vergüenza.- Y sé que no tengo ese derecho, sé que no puedo pensar así porque eres de Derek... ¡Pero él se fue dejándonos solos! ¡Dejándote a ti solo!- Gritó perdiendo los papeles, negó frotando su cara e intentando relajarse.- Joder.- Maldijo apartando la cara cuando sintió las lágrimas caer de sus ojos.
- Él no se fue Jackson, lo mataron.- Comentó Stiles con un tono relajado, intentando mantener esa situación bajo control.
- ¡Lo sé, claro que lo sé!- Le gritó, alejándose y respirando hondo.- Pero él no está aquí, y tú... Joder, te quiero tanto Stiles, que no te puedes ni imaginar lo que odio a Derek por morirse.- Dijo girándose para mirar a Stiles a los ojos, el castaño suspiro negando y acercándose a él.
- Jacks...
- No digas nada, por favor.- Suplicó este acercándose y tapando la boca con su mano, quedando a centímetros y mirándose a los ojos.- Por favor, sé que no me correspondes, pero no puedo ocultarlo más.- Susurró bajando su mano al cuello de este y acariciando la mejilla con el pulgar.- Boyd me lo advirtió, pero esto es tan fuerte.- Susurró cerrando los ojos y apoyando su frente en la del otro. El humano no podía apartar la vista del cachorro de su pareja, y odiaba que este se sintiera tan mal y que él no pudiera corresponderle los sentimientos que tanto lo atormentaba.- Te irás el fin de semana, el tiempo que estemos separados me servirá para olvidarte, te prometo que te olvidaré y volveré a ser tu cachorro. Pero ahora solo quiero una cosa.- Murmuró antes de acercarse y besarlo, Stiles al principio se quedó estático sin saber cómo reaccionar, pero decidió darle ese placer.
Una pequeña muestra, un beso que para cada uno significaba cosas diferentes. Una despedida y una promesa. Jackson se separó aun llorando y con los ojos cerrados, no quería volver a la realidad, se quería quedar en esa fantasía, en ese mundo dónde Stiles lo quería, dónde ambos podían ser felices.
- Te juro que esto no hará que te quiera de forma distinta, podrás contar conmigo siempre.- Dijo Stiles consiguiendo que Jackson abriera los ojos y sonrió con tristeza.
El Kanima abrió la boca para hablar, pero de esta no salió nada cuando una flecha le atravesó la garganta del Kanima. Stiles solo pudo contemplar el pánico en los ojos de Jackson mientras caía al suelo desplomado, comenzando a ahogarse con su propia sangre. Stiles levantó la mirada, viendo a Ezra con una capucha, wogeado y apuntándoles con una ballesta. Su mirada volvió a bajar a Jackson y se acercó a él para romper la flecha y permitir que comenzará a curarse. Pero se sorprendió al ver unas venas negras recorrer su cuello en muchas direcciones, y como la herida no se cerraba y solo sangraba.
- No, no...- Susurró ignorando los gritos de las demás personas que había en el parque, su atención estaba en el rubio que se estaba muriendo en sus brazos.- ¿Jackson, por qué no sanas?- Preguntó entrando en pánico e intentando taponar la herida.- Tienes que quedarte conmigo ¿Me escuchas? No cierres los ojos, seguro que alguien ha llamado a la ambulancia.- Dijo notando como la sangre y la vida del Kanima se le escapaba entre los dedos.
- Acónito.- Consiguió articular entre respiración y respiración.- Te quiero.- Susurro antes de que este comenzara a temblar y el cuerpo quedara laxo, entre los brazos de Stiles.
- No, no, no...- Comenzó a negar sintiendo como su vista se nublaba por las lágrimas, no sentía el corazón de Jackson, ni escuchando el pecho de este con atención, no buscando su pulso en el cuello o muñeca.- ¡No!- Gritó mirando lleno de ira al Inugami que se había acercado hasta quedar delante de ellos. Ezra sacó su espada tirando la ballesta y sonriendo mientras llevaba la hoja de la katana al cuello del grimm.- Lo has matado.- Dijo con los dientes apretados, en ese momento no sentía nada, no sentía el dolor, no sentía el hierro en su cuello, ni el aire que soplaba. Era como si lo hubieran metido en una cúpula. Se levantó dejando el cadáver de Jackson con delicadeza en el suelo y tomó la ballesta.
- Tú mataste a mi padre.- Stiles rugió, y después de ese rugido dejó de ser consciente de lo que hacía.
Disparó la ballesta contra Ezra, con una puntería que nunca había tenido, pero el Inugami rompió la flecha con la katana antes de que ni siquiera le rozara. La respiración de Stiles se volvió pesada a la par que su piel iba palidecido y alrededor de los ojos pequeñas venas negras se extendían. Sin esperar más ambos se lanzaron contra el otro, no era una lucha fácil, la Katana del Inugami le hacía más cortes de los que podía evitar, pero Stiles se había decantado por usar las flechas de modo puñal, así poder herir al chaval.
- Pensé que el estado Berserker de los Grimm era un mito.- Dijo Ezra reteniendo a Stiles contra el suelo, este sonrió moviendo su brazo con rapidez y clavando la flecha en el cuello de este. Atravesando la arteria aorta y manchándose de la sangre del Inugami.
- No lo hubieras conocido si no hubieras matado a mi cachorro.- Dijo sacándola y volviéndola a clavar repetidas veces, no le importó que este estuviera muerto o que incluso hubiera dejado de estar wogeado, solo quería destrozarlo uno y otra vez. Solamente dejó de clavarla cuando alguien le quitó el cadáver de encima. Viendo a Boyd y Erica mirándolo sorprendido.
- ¿Stiles?- Preguntaron con temor, este se levantó mirándolos sin ninguna emoción, antes de que su mirada fuera a dónde Isaac lloraba, abrazando el cuerpo de Jackson.
Eso fue lo que hizo Stiles volvió en sí, cayó de rodillas mientras lloraba, sin fuerza, sin esperanza, con un dolor tan fuerte que sentía que la flecha la tenía él clavada ahí. Podía escuchar las voces de Erica llamándolo, pero su vista se estaba nublando, dejando de sentir su cuerpo antes de caer inconsciente en el suelo.
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Grimm (Sterek)
Fanfiction¿Qué pasa cuando empiezas a ver cosas que se salen de tu entendimiento? ¿Cuándo tu amigo te da de lado porque tienen miedo? Stiles Stilinski después de cumplir los veintiuno, descubrirá todo lo que su padre le intentó ocultar desde pequeño, tiene qu...
