013

106 26 3
                                        

El abuelo de Mikey nunca se ha entrometido en la vida y decisiones de sus nietos, siempre supo que Shinichiro fue el líder de una pandilla y su nieto Manjiro también lo fue/sigue siendo.

Nunca ha sido de favoritismo, tampoco ha comparado a ninguno de mala manera; tiene su propio cerebro para ver algo tan obvio entre lo que fue Shin, y Mikey sigue realizando.

La diferencia fue muy grande, pues su nieto Shinichiro siempre fue una persona entusiasta, con grandes dotes para liderar, lo malo (aunque no lo ve de esa manera) es que no era tan fuerte como su séquito, e incluso esos chicos de nombre Wakasa, Takeomi y Benkei era unos hombres con dotes muchos más grandes que su nieto no poseía.

Esos no eran los únicos, pues en ocasiones sus vecinos le decían que su nieto dominaba a más tipos fornidos y grandes, todos ellos lo seguían como cachorros.

Nunca lo abandonaron, su nieto nunca perdió la sonrisa, él nunca fingió ser alguien que no debía o las expectativas que esperaron, siempre siguiendo sus propios ideales.

Él solo seguía siendo el mismo hasta el final, un grandioso nieto, una figura paterna para sus hermanos menores, su hijo pudo ser un esposo ausente, pero un padre al cual recordar con amor y no rencor, pues nunca escucho a sus dos primeros nietos hablar mal de él.

Cuando se escuchó que desintegración de los Black Dragons, su séquito no le reclamó; lloraron juntos a dar final tantos años de crecer y apoyarse mutuamente, ellos en vez de odiarlo admiraron más a Shinichiro. Recuerda con nostalgia las lágrimas que caían en los ojos de su nieto, no era una tristeza inmensa, sus ojos solo transmitía lo que uno cuando ya no va ir a la misma preparatoria porque ahora serían parte de secundaria, eran de una superación y alegría al finalizar con bien, la confianza que siempre transmitía Shinichiro nunca se fue. Esa pandilla fue la mejor reconocida hasta ahora.

En cuanto a Manjiro... Recuerda como decía con gran alegría que por fin tendría una pandilla y que sería el comandante, Shinichiro le advertía ( con voz cariñosa) que un líder de transmitir confianza a sus amigos, pero también no le pudo decir que en ocasiones el líder también debe pedir ayuda a su séquito o mejor dicho, a sus amigos. Que no siempre podía ser fuerte, quizás porque pensó que estaría ahí para guiar al pequeño durante los próximos años, pero al final no pudo ser.

Su segundo nieto siempre fue especial y no lo dice por su fuerza sobrehumana, sus ojos que aunque sean negro (común en Japón) estos eran muy atrayentes para personas quienes le empiezan a conocer, algo del cual uno nace y quiere seguir sin importar, aunque también dicen que son muy vacíos que dan miedo por saber que tipo de persona es... En tiempos pasados los maestros le comentaron lo último. El tiene lo que Shin no, fuerza, pero carecía de lo que su hermano mayor si tenía, determinación o también quizás amor propio (no comentará lo último), pues siempre se guardó todo para si mismo, nunca pidió ayuda cuando realmente estaba mal.

Ese chico Draken, quizás fue su único ancla que tenía para ponerlo en tierra después de la muerte de Shinichiro, y cada vez que ellos dos se separaban, podía ver la cara de frustración del tipo grande (no de mala forma); pues nadie ha podido entrar al pequeño caparazón que se protege de todo lo malo del exterior, quizás los únicos que podían hacerlo y aunque querían cambiar algunas cosas, quizas solo Shin. Pues a un padre nunca se le engañará y menos si esa persona te cuido de bebé.

Estuvo ahí cuando hablo para bajarle la sentencia a Kazutora y Baji, como el pequeño Baji lloraba en aquel tribunal y solamente se disculpaba en voz alto y lamentos, Manjiro con el rostro inexpresivo le pedía al jurado que les bajará la sentencia y como su abuelo también aceptaba esa petición silenciosa. Kazutora gritaba como loco, cuando vio a su nieto intento abalanzarse y gritaba con matarlo, que todo era su culpa, que debía morir porque era el causante de todo esto.

 Are you happy?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora